capitulo 4

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con urgencia un cliente que la sacara de la pobreza. Yésica prometió incluirla en su nómina, pero le advirtió que sin los senos grandes le quedaría muy difícil penetrar el mundillo que añoraba, aun sabiendo que transgrediría los afanes de su propia edad. Le advirtió que para poder conquistar la pelvis y la billetera de uno de los narcos a los que con tanto cariño se refería como "los tales" tenía que mandarse a operar los senos. Sin pensarlo dos veces y convencida de la necesidad de aumentar su busto, Catalina se propuso, desde ese mismo día, con rigurosa vanidad y religiosa paciencia, conseguir el dinero para mandarse a implantar un par de prótesis de silicona capaces de no caber en la mano de ningún hombre. Pero su problema giraba en torno a un círculo vicioso difícil de romper, pues por el reducido tamaño de sus senos, ningún millonario lujurioso se fijaba en ella, de modo que le sería muy complicado conseguir los cinco millones de pesos que costaba la cirugía de agrandamiento que consistía en introducir dentro de sus senos blancos y aplanados como huevos fritos, un par de bolsas plásticas y transparentes rellenas de caucho fluido. Para levantarle un poco el ánimo, Yésica la llenó de esperanza con una propuesta absurda y lacónica. Le propuso que se "pusiera bien buena" para los demás y ver si le podía vender su virgo a algún traqueto recién coronado, ya que, según ella, esos fanfarrones eran los únicos que se podían conformar con cualquier cosa. Cuando Catalina levantó la mirada para reprocharla por el insulto, Yésica corrigió con habilidad su imprudencia, recordándole que ella no era cualquier cosa, pero que hiciera ejercicio y se arreglara bien linda para que nunca llegara a hacerlo.

ojala les haya gustado este nuevo capitulo pronto subire la de "El Titi"

Sin senos no hay paraísoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora