Capítulo 18

3.7K 110 0
                                        

Me levanté y sentí que mi cabeza iba a explotar.

¿Por qué había bebido tanto? No recordaba absolutamente nada de lo que había pasado anoche. Dios, odiaba cuando llegaba a este punto. Sentí la respiración de alguien a mi lado. ¿Habré llamado a una chica ayer? Maldita sea, odio no recordar nada. Me acerqué a ella y..

¿Paula? ¿Qué..? ¿Qué hace ella aquí? Oh Dios, soy hombre muerto. Ryan me va a aniquilar. Tenía tantas preguntas en mi cabeza. No entiendo. Oh Dios, espero no haber dicho nada comprometedor ayer. 

-Paula... -Dije sobando su cabeza mientras veía lo tranquila que se veía durmiendo. Ella estaba de lado y algunos mechones tapaban su cara. Parecía un ángel. No quería despertarla, era feliz sabiendo que ella estaba durmiendo tranquilamente en mi sofá. Ella se levantó exaltada y me miró. 

-¡Oh por Dios, me quedé dormida!

-Dijo mientras se levantaba y recogía su bolso que estaba en el suelo.

-Lo siento mucho Maxi. 

-Espera, ¿qué haces aquí? No recuerdo nada.

-Ella se volvió a sentar en el sofá. Suspiró. 

-Estaba preocupada por ti, Maxi. Ayer cuando viné.. Dios, estabas demasiado borracho.

-¿Por qué Paula tuvo que verme así? Cuando estoy borracho soy insoportable. Por Dios, parece ser que Paula  nunca tendrá una buena imagen de mí.

-Paula , ¿entre tú y yo pasó algo?

-Ella se sonrojó y al darse cuenta tapó su cara.

  -Oh, ¡no, no, no! -Repetía ella una y otra vez. Yo reí a carcajadas. 

-Sólo estaba bromeando. Hubieras visto tu cara.

-Dije mientras seguía riendo.

-Eres un idiota.  -Tu hermano me va a hacer pedazos.

-Oh, no. Tranquilo. Ayer le envié un mensaje diciéndole que probablemente llegaría tarde a casa porque estaba con Danielle. Le enviaré un mensaje diciéndole que me quedé dormida y que ahora voy a casa.

-Mientras ella hacía eso, no pude evitar hacer preguntas. 

-Espera, ¿Por qué tenías en mente que te quedarías hasta tarde aquí? -Dije y ella se puso mucho más nerviosa. 

-Pensé que teníamos muchas cosas de qué hablar. -No entendía absolutamente nada. -¿Cómo qué?

-Dije acomodándome en mi asiento. 

-Tú.. ¿Qué te pasa últimamente?

-Analicé mi comportamiento los últimos días. Probablemente ella hablaba del episodio de ayer.  -Si es por lo de ayer, perdón, ¿sí? Acababa de salir de una pelea y no me sentía del todo bien.  -¿Por qué peleaste con él? 

-Paula , ya detente con las preguntas.

-Dije seco, ella se quedó callada. 

-Vamos, te llevaré a casa. -Dije parándome pero ella se quedó ahí. Ni siquiera se movió. 

-Estoy hablando contigo. -Dije frío. No sé por qué estoy actuando así, probablemente sea porque la chica que más deseo está en mi casa y nunca podré llamarla mía. 

-¿Qué te pasa? -Volvió a preguntar.

Tú eres lo que pasa, maldita niñata. Ese es el problema. Siempre lo serás. 

-Vamos Paula , ¿qué mierda te importa lo que me pasa o deja de pasar?

-Es irónico. La estaba tratando lo mal, y lo acepto. Pero por dentro lo único que quería era besarla. 

Eres Mi PequeñaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora