Día 2
Leo y yo nos dividimos. Él fue por la izquierda mientras que yo por la derecha.
Bien, acá me encontraba en una situación complicada. Leo iba hacia la izquierda, allí había un policía, pero en mi lado, la derecha, se encontraban dos comisarios más. El primero vigilaba el frente del "pasillo" y el segundo el lateral. Me iba a arriesgar, pero de pronto...
-¡Hay mi rodilla, mi pobre rodilla se quebró!"-
Muy buen actor mi sobrino, pero era demasiado exagerado. Sin embargo logró llamar la atención de los policías que bloqueaban mi camino. Volteé la cabeza para visualizar a Leo, y él susurró algo, pero no logré escucharlo. Solo sabía lo que decía porque desde pequeña aprendí a leer los labios.
-Apúrate.-
Bien, me adentre en el pasillo estrecho y estaba todo oscuro. Maldecí por dentro por no haber llevado una linterna conmigo, pero sin embargo que iba a saber yo si había luz o no.
Caminé pero cuando llegué al final del pasillo se dividía en dos partes. Decidí entrar por la de la derecha.
Al llegar al final de esta parte noté que no se encontraba nada, solo pared, o al menos eso creo, ya que no había luz, solo oscuridad y se veía con dificultad.
Cuando me di la vuelta para salir de ese lugar, alguien me agarró por detrás.
-¡Tu! ¡La que se escapó de la camioneta!-
Enseguida me volteé para ver quién era, y si, como lo imaginaba, era la policía que se encontraba en el vehículo cuando yo escapé.
-Ahora no te saldrás con la tuya.-
-¿Y si lo hago? ¿Qué?-
-Ya verás.-
En ese momento me agarró las manos mientras íbamos hacia afuera del "Agujero secreto", después de todo, no era tan secreto...
Llegamos hacia afuera y me llevó con su grupo de policías.
-Miren quien trataba de colarse entre nosotros.-
Todos rieron, menos yo, claramente.
-Ahora que hacemos con ella, la llevamos con el juez o...-
-O nada.-
Todos dejaron de reír y miraron detrás mío, todas y cada una de sus miradas se dirigían a un punto fijo, me di vuelta y...
-¡Leo! Vete...- Susurré.
-No hasta que te suelten.-
Comencé a temblar ya que el traía consigo una pistola, ¿Qué haría un niño de diez años con una pistola en su mano? ¡Podía pasar una tragedia! Y él no tomaba conciencia.
-Leo, suelta eso.-
-No-
-Déjalo, ¿Qué me hará? Nada si no sabe ni cómo manejar eso...-
Y todo pasó en un segundo, y la imagen se congeló en mi mente, y ya no lo pude detener.
Leo apretó el gatillo y le dio justo en la pierna de la policía, esta no dejaba de retorcerse del dolor, mientras que los que estaban detrás lo único que hicieron fue dejar sus armas en el suelo, y otros dos se llevaban a la policía, creo que al hospital.
-Tía, tú ve a cumplir con tu deber, yo me encargo de estos- Dijo totalmente seguro y confiado.
-No, Leo...-
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Nérida Gorbón "Ojos Que No Ven, Chica Que Lo Cuenta"
AventuraUna espía deberá encontrar al terrorista más temido de América. Su trabajo tomará dificultad cuando la situación sea de vida o muerte. ¿Podrá lograrlo? By : Chofi229