La oscuridad dentro de nuestros corazones

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Las astillas volaban... todo parecía ocurrir en cámara lenta luego de sentir aquello.

¿Cuándo nos daremos cuenta de lo obvio?...

La esperanza se desvanecía, mientras que en los rostros de aquellas personas solo se podía apreciar como el horror se reflejaba

Vivimos constantemente en la lucha de evitar el caos, pero no importa lo que hagamos...

Varios hombres armados me rodeaban, mientras que mis ojos, ahora inyectados en sangre, apenas si podían moverse luego de recibir de lleno aquella lanza...

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El caos... no se puede detener

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Nuevamente me encontraba en una de esas situaciones en las cuales pensaba en la muerte... en lo asquerosamente cerca que me encontraba de ella a pesar de la "bendición" que mi aura me hacía portador.

Ese metal... aquella lanza... como si de por sí el sentimiento era perturbador con solo mirarlo, mis ojos no podían parar de ver como Nozomi aún se mantenía en frente de mí... con sus ojos completamente abiertos de igual manera, mientras que yo observaba claramente como la lanza atravesaba su pecho.

No podía usar mi aura... aquella lanza creada con los mismos metales que los hombres de Teijo utilizaban la bloqueaba por completo; sin embargo, algo nuevo ocurría... algo que ni siquiera Takeru y yo éramos conscientes...

Ya que aquella lanza... comenzaba de a poco a concentrar toda el aura que era capaz de producir mi cuerpo.

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Era más que obvia la desagradable y debilitante sensación... era como si todas mis extremidades comenzaran a entumecerse, mientras que la presión las abordaba de igual manera... comenzando a notarse todas las venas que circundaban mi piel.

Un leve movimiento... solo eso pude hacer... un simple empujón con la punta de mis dedos hacia la cabeza de Nozomi, separándola apenas así de la punta de la lanza, comenzando a su vez a observar como una apreciable y a la vez preocupante cantidad de sangre comenzaba a emerger luego de que finalmente se separara de mi lado...

La lanza le había roto una arteria.

Apenas y sí podía mantener la consciencia ante el dolor que producía aquella lanza en mi cuerpo... no podía darle de mi aura, incluso aunque hubiera estado en contacto con ella, toda mi aura estaba siendo controlada por aquella barra, mientras que la misma comenzaba incluso a arder ante la cantidad que de a poco comenzaba a acumular.

No sabía que hacer... aquello ni siquiera sabía si funcionaría para poder salvar su vida; estaba bien enterado de las posibilidades de poder salvar a aquella niña si hubiera quedado en manos de Harumi, la cual a pesar de todo no conocía tratamientos de ese nivel, y menos contaba con las herramientas para el mismo...

Era lo único que se me ocurrió... un escupo mezclado con la misma sangre que no podía evitar botar debido a la herida en mi estómago.

Aquello, si bien sabía que al provenir de mí de igual manera tenía mi aura... no estaba seguro de que fuera suficiente como para sanar la herida de Nozomi.

Yo elijo protegerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora