(Narra Tanaka)
"Te mereces a alguien mejor que yo, que te ame recíprocamente" Esas palabras resonaron en mi mente, de repente sentí recorrer lágrimas por mis mejillas. El verla tan de cerca y sentir su mano apresando la mía me hizo pensar ¿Qué rayos había hecho? Yo la amaba, jamás pretendí hacerle daño alguno, pero en ese momento me di cuenta de que desde el encuentro en la mansión de Kamijo, yo no había hecho otra cosa que lastimarla.
- Por favor deja que me vaya- me solté de su tacto y asustado me aleje de ella- Tanaka...- negué con la cabeza, su mirada suplicante me provocó un terrible sentimiento de culpa.
Y regresé a ver a Kamijo, este respiraba dificultosamente y no le había quitado a _______ la vista de encima, la miraba con una expresión que jamás, en todo el tiempo que trabaje con él, yo había presenciando ¿Realmente la amaba? Porque de lo contrario, si llegaba a herirla era muy capaz de matarlo con mis propias manos.
Mi cabeza daba vueltas, por un momento me sumí profundamente en mis pensamientos ¿Qué respuesta debía dar? Fue entonces cuando recordé lo que mi padre había dicho hace mucho tiempo atrás "La amo y por eso la dejaré ir" Yo la amaba, también amaba a _______ demasiado, debía dejarla ser feliz, feliz con la persona que quisiese. Es verdad que se es desdichado cuando se ama y no se es correspondido, y yo me había vuelto completamente loco en mis intentos por hacer que su corazón latiese al unisono con el mio.
Camine fuera de la habitación, sentí que me ahogaría si continuaba en aquel lugar, me arrimé a una de las paredes, mi fuerza de repente me abandonó, muy despacio dirigí mi mano al bolsillo de mi chaqueta y con dificultad saque la pequeña llavecita que abría la manilla metálica que apresaba a ______, acaricié el aluminio como si se me fuera la vida en ello, las lágrimas invadieron mis ojos atrozmente y para cuando me di cuenta ya estaba entrando de nuevo en la recámara, me acerqué a ella muy despacio, ignorando por completo a Kamijo quién maldecía como un loco, la mirada de ______, con un brillo de esperanza me atrajo hasta si, una vez que tuve la oportunidad tomé su manita, ella apenas sonrió, deposite en su palma la llave, aguardó silencio y para entonces Kamijo también cerro la boca.
- Tómala, tómala ahora y vete- dije, su mano tembló terriblemente pero no se movió de donde estaba, ni un solo centímetro- Vete y se libre, pero prométeme algo _______- enseguida ella asintió- No permitirás jamás que te lastimen, vive... Ama y se feliz...- mis palabras se quebraron.
- Tanaka- susurró, extendí mi palma mientras movía la cabeza negativamente indicándole que se detuviera, no quería escucharla, si escuchaba mi nombre desde su boca otra vez, me volvería loco.
Di media vuelta y salí apresurado de la habitación, a los pocos segundos escuché el sonido que producía la cadena al moverse y a continuación el click de la manilla abriéndose, cuando regresé a ver, apenas, ______ ya avanzaba en dirección a Kamijo y después intentó desesperadamente zafar la soga que lo apresaba, escuché un suspiró ahogado, ella rodeo a Kamijo con sus brazos y este correspondió tiernamente, después el acarició su cabellera y besó devotamente la frente de su amada. Si, la amaba, de eso no cabía duda.
(Narra Kamijo)
Después de la escena ante mis ojos, me encontré aturdido, mis muñecas dolían más con cada segundo que pasaba. Cuando la vi avanzar hacía mi comprendí que todo el tiempo, desde que la conocí, ella había sido quien me había salvado y esa ocasión no fue la excepción. _______ estaba siendo fuerte, lo más que podía, ambos nos habíamos condenado con el amor que sentíamos por el otro, poco a poco estábamos pagando por la felicidad que desde hace meses atrás habíamos experimentado y debíamos mantenernos firmes ante cualquier adversidad.
ESTÁS LEYENDO
Forbidden(KAMIJOXLectora)
FanfictionCasi 12 años han pasado desde el divorcio de tus padres, pero un día recibes la inesperada noticia de que tu madre volverá a contraer nupcias. Después de tantos misterios sobre las características de su futuro esposo , lo conoces, algo nada bueno, é...
