“Harta, harta de salir siempre lastimada, el amor no merece la pena, te enamoras como una idiota, él se te declara aceptar pero al cabo de un tiempo elije a otra”
Estos pensamientos inundan mi cabeza, algunos me llaman enamoradiza, pero en verdad es que nunca me he enamorado de verdad, tan solo es un disfraz para buscar al perfecto. Pero no funciona… Mi nombre es Yuna Sakiko, mi pelo es rojo y mis ojos grises. Tengo dieciocho años, mi comportamiento es como el de una niña pequeña. Pero en el tema del amor soy muy seria, vago por el mundo en busca de mi verdadero amor, cosa que nunca encuentro. Voy a la universidad, estudio para ser una gran escritora. Algo que deseo desde niña, mi abuela me contaba hermosas historias, hasta que murió y me dejó una carta escribiendo que de mayor escribiera, pues en esa época tenía una gran imaginación.
Ahora estoy en mi auto de camino a la universidad, no tengo muchas amigas, porque la verdad no sé, nunca he tenido.
Aparco mi auto, salgo, cojo mi bolso y cierro la puerta y el auto. Camino ligeramente con mis tacones hasta la entrada. Me tocaba literatura japonesa, que por cierto me encanta. Soy una empollona no hay examen que suspenda, soy de las pocas que asiste a la universidad todos los días y además en mi tiempo libre voy a la biblioteca. Entro en el enorme aula y me siento en primera fila para oír mejor. Entra el profesor todo el mundo con “todo el mundo” se refería a mí y a unos diez más que habían en el aula.
-¡Buenos días alumnos!- Dijo entrando y colocándose en su lugar.
-¡Buenos días sensei!- Respondimos todos.
-Hoy se nos une un nuevo universitario, pase señorito…- Pasa un chico alto, de tez paliducha, cabello negro, ojos verdes amarillentos y con anteojos (<gafas)
-Mi nombre es Daisuke Akira, encantado de conocerles…- El tiempo se paró al oír su voz, es como si solo estuviéramos los dos solos, mi corazón latía fuertemente de repente.
-Siéntese donde quiera Sr. Daisuke…- Le indicó.
-Arigato…- Observa la sala con detenimiento y nuestras miradas conectan unos segundos pero yo torno mi mirada a otro lado y él parece que eligió ya su sitio, sube unos escalones y se sienta dos asientos a mi lado…
-Bien, comencemos…- Empezó a explicar el profesor, no atendí como usualmente lo hacía, la verdad es que mi corazón no estaba calmado, simplemente por tenerlo casi a mi lado.
Terminó la clase y me tocaba hora libre, estaba a punto de irme de la sala cuando oigo una voz tras de mi.
-Sunimase…- Me giro…
-Daisuke-san…- Susurre… Mi corazón se volvió a alborotar.
-¿Me podrías indicar donde se encuentra la biblioteca?-
-Etto… Yo me dirigía hacia allí ahora…-
-¡Genial! Te acompaño-. Dijo con una sonrisa, ¡wow! Qué bonita sonrisa… ¿Por qué me gusta?
Caminamos por los pasillos hasta llegar a un salón repleto de estanterías con libros y unas cuantas mesas con sillas. Yo me dirijo al pasillo donde se encuentran las novelas románticas, me encantaban, siempre me escapaba cuando podía para poder leer una. Iba por el pasillo hasta que encontré la novela que estaba buscando, estaba en la penúltima balda, me puse de puntillas pero no llegaba… Hasta que una mano agarró el libro y me lo dio.
-Aquí tienes…- Miro al frente sorprendida.
-Arigato…- Contesté bajando un poco mi cara sonrojada.
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Relatos de amor.
RomanceAquí relatare mi tema favorito "Amor". No es el típico amorío si no también dramático, fantasióso, humorístico, de terror y no solo amor entre chico/a por un/a chica/o si no también entre amigas y hermanos. Esto va dedicado a la gente que sigue mis...
