Un beso de mentira.

75 2 0
                                        

Pero me acordé... Francisco. Eso fue lo que me hizo reaccionar.

Lo miré, a mi izquierda... y él me estaba mirando, asustado, con sus ojos celestes, demasiado grandes para sus ojos; y tan asustado que ni siquiera podía llorar.

La adrenalina corría por mis venas. Intenté desabrochar mi cinturón pero no podía, estaba trabado. Rompí un pedazo que quedaba de la ventana que se encontraba a mi lado de un puñetazo, y utilicé un trozo de vidrio para cortar el maldito cinturón.

El fuego en la parte delantera del auto seguía creciendo. Si no me apuraba...

Desperté gritando, nuevamente. Enrollada en mis sábanas, repletas de sudor. Mi despertados, molesto, sonaba con ese incesante pitido que me enloquecía. Traté de apagarlo y, como no pude, lo tiré contra la pared.

Tendría que comprar otro despertador, pero al menos había dejado de sonar. La próxima vez voy a fijarme que no tenga un ruido tan desagradable.

Después de calmarme, ducharme y desayunar, me dirigí hacia el colegio en mi moto. Mi abuela había ido temprano con mi abuelo y mi hermano al centro a hacer compras. No iban a volver hasta la noche, por lo que iba a poder salir con mis amigos... o solo Daniela.

Las primeras clases pasaron aburridas, igual que siempre. Almorzé con Daniela y Aaron, y arreglamos para ir a algún lado a la salida del colegio. Dani también se quedó embobada con Aaron; trataba de flirtear todo el tiempo. El y yo solo compartíamos miradas cómplices, y creo que acordamos no verbalmente que debía decirle a Daniela que él es gay. Verla a Daniela así me hizo volver a pensar en lo ESTÚPIDAMENTE IDIOTA que podés convertirte cuando alguien te gusta. Diuj.

Aaron me cae muy bien. Es la clase de chico que acepto como amigo. No es para nada un completo descerebrado, no tiene su ego por las nubes y, lo mejor, podemos hasta flirtear en broma o cualquiera de esas idioteces, y de ninguna manera voy a sentir algo más que amistad por el. Y después preguntan porqué las chicas quieren un amigo gay. Pff, hasta podes besarlo para darle celos a alguien o alguna de esas otras cosas en las que la mayoría de las chicas usan su cabeza para pensar. Es perfecto.

Cuando sonó el timbre que daba paso a nuestro segundo recreo, llevé a Daniela al patio para contarle lo de Aaron. Justamente, él estaba ahí, a unos pocos metros, hablando con unos chicos que yo no conocía. Daniela lo miraba como si se tratara del mismo Dios bajado del cielo. Es verdad que ese chico es todo un Adonis, pero... por favor, esto es demasiado. Creo que hasta podría decirle cualquier cosa a Daniela y ni me escucharía.

—Daniela, tu abuelo me besó–Siguió mirando a Aaron como si no hubiese nada más en este mundo.– Con lengua.

Por Dios!! Esta chica es terrible! Quedó sorda o qué?!?

No te ilusionesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora