Capítulo 20: Algo les hicieron

117 13 6
                                        



Hey, hey, hey soy Machkin ¿qué tal?

Prácticamente un año desde que no subía un capítulo, ¡Wow es demasiado!

Mis disculpas para lxs lectores, tanto lxs viejxs como lxs que se fueron sumando durante el tiempo muerto. Y muchas gracias por su constante apoyo y mensajes preguntando cuando actualizaría. <3

Espero que este capítulo sea de su agrado y sin más preámbulo, buena lectura <3.

____________________________________________________

Deslice mi brazo por debajo del cuello de Merry, levantándola del suelo y cargándola hasta el auto.

―Merry ―susurré―, sé que aun puedes oírme así que, por favor, di algo. Habla. Aunque sea una sola sílaba, pero por lo que más quieras no te desmayes.

La pequeña hizo caso omiso a mi petición.

Su cuerpo era pesado. Sentía como trataba de sujetarse, pero sus brazos se resbalaban y caían.

Cuando llegué al auto pude ver a John recostado en la parte trasera de este, dejando un hueco para que Merry también pudiera hacerlo. Por otro lado, Fred se había acomodado en el asiento del copiloto con Tomas en su regazo.

Viéndolo así casi parecíamos una familia, algo extraña, pero una familia al fin y al cabo.

Acomode a Merry en su asiento, mientras le quitaba un mechón de cabello que le cubría uno de sus ojos, posó su mirada en mí aunque se hallaba totalmente inmersa en un extraño trance.

Parpadeaba lentamente y cada vez le costaba más mantener los ojos abiertos.

―No te duermas ―susurré, acariciándole su mejilla y dándole un beso en la frente.

Junte la puerta trasera y me metí en el asiento del piloto.

Coloque la llave y puse en marcha el motor.

―¿Has manejado antes?

―Claro que sí. Un montón de veces, Fred.

Mentía. No es que nunca hubiese manejado, solo que no un montón de veces. Nunca había echo el examen de conducir, había sido un amigo quien me enseño y aunque no lo había echo mal, tampoco se podía decir que era de las mejores conductoras.

Fred no hizo otras preguntas, en cambio, se puso a trajinar mi mochila en busca de la comida de Tomás.

El viaje no fue la gran cosa. Fred alimentó a Tomás quien no paraba de llorar y este a los minutos le vomitó encima, Merry se desmayó a los minutos de haber arrancado el auto, las heridas de John no parecían sanar aunque tampoco sangraban y yo solo procuraba no toparnos con una horda.

Anduvimos si rumbo alguno durante unos veinte minutos hasta que la gasolina comenzaba a agotarse. Aparque el auto entre medio de dos camiones, con la esperanza de que lo que sea que estuviese ahí fuera no se percatará de nuestra presencia.

Apague el motor y voltee a ver a Merry y John. Seguían profundamente dormidos y si no fuera por el leve subir y bajar de su pecho juraría que estaban muertos.

―Fred, abre la puerta y dime bien qué es lo que ves.

―Ya estaba en eso ―susurró, con medio cuerpo fuera del auto―. Esta vacío, pareciera ser un... Bulevar, está lleno de tiendas. Si cruzamos la calle podremos entrar a un local de muebles, la puerta está abierta, pero no logro ver su interior, las ventanas están cubiertas.

Dead runner.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora