Capitulo 144

1K 87 3
                                        

Hinata palideció, Sasuke la sostuvo

Sasuke: Se van a llevar a mi hijo, yo tengo la patria potestad

Kakashi: No señor, por favor escúcheme bien ¿se siente mal señora?

Hinata: No, estoy bien

Karui: El juez quiere tomar la mejor decisión para el pequeño, al estar en ese lugar lejos de ustedes, quedará claro que no puede vivir lejos de sus papás

Hinata: No entiendo Karui

Karui: Hina, yo estoy convencida que no hay mejor lugar para el niño que a su lado, pero el juez parece que no

Sasuke: ¿Cómo?

Karui: Señor tranquilícese por favor

Sasuke: Señorita no me pida eso

Karui: Va a ser duro para ustedes pero necesito de su apoyo

Hinata: ¿En qué?

Karui: Ustedes deben decirle al niño que irá a una especie de campamento con más niños hasta el día lunes

Sasuke: Su escuela

Karui: Dudo que sea un problema señor, además solo serán cuatro días

Sasuke: ¿El lunes qué pasara?

Karui: Me pidió que lo trajera aquí al juzgado señor, únicamente sé eso

Hinata: ¿Se lo tiene que llevar hoy mismo?

Karui: Les parece si mañana temprano voy por él, así lo hablan hoy

Hinata: Está bien Karui

Sasuke: ¿No podemos evitar esto?

Karui: Lo siento señor, lo intente con el juez, pero fue algo que pidió y está dentro de los recursos

Sasuke: Ok, pues ni hablar, así será

Los dos regresaron con cara de velorio a su casa, el niño corrió a saludarlos
Itazuki: ¿Qué tienen?

Hinata: Nada mi niño

Itzuki: Si están tristes

Hinata: No chiquito, venimos cansados, fue un día pesado

Itzuki: ¿Dónde fueron?

Hinata: A la oficina de tu papá

Sasuke: Si, ¿tienes tarea hijo?

Itzuki: Poquita, mamá la haces conmigo

Hinata: Si chiquito

Sasuke: La hacemos los tres juntos

Itzuki: Si papá

Se fueron a la sala, su tía ni les pregunto lo sucedido prefirió comunicarse con el abogado, casi se infarta cuando le dijo lo de la separación de cuatro días

Mizu: Se va a poner muy triste mi nieto

Kakashi: Lo pidió el juez

Mizu: ¿Y de ahí qué?, se lo dará a esa bruja

Kakashi: Esperemos que no señora

Mizu: Mañana iré a despedirme de él

Kakashi: Señora no diga esa palabra, porque suena a que no volverá su nieto

Mizu: Tengo un mal presentimiento

Kakashi Yo también, pero debemos permanecer positivos, porque sino se nos van a desmoronar los papás

Mizu: Tiene razón

Hinata y Sasuke hablaron con Itzuki

Itzuki: No quiero ir

Hinata: Te vas a divertir mi niño

Itzuki: Caqui está enfermo

Hinata: Yo lo voy a cuidar mi niño

Itzuki: No mamá, no quiero ir

Sasuke: Son cuatro días hijo

Itzuki: Umm, no

Se durmió llorando, los dos lo observaban, todavía sollozaba en sueños, salieron porque ellos también se pusieron a llorar, no querían despertarlo

Hinata: Ya no le hice su maleta

Sasuke: Mañana la hacemos mi amor

Hinata: Tengo un dolor muy grande, miedo

Sasuke: Tranquila mi amor

Hinata: Yo no me debo poner así, nuestro hijo va a regresar con nosotros el lunes

Sasuke: Así será, has estado reprimiendo mucho tus sentimientos para apoyarme a mi ¿verdad?

Hinata: Este

Sasuke: Ven

Fueron a su cuarto, se sentaron en el borde de la cama y la abrazo, ella se puso a llorar sin poder controlarlo, Itzuki oyó algo y habían dejado la puerta abierta, entro y corrió con su mamá

Itzuki: Mamá

Hinata: Mi niño

Sasuke: Hijo, no ya estabas dormido

Itzuki: Quiero dormir con ustedes

Hinata: Si chiquito, vamos a acostarnos

Itzuki: Mamá te quiero mucho, a ti también papá

Sasuke: Y nosotros te queremos un mucho también

Itzuki: ¿Jugamos?

Hinata: A esta hora pequeño

Itzuki: Si, vamos

Los tres fueron a su cuarto de él y se pusieron a jugar a cuanta cosa quiso, se durmió hasta como las tres de la mañana, ellos no pegaron el ojo en absoluto, Hinata preparo la maleta llorando, Karui llego a las ocho, Itzuki estaba dormido y lo cargo con cuidado Sasuke, Hinata le dio un beso en su frente, Sasuke también hizo lo mismo, lo subieron al carro de Karui, firmaron unos papeles

Hinata: Cuando se despierte va a llorar mucho, toma este es su muñeco favorito, a ver si se consuela con él

Karui: Está bien

Hinata: Cuídalo mucho

Karui: Lo haré

Al ver arrancar el coche, sentían que lo mismo paso con el aire, ninguno de los dos podía respirar, quizás causado por las lágrimas que caían de sus ojos, cuatro días serían una eternidad lejos de su pequeño y un infierno si decidía dejarle la patria potestad a Sakura...

LA MUJER QUE NO SOÑEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora