Salida de tres

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Habían pasado unos días más. Todo iba normal. No había tenido ningún otro "encuentro" con Kilian. Sólo me limitaba a mis actividades y a mis amigas.
Jackson había estado llamándome, era tan insistente cuando quería, claro está que no le contesté, lo bloquie de whatsapp y de toda red social. No quería que sepa nada de mi, era suficiente con tener que compartir clases con él y con Ruiri.

Era viernes, estábamos en clases de literatura clásica. Las horas iban muy lentas. Y la profesora nos había puesto a leer Romeo y Julieta de Shakespeare. Nada más dramatico y romántico como eso. Dos personas que apenas se habían conocido, sabiendo que sus familias eran enemigas pero aún así se juraron amor eterno. Algo que los llevó a la muerte. 
- Bien alumnos, para la próxima semana quiero una monografía sobre Romeo y Julieta en un contexto actual- pan comido,pensé - Pero este trabajo va a ser de dos, una mujer que va a ser Julieta y un varón que será Romeo- mierda, y ahora? Con quien lo haría? Gire mirando a mis compañeros, algunos se habían comenzado a agrupar- No se agrupen tanto que a las parejas las vamos a sortear- lo único que pensaba en ese momento fue, con Jackson no. Comenzaron a sortear los nombres mi mente sólo repetía una y otra vez, con Jackson no.-Kavanna- mi respiración se detuvo, vi como abrió un papelito y finalmente dijo - Arset- si pensé que lo peor era Jackson estaba confundida. Miré a Kilian quien sólo me dedicó una sonrisa burlona, yo sólo rodé los ojos. Esto iba a ser una tortura. - Tienen una semana, ni un dia más, ni un día menos. Este trabajo equivale a la mitad de su nota del semestre.- después de eso tocó el timbre que indicaba que la clase terminaba yo me quedé sentada y simplemente me deje caer en el pupitre, apoyando mi cabeza sobre mi ejemplar de Romeo y Julieta.
-Bueno que tan malo puede ser? - pregunto Keith, yo la miraba de una forma no muy amistosa, ellas no sabían todo sobre Kilian, ni mucho menos de mi.
-Puede ser una pesadilla dije- en eso veo que Kilian se acercaba.
-Si no te importa lo haré sóla al trabajo, después pondré nuestros  nombres - Ataje a Kilian. Está claro que él no podía aparecer por mi casa ni yo por la suya.
-El trabajo es de dos. Y tengo que ser Romeo- dijo seco, yo rodé los ojos.
-Arset, no me importa, puedo hacerlo- dije más seca y fría manteniendo una guerra de miradas con él.
-No- No? Está loco?- lo haremos juntos y fin del tema- se fue dejándome con la palabra en la boca.
-wow- me había olvidado que las chicas estaban aquí- que tan malo puede ser?- volvió a preguntar Keith yo suspire frustrada. Comencé a guardar mis cosas en mi mochila sumergida en mis pensamientos. Si hay algo que tenemos en común con Romeo y Julieta es que nuestras familias no se llevan muy bien.
-Que les parece si está noche salimos?- pregunto Annia- Digo así nos despejamos- La mire sin decir nada, soltando un gran suspiro.
-Es una buena idea- continuó Keith- Vamos Arlet, hace mucho no salimos las tres - Eso era verdad, desde que había descubierto que Jack me engañaba con Ruiri no habíamos salido. Nuevamente suspiré pero ésta  vez  fue con cansancio. Íbamos por la mitad de la mañana y yo sólo quería salir corriendo, no iba a aguantar mucho más ahí.
-Está bien- rodé los ojos y seguimos nuestro camino.

...

Las clases habían terminado. Iba de camino a casa, cuando mi celular sonó. Era un mensaje. Mire mi celular, era un número desconocido. Abrí el mensaje el cual decía: <<Mañana a las 17 pm en mi casa comenzaremos con la monografía, mis padres no estarán. Espero que vengas o sino iré a buscarte>>. Sabía perfectamente quien era. No conteste. Ni siquiera sabía como había conseguido mi número. Seguí mi camino hasta llegar a la enorme casa a la que mi padre le llamaba hogar; desde que mi madre se había marchado, se sentía tan vacía. Abrí la puerta, tiré mi bolso a un costado y fui a la cocina. Me serví un jugo y cuando iba a ir a mi cuarto, de la oficina de papá salía Chantal.
- Arlet, querida como estas? - se acercaba a mi, me saludó con dos besos.
- Chantal, que sorpresa, bien, algo cansada pero bien. - Ella soltó una risita.
- Recuerdo cuando tenía tu edad, decía lo mismo, siempre estaba cansada, aunque nunca faltaba a una fiesta- suspiro con notable nostalgia y luego volvio a sonreír- bueno debo irme al estudio. Nos vemos hermosa- me volvió a dar un beso, me dedico una calida sonrisa y salió.
Mire la oficina de mi papá y me acerqué.
-Hola?- dije abriendo un poco la puerta- puedo?- volví a preguntar. Mi padre se encontraba al teléfono y sólo me miró y me hizo una seña para que me sentará. Tiempo después terminó su llamada.
- Hija- ese fue su saludo- pasó algo? - rodé los ojos. Acaso no podía ser un poco más amable? Siempre metido en su trabajo.
- No sólo venía a saludar, pero si molesto vuelvo en otro momento - el sólo asintió volviendo a su computadora, entonces supe que estaba de más. Salí por donde había entrado y fui directo a mi cuarto.
Puse música y baile un rato. Sólo lo hacía en mi cuarto, no había vuelto a un estudio de baile o a un escenario. Sólo bailaba para despejarme, desestresarme. Pero nuevamente mi celular sonó. Me dirigí para ver que era un mensaje de Annia: <<Pelee con Jesús de nuevo. Puedo ir a tu casa?>>  No me iba a negar, era mi mejor amiga, así que simplemente conteste con un: <<si>>. Fui a bañarme y me vestí con algo cómodo. Diez minutos después llegó Annia con los ojos rojos, los cuales supuse que fue por llorar. Ni bien me vio me abrazó y nuevamente se largo largó a llorar. Nos sentamos en mi cama, yo la seguí abrazando, le dedicaba unas caricias para que se calmara un poco. Cuando finalmente lo hizo comenzó a contarme.
- Estábamos en su casa viendo una película, y me quedé dormida sobre él- yo sólo escuchaba atenta su relato, suponiendo como terminaba la historia- cuando llegó su mamá - si edo era lo que suponía- y ahí explotó  todo, me saco a rastras de la casa, y lo peor de todo es que Jesús ni siquiera me defendió. Su mamá me volvió a decir que no me quiere ahí que no era buena para su hijo, que el se merecía a alguien mejor, de más clase. Ya sabes alguien con más plata y fina que yo. - soltó un sollozo- no aguanto más amiga, quiero que Jesús se la juegue por mi. A veces creo que no me quiere como dice- volvió a sollozar y yo la volví a abrazar.
-Amiga, sabes que sos una excelente persona, no porque no tengas el suficiente dinero, significa que no seas la indicada para él - trataba de consolarla. En eso alguien tocó la puerta - adelante- entró una muy sonriente Keith.
- zorras!- nosotras reímos, ella era siempre la descontrolada de las tres - hoy se sale!- y levanto una botella de champagne, no aguante la risa, ella se acercó y se sentó del otro lado de Annia- otra vez Jesús? - las dos asentimos- Ay amiga! No se te ocurra llorar de nuevo, ahora nos vamos a poner bien perras y vamos a salir. - nuevamente solté una carcajada. Nos comenzamos arreglar ya que eran las 20:23pm, mientras escuchábamos musica aliatoria y tomábamos el champagne que había traído Keithlyn.
Eran las 23:56 pm cuando estuvimos listas. Así que decidimos salir, íbamos a un club llamado night fire. Ahí íbamos desde que nos habíamos conocido.
- Vamos a comprar algo de tomar!- dije casi gritando ya que la música  estaba bastante alta. Ellas asintieron y caminaron atrás mío.
- Linda que se te ofrece?- preguntó el barman cuando nos acercamos a la barra.
- Un vodka, un cosmopolitan y un mojito -dije, me guiño un ojo y se fue para traer lo que le había pedido, mientras preparaba los tragos hizo algunos trucos con los vasos, con las chicas mirábamos el show y reíamos como niñas. Cuando terminó puso los tres vasos sobre la barra.
- Espero te gusten preciosa- me guiño un ojo y siguió atendiendo. Cada una agarró su trago y fuimos a bailar. Había mucha gente en la pista, llegando al punto de chocarnos unos con otros.
- Vamos al vip- nos dijo Keith. Y comenzamos a caminar para subir las escaleras. Los guardias ya nos conocían así que no tuvimos problema con eso.
Estábamos bailando, ya un poco alegres y mareadas por los efectos que había producido el alcohol en nosotras. Keith se retiró para bailar con un chico, yo sólo reía, no se como hacia pero siempre tenia una conquista. Con Annia seguíamos bailando y riéndonos, en eso llegó Jesús y la tomo del brazo y se apartaron, la mire un rato, parecían estar discutiendo pero después comenzaron a besarse. Como no tenía nada que hacer y no quería bailar sola, me apoyé sobre la baranda del vip, mirando hacia la pista de abajo, cuando siento que alguien me toma de la cintura. Me gire y era uno de esos típicos borrachos que deja la noche.
- Tan linda y tan sola?- rodé los ojos y lo empuje un poco.
- No estoy sola y yo que tu comenzaría a irme- dije seca.
- Uy una gatita arisca- dijo acercándose más, volví a empujar pero está vez el ejercía mas fuerza sobre mi.
- soltame imbécil! - le grite
- Dale bonita, bailemos y si querés después vamos a algún otro lugar más privado- eso me dio asco.
- Dije que no! - le repetí más molesta tratando de safarme de su agarre. Y comenzó a acercarce tratando de besarme, y yo luchaba por sacarmelo de encima. Pero realmente era casi imposible. En este momento odiaba a mis amigas por dejarme sola. Pero alguien  lo quito casi a los golpes. Cuando reaccione pude notar que se trataba de Kilian.
- Basta Kilian!- trate de separarlos pero era casi imposible. Intente una vez más pero recibí un golpe de parte de el borrado que me había estado acosando. Kilian lo miro de una forma asesina, en eso llegaron dos guardias y nos sacaron a los tres.
El borracho se fue y quedé sola con Kilian.
-Estas loco?!- le grite, sentía un sabor metálico en mi boca, sabía que ese golpe me había lastimado un labio.
- Gracias se dice- me miró con ojos de furia.
- Pues gracias, pero aún así estas loco, nos sacaron y mi labio está sangrando por tu culpa!- volví a gritar.
- No es mi culpa! - me dio un empujon- quizás hubiera dejado que ese imbécil te siga acosando y ve a saber quién te defendía. - en eso tenía razón, pero no se la iba a dar.
- Estaban mis amigas ahí, ella me iban a ayudar! Y de seguro no terminaba golpeada- volví a gritar. La gente que pasaba nos miraba raro.
- Sabes una cosa no te voy a escuchar más, me voy. Y que tus amigas te lleven a casa. - dijo finalmente seco para darse la vuelta e irse.
Me quedé ahí sola parada. Imbécil. Saque mi celular y llame a mis amigas. Pero ninguna respondía. Esperé un rato y ninguna salía. Así que me di la vuelta, para tomar un taxi, ya que habíamos venido en el auto de Keith.
Una salida de tres que no termino como lo había imaginado. Tiré mis zapatos por algún rincón de mi cuarto y me acoste en mi casa, directo a dormi. Simplemente quería olvidarme de él y de lo sucedido en la noche.

Quédate Conmigo [Finalizada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora