Contrato.

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-Entonces... ¿Quién llevará todo el medio social encima? No pueden ser los dos, sólo uno, puede ser... no lo sé... ¿Quién es mejor mintiendo de los dos?

La voz del abogado patrocinado por Modest no reflejaba más que satisfacción por lo que estaba a punto de hacer, a la misma compañía le causaba serenidad el saber que en poco tiempo, pondrían fin a lo que ellos llamaban una asquerosa e irrelevante relación homosexual.

¿Como se le podía llamar amor a eso?

La empresa calculaba un descenso en ingresos, sí la relación entre Harry Styles y Louis Tomlinson, ambos integrantes de la boyband más famosa del momento, se hacía pública. Discutían diciendo que no todas las personas con sentido común gustarían de ver a un par de homosexuales cantando. O que en todo caso sus hijos lo hicieran.

El contrato fue impuesto, impidiéndoles convivencias más allá de lo normal, salidas juntos, viajes juntos. Implicaba no verlos en la misma ciudad por más de dos semanas, y de ser así sólo en compañía de los demás integrantes. De los cuáles, su carrera estaba en riesgo también, significaría una separación de banda, o una banda sin manager.

Lo cuál era muy malo. Al tener la fama que tenían ya, y en tan poco tiempo. Estaban en la cima. Completamente locos por la cantidad de dinero que una banda como cualquiera les estaba otorgando, y no podían permitirse un escandalo de tal magnitud.

Si la banda se quedaba sin representante alguno, los ingresos para ellos, y sus carreras bajarían, así como su popularidad, así como sus conciertos, así como su música. Así como sus sueños. Que era lo único que los chicos querían, sólo cumplir su sueño.

Y la culpabilidad de que esto fuese imposible recaía en Harry y Louis. ¿Serían ellos capaces de echar a perder, de tirar por un tubo, las carreras de sus amigos, sólo por su felicidad?

Día tras día, nuestros protagonistas se hacían esa y demás preguntas ¿Realmente valía la pena arriesgarse por algo que podría ser pasajero?

El día de hoy frente a cinco abogados, su representante, su compañía afianzadora, sus padres, nuestros chicos eran obligados a ocultarse de la sociedad. Hasta que el contrato expirara, sí es que su atracción y curiosidad, como le llamaban, duraba tanto.

Manos entrelazadas mostrando señal de apoyo mutuo, se mostraban orgullosas encima del pulcro escritorio. Harry Styles y Louis Tomlinson se veían en un momento difícil... Ya habían aceptado esconderse, todo lo harían por sus amigos. Los ojos rojos con dejes de lágrimas, las mejillas pegajosas y húmedas, eran testigos del dolor que eso les causaba, minutos atrás ambos habían firmado el papel que le ponía sentencia a su amor, las cláusulas correspondientes habían sido leídas, sólo quedaba definir quién sería el que llevase todo el peso, todos los ademanes falsos para distraer.

Había quedado claro que el bromance seguiría ya que, como juego Larry Stylinson les hacía ganar dinero, y levantaría sospechas de todo sí es que llegara a desaparecer de la nada, Louis alegó y alegó con los abogados que jamás lo negaría, jamás negaría Larry Stylinson, no podían obligarle a eso. Al final obtuvo victoria, Harry tampoco lo negaría.

Harry. Su Harry.

El pobre chico sufría a cada palabra que le leían, Louis se cargaba de impotencia porque no podía hacer nada. Sólo podía estar allí, a su lado, diciéndole que esto no los detendría, que algún día serían libres.

Harry sólo lo miraba como si fuera lo más importante de su mundo, poco interesándole las miradas reprobatorias de los abogados o de sus padres propios por actuar así, pero es que Harry veía a Louis como sí si fuese la única y última gota de agua en un desierto. Aquella que no sabes si beber para no morir, o guardarla y atesorarla por ser la última.

One Shots! *Larry Stylinson*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora