El rencor le duró a Catalina hasta que la camioneta se perdió en la distancia luego de coronar la empinada cuesta que separaba el barrio de la avenida principal. Mirando con resignación hacia esa lejana esquina exclamó con absolución:
—El problema es que una no sabe si odiarlos o quererlos más —opinó con gracia y agregó absorbiendo el ambiente con los ojos cerrados—: ¡Huelen tan rico!
—Y en los carrazos que andan —puntualizó Yésica, poniendo fin, con algo de simpatía, a la embarazosa situación que se acababa de presentar.
Catalina quería ingresar al sórdido mundo de las esclavas sexuales de los narcotraficantes, no tanto porque quisiera disfrutar de los deleites del sexo, porque entre otras cosas aún era virgen y ni siquiera imaginaba lo que podría llegar a sentir con un hombre encima, sino porque no soportaba que sus amigas de la cuadra se pavonearan a diario con distinta ropa, zapatos, relojes y perfumes, que sus casas fueran las más bonitas del barrio y que albergaran en sus garajes una moto nueva. La envidia le carcomía el corazón y le causaba angustia y preocupación. No podía resistir la prosperidad de sus vecinas y menos que el auge de las mismas estuviera representado en un par de tetas, pues hasta ese día cayó en la cuenta de que sólo las casas de las cuatro niñas que tenían los senos más grandes de la cuadra, tenían terraza y estaban pintadas. Hasta ese día en que el Titi la rechazó por llevarse a Paola cuyos senos se salían de un brasier talla 38, entendió que debía derribar molinos de viento, si era preciso, para conseguir el dinero de la cirugía, porque su futuro estaba condicionado por el tamaño de sus tetas. La sabia conclusión, antes que calmarla, la angustió más por lo que intensificó sus plegarias para que Yésica le consiguiera....
perdon por el atraso esque se me fue el internet aqui les dejo una foo de paola
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Sin senos no hay paraíso
Teen FictionA sus trece años, Catalina empezó a asociar la prosperidad de las niñas de su barrio con el tamaño de sus tetas. De modo pequeñas, como ella,quienes las tenían tenia que resignarse a vivir en medio de las necesidades y a estudiar o trabajar meseras...
