Ayer estuve pensando egoístamente
cada lágrima que recorría mi rostro
intentando reconfortar aquel vacío
me recordó que ya no podré sostenerte
y aunque sigo negándolo
sé que me falta tu calor.
Aquella dulzura que no puedo reclamar
me consuela todas las noches
en mis sueños escucho tu aliento
y aunque sigo negándolo
sé que siempre entendí
que abrazaba a la oscuridad.
ESTÁS LEYENDO
Letras codificadas
PoesíaPoemas cortos en los que he canalizado mis demonios interiores, para ayudarme como terapia en mi camino hacia un entendimiento del agotamiento mental por el que pasé al tener que enfrentar una amarga aprehensión.
