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Entre risas...

-Lo siento no debí hacerlo- dijo un chico.

-¿Pero que demonios tienes en la cabeza?!- le grite.

-¡Cabello ,osea!- dijo apuntado a su cabello castaño.

-¿Que? ¡No! ¿Por que me asustaste? ¿Quien eres? ¿Que haces aqui? ¿Te conozco?

-¡Wouw, Wouw ,Wouw! -dijo este moviendo la mano en ademán de que parara - todo lo que sé... Es que tengo hambre -dijo y se fue hacia la heladera.

-¿Quien te crees? -dije mientras lo seguía.

- Yo no creo nada ¿Okey?...en serio soy ateo -dijo y agarro una manzana.

- ¡Ja! ¿Es una broma no?- dije irónica.

-Si te hace reír -dijo gracioso yo lo mire seria -Mira cariño lo siento ¿Si?, lo de anoche fue un error, de verdad no eres tu soy yo, solo...no tenemos química -mordió su manzana.

-¿Que? ¿De que hablas?- dije confundida.

-¡Eso! Espera.. ¿Dormí contigo anoche no? -dijo dudoso.

-¡No! ¡Por dios! ¿Que tratas de decir? ¿Trajiste a una chica a mi casa?- pregunte horrorizada.

-¡Claro que no! De seguro la deje en un motel, pero pensé que eras tu y que te habías metido a mi departamento- dio nuevamente un mordisco a su manzana.

-Aahh...-dije tratando de procesar la nueva información, hubo un pequeño silencio...y espera!...

-¿¿Que?? -dijimos al unisono.

-¿Que estas diciendo? - le dije preocupada.

-¡No se! ¡No entiendo nada! -reía.

Lo golpee en la cabeza - ¿Puedes concentrarte?, dijiste que era tu casa, ¿A que te referías?

-¿Aquí no es donde duermo? Y me baño..y cómo y...oye no te puedo dar tanta información; mira si quieres secuestrarme o algo -dijo dudoso.

-¡Claro que no! ¡Pero esta es mi casa!

-Em..no , aquí es donde vivo, pero si quieres te puedes quedar, yo no tengo ningún problema -me guiño un ojo.

-¡Pero yo si!

-¡Okey! ¡Tranquila! Tenemos que hablar con la dueña, ella me dará la razón -dijo él.

-¿Dueña? ,pero Zed es hombre...- dije.

-¿Quien es Zed? ¿Oye tomaste alcohol hace dos semanas? Creo que te esta haciendo efecto -dijo tocándome la frente.

-¡Callate! -le quite la mano -Se lo que digo, ¡No estoy loca!

-Bien , pero solo te aviso...yo no pienso moverme de aquí.

-Oh, tranquilo, no tendrás que moverte, yo te puedo sacar - sonreí hipócritamente.

-Atrevete -me sonrió y alzo una ceja.

-¡Ahj! -me di vuelta en busca de mi celular.

-¡Pero una cosa nena! ¡No te enojes conmigo si tienes que irte tu! -soltó una carcajada.

-Eso lo veremos -grite mientras suba a la habitación.

Al llegar ahí ,tome mi celular y marque a Zed.

*Llamada telefónica*

-¿Si?

-Hola ¿Zed?

-Ammm...no...Soy Tamara, la hermana de Zed ...pero ¿Que necesitas?

-¡Oh! Hola...es que tengo un problema con el departamento que le alquilé.

-Ah y ¿de verdad? ¡Lo siento! En serio los departamentos son mas mios que de él, pero me fui de viaje y se los deje a cargo, pero estoy segura de que podemos arreglarlo...¿De cual departamento me hablas? Es que tengo muchos...

-Si, claro, a unas 5 cuadras de la plaza central..

-¡Ah si! Recuerdo...justamente recibí un llamado de otro inquilino de por allí, así que paso ahora... ¿Tienes tiempo?

-¡Sisi puedes venir ahora!

-Okay.

- ¡Y trae a tu hermano! -grité antes de que cortara.

Ella ríe -¡Sisi nos vemos!

-¡Adiós!

*Fin de la llamada telefónica*

Baje a la cocina, y ahí estaba él, tecleando algo en su celular. Aclaré mi garganta, para que se percatara de mi presencia,casi inmediatamente levanto la vista

-Ya avisé a la dueña -dijo y volvió la mirada a su celular.

-¿Si? Yo también -acote.

Levanto la mirada con un signo de pregunta en el rostro -pues yo textie primero -dijo obvio.

-Nada profesional -dije susurrando , pero al parecer escuchó.

-¿A ver que hiciste tu? -dijo cruzándose de brazos.

-La llamé -Sonreí victoriosa.

-Que insoportable -dijo y se me borró la sonrisa.

-¿Que dijiste?

-¡Lo que escuchaste! ¿Quien quiere oír a una cliente en tan tempranas horas del día? -dijo con obviedad.

-Eres un tonto -dije achicando los ojos.

-¡Tu lo eres más! -contestó.

-Que infantil -rode los ojos.

-Gracias...- contestó con orgullo.

En ese instante sonó el timbre , los dos nos miramos, miramos la puerta (repetidas veces) y corrimos hacia la entrada.
Le puse la traba y el cayó, seguí corriendo pero desde el piso agarro mi pie y también caí, el se levantó y seguidamente yo también lo hice, pero como el tenía ventaja, me subí a una mesa y me tire sobre él.

-¡Eres una loca! -dijo cayendo.

-¡Gracias! -reí.

Caimos los dos pero yo estaba arriba de él así que se podía decir que ganaba yo. Hasta que él rodó y quede bajo suyo, sonrió y empezó a hacerme cosquillas, no paraba de reír, me estaba ahogando y el tonto no me dejaba respirar.

-Besame -logre decir.

-¿Que? -dijo sonriendo.

-¡Hazlo! - grite.

Su Casa,Sus Reglas (PAUSADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora