Cap 6: Concentrémonos en el ahora.

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   Hace una semana...

       Francia era pintoresco en los lugares donde habitaban las personas honestas pero, en los bajos fondos donde el sol a veces olvidaba salir se encontraban todo tipo de personas, lugares donde las noches mágicas que todos cuentan, no existían, los olores dulzones se extinguían dando paso a olores de tierra y varios días sin ver un jabón, los niños poseían un aura de maldad por ser obligados a crecer antes de tiempo, los adultos llevaban armas y las mujeres cortos vestidos sirviendo cervezas y por un buen fajo de dinero podías aspirar a sus cuerpos.

      En un pequeño cuarto sucio y que sin duda necesitaba una limpieza se encontraba una mesa desordenada con planos, fotos, cartuchos, balas, lápices y lapiceros, tazas vacías de chocolate. Tome un lapicero rojo y marque varias equis en un mapa con una circunferencia y coloque pequeñas iniciales junto a unas fotos, me encargaba de tener los detalles de cada uno.

-Es muy tarde ya, anda a dormir- una mano rozo mi hombro y me hizo temblar a su tacto- lo siento.

-No es tu culpa- anote otro nombre y suspire- no tengo sueño aun.

-¿Pesadillas?

-Las mismas de siempre, desde hace varios años- la mire a sus ojos café - ¿necesitas algo?

-Nicotina y un buen vino tinto- sonrió con chulería y se sentó en la mesa- pero me puedo conformar con un beso

-Eso no pasara Victoria- baje la mirada a una carpeta manila con una foto de una rubia pechugona.

-No se ve de tu tipo- acerco su cabeza para quedar en un ángulo donde pudiera ver la foto y muy seguramente las expresiones de mi cara- te veía más con castañas o peli negras

-¿Cómo tu? – su risa llego suave y beso mi mejilla cuando esquive la dirección de su boca contra la mia - la quiero a ella

-Algún día tendré más que un beso en la mejilla- tomo la foto de la carpeta y la clavo en la mesa junto con una bala en su cabeza- tendré lo que necesites saber de ella pronto, solo tiempo, ninguno de ellos escapara.

-Eso espero- me estire y el movimiento llevo pequeñas descargas de dolor a mi espalda

-¿Sigue doliendo Charlotte?- como el mismo infierno, pero no más que las imágenes en mi cabeza- Marco te dijo que eso esta es en tu mente, ya cicatrizaron y fueron sanadas lo mejor posible

-Lo sé- apreté los puños hasta tornar los nudillos blancos

           Flash Back

      Hace dos años en un sótano oscuro de la mansión...

     Todo lo que había era oscuridad, simple y traviesa oscuridad; las manos atadas desde que intente hacerme daño yo misma y la misma ropa con la que había llegado, mi espalda ardía y la sangre seca formaba costras. Felipe me tenía aquí encerrada desde hace tiempo, no sé cuantos días con exactitud, a veces me golpeaba e insultaba, otras simplemente se sentaban y me miraba por largas horas, algo enfermizo a mí gusto; la comida llegaba después de tres días y si me desmayaba cuando arremetía contra mi espalda no la veía, a lo que suponía una semana. La última vez fue hace tres días y había sucumbido a mis pesados parpados por algo de sueño, moría de hambre y mis labios ardían por lo quebradizos que se habían vuelto. Alguien salve me.

     La puerta se abrió con delicadeza y dio paso a la luz exterior mostrando un pasillo de concreto y una oscuridad que conducía a unas escaleras en forma de caracol al final del corredor. Traje hecho a la medida negro, camisa blanca, zapatos negros, corbata roja y en la muñeca un fino reloj.

-No te dijeron que no debes tomar lo que no es tuyo- lo mire con una oleada de ira al saber que ese reloj era de nuestro difunto padre.

-Cuando Alejandro murió esto paso a ser mío- se sentó en una silla que estaba al frente de mi- pero tranquila lo se apreciar más que el anciano.

-¿Hoy toca mirar o golpear? Hermanito- una sonrisa se dibujo e hizo una señal para que luego de un par de minutos entrara un carrito con ¿comida?

-Tengo otros planes conejita- maldito enfermo- hoy cenaremos junto y si te comportas, tal vez, te deje llegar al postre

-Púdrete

-Así no se habla a quien muy amablemente te dará comida- tomo una copa y bebió un trago y me ofreció a la distancia- ¿quieres? , no, entonces comeré yo

      El menú consistía en un puré suave acompañado de una tierna carne de cordero con salsa de zanahoria, salteado de vegetales y un vino blanco, todo olía exquisito y él se encargaba de hacérmelo saber con pequeños gestos o sonidos. Las primeras veces que veía como la carne desaparecía en su boca solo me provocaba verlo asfixiado con uno de esos trozos, las siguientes y las que siguieron después de esas solo sirvieron para rogar con la mirada un poco, mi estomago daba evidencia con descarados sonidos y juro que estaba a punto de babear.

-Veo que quieres un poco- corto un fino trozo de cordero y lo remojo en la salsa- pues veras que no soy tan malo conejita

     Se levanto sin apuro de la silla y se acerco hasta quedar a unos centímetros de distancia, paso el tenedor cerca de mi boca y sonrió cuando mis labios se abrieron para poder morder pero, no llego a mis papilas gustativas ya que la carne había impactado contra el piso.

-En serio creíste eso- su risa sonó exagerada en el pequeño espacio- espero te guste tu estadía, porque aún no termino contigo.

     Mordí mi labio hasta verlo sangrar, como pude caer en tan bajo truco. Felipe se fue silenciosamente y seguidamente llego una despampanante rubia con una máscara de esqueleto cubriendo su rostro- Rosette- hoy tenía una cara furiosa y supe que esto recién comenzaba.

-Espero que me extrañaras

                    Fin del Flash Back

-No dejes que esto te consuma- dijo posicionada en un viejo sofá mostaza

-No lo hace, solo quiero acabar con esto- me acerque a ella- quiero matar a cada aliado de Felipe y luego verlo morir por mis manos

-No sabes lo sexy que te ves molesta- sonrió y acomodo su cabello tras su espalda

-Eres una enferma- no pude evitar sonreír- espero que me traigas la información que necesito de Rosette

-No necesito que me lo recuerdes a cada minuto- se levanto y me miro- pero concentrémonos en el ahora y eso es dormir, son las dos de la madrugada

-Suspire y decidí hacerle caso- solo un par de horas.

-Ya lo veremos









             1.   Yo no pensaba traerla tan rápido pero vi que ya la extrañaban...

             2.    Si comentan y le dan me gusta intentare subir dos capítulos más en este fin de semana.

             3. Pasen por mi otra historia y léanla, por favor, comenten que tal esta.

           


Apunta al pechoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora