Capítulo 5

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Suena el despertador.

En realidad a penas he dormido en toda la noche. Pero al menos no tengo los ojos tan hinchados como de costumbre a pesar de todo lo que lloré anoche.

Me levanto y arrastro los pies hasta el cuarto de baño. Me miro al espejo. Suspiro. 

Tengo la piel pálida. Demasiado quizás, aunque no me disgusta del todo. Me meto en la ducha. 

(Siempre he pensado que la ducha es uno de los mejores lugares del mundo, por así decirlo. No sé, es como cuando sales a la calle lloviendo y lloras, que nadie se da cuenta. Pues en la ducha igual.)

Me visto rápidamente y bajo a la cocina antes de que bajen mis padres y mi hermano. Siempre he tenido mal humor, pero por las mañanas más. 

Café recién hecho. Me encanta el café. 

(...)

Hace frío en la calle. Aún no ha amanecido. Aunque no queda mucho.

Decido no ir a clase hoy. No puedo. No aguanto estar ahí, rodeada de gente, de seres humanos. Como dice siempre Effy, ''son todos unos hijos de puta'' Y la verdad es que tiene tanta razón... 

Me siento en un banco. Me pongo los cascos y me enciendo un cigarro. Cierro los ojos y dejo que la música me acaricie. ''Breath me'' de Sia. Esta jodida canción me pone los pelos de punta. 

(...)

Son las 10. Llevo casi tres horas dando vueltas por las calles, perdida. Sin rumbo.

¿Qué coño estoy haciendo con mi vida?

Me paro en un paso de zebra. Una pareja se besa y se agarran de las manos para cruzar la calle. Joder. Eso es algo que yo nunca tendré. 

Es increíble el tráfico que hay en Valencia a estas horas.

_Perdona, ¿tienes fuego?

Me giro y veo a un chico alto rubio. ¿Le conozco de algo? No sé

_Ehhh.. sí, claro. Toma. - contesto intentando no mantener contacto visual. No quiero que vea mis ojeras. Bueno, preferiría que no me mirase en general. 

Se enciende el cigarro y me devuelve el mechero.

_Gracias.- responde con una sonrisa.

Joder. La verdad es que tiene una sonrisa preciosa.

Intento devolverle la sonrisa pero no me sale. No puedo. Me doy la vuelta pero noto como me agarra del brazo y me atrae hacia el.

_Soy Alex - dice muy serio mirándome fijamente a los ojos.

¿Pero este chico es gilipollas? Yo no conozco a ningún Alex.

Y de repente, me acuerdo. Claro joder. Es Alex, el chico de twitter que ayer mismo me habló por la noche.

Le miro por primera vez a los ojos. Son preciosos. Y me sonríe.

_¿Cómo sabes que soy yo? No entiendo nada. No tengo ninguna foto mía puesta en mi cuenta de twitter. - le digo confusa.

Vuelve a sonréir. Y se ríe. 

_Eso no importa. Necesito hablar contigo. Ayudarte. Pensarás que estoy loco pero hay algo dentro de mi que me dice que eres especial. Y estoy seguro de que no te mereces nada de lo que te está pasando - me dice mientras me agarra del brazo.

_¡Ay, cuidado! - le digo dando un salto hacia atrás.

Joder. Los cortes  de ayer aún me duelen.

_Pe..perdona. ¿Qué te pasa?- pregunta Álex preocupado.

_NADA. Déjame ya. Me voy - respondo secamente, me pongo los cascos y me doy la vuelta

Este chico está loco. ¿de dónde se ha caído? 

_Eh, espera. No te vayas. Por favor.- dice sin moverse del sitio.

Bueno, no tengo nada que hacer. Hablaré con el y así me dejará en paz. Suspiro. Me doy la vuelta y le miro. Nos miramos. Durante unos segundos. Me entra un escalofrío. Me sonrojo y bajo la mirada. Noto como el se sonríe.

_¿Vamos a tomar algo? o no sé, si quieres podemos ir a mi casa. Está por aquí cerca- dice con una sonrisa de oreja a oreja

  ¿A su casa? Bueno. No sé por qué, pero acepto.

Andamos durante casi quince minutos.

_¡Menos mal que estaba cerca! -gruño

_Anda no seas quejica, ya estamos alado. Es en esa esquina de allí.- responde riéndose.

Llegamos al portal. Saca las llaves y abre.

_Las señoritas primero-  dice con un tono burlón mientras me sujeta la puerta.

Me río por primera vez desde que estoy con él, y entramos.

Me empieza a doler la cabeza más de lo habitual y me cuesta un poco respirar. Me mareo. Subimos las escaleras. El ascensor no funciona. Me agarro a la barandilla y me tambaleo.

_¿Estás bien? - pregunta preocupado.

_Sí, sí- respondo inmediatamente.

Ya casi estamos. No puedo más. ¿Qué me pasa? Empiezo a verlo todo negro. 

Y lo último que oigo antes de caerme es la voz de Alex llámandome.

Adolescente en ruinas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora