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Capítulo O40

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Tome con trabajo la ropa que iba a ponerme para el trabajo, era mi primer día y quería estar reluciente por fuera, aunque por dentro aun las piezas de mi corazón comenzaban a arrancarse por sí solos. 
Tome mi ropa, y me la coloque completamente.

Mierda, ¿Cómo les gusta usar este tipo de ropa? Simplemente no lo entiendo, todos de negro o de colores totalmente oscuros, que en lo personal odio, pero en fin. La Señora “odio todo” me había dado esto, así que tenía que usarla. Retoqué mis bolsas debajo de los ojos, recordando todo lo que hice el día anterior, teóricamente no hice nada, me dedique a mal decir a Skyler, a Justin, incluso a Derek y a Taylor, gritaba, en ese momento no podía pensar con claridad, simplemente no me cabía la idea de que no podía hacer más cosas por Justin, estaba realmente acabada la guerra.

Tome las llaves del auto que mis padres me habían comprado hace pocos días, ¿por qué? No lo sé, pero él auto me encantaba. 

Era un Audi negro, no era convertible, pero era hermoso.

Me llevo unos 20 minutos llegar a la empresa de Alex. Aparque el auto en el estacionamiento de los empleados de la empresa y me baje. 
Baje un poco mi falda que se había subido cuando estaba sentada en el auto, me dirigí a la cajuela y baje la caja con las cosas que iba a utilizar, la caja no era tan grande pero sí hacía que mis brazos se abrieran por completo cargándola.

Camine con la caja en mis brazos hasta la entrada, rápidamente los hombres que atendían la puerta me la abrieron.

-¿Trabaja aquí?-preguntó uno de ellos-
-Sí…-contesté extrañada, ¿Qué les importa?-
-Bien.-cortó-
-¿De acuerdo?-me dije a mi misma-

Me dirigí al escritorio de la secretaría, para preguntarle en donde me iba a poner.

-Hola…-le dije sonriente- Soy ____ Ross-le dije mirándola- El Señor Alex me dijo qué…
-Sí lo sé-me dijo cortante- ¿La chica que se coló a la oficina del jefe, no?
-¿Qué?-pregunté confundida- Escucha yo…
-Mira, en la vida no se consigue algo si te acuestas con las personas, o las satisfaces sexualmente, solo te digo que, cuentas con mi apoyo para ir a un psicólogo, la vida no se soluciona con sexo-me regalo una cálida sonrisa-

¿¡Pero qué carajo!? ¿Creía que me había acostado con Alex para conseguir mi puesto?

-Yo no…
-No importa, estas en confianza-sonrío-
-Pero yo no me acosté con él-dije sorprendida-
-No necesitas negarlo, ya todos lo saben-río nerviosa-
-¿Qué? ¿Tú les dijiste algo?
-Vez… No intentes negar algo que es más que obvio-guiño el ojo-

Era imposible hablar con ella, así que simplemente le pedí el número de mi escritorio o mi oficina, para llegar a ella.

-Tú tendrás una oficina-me dijo y yo abrí los ojos sorprendida- Salario de 2,000 Dólares a la semana-
-¿Puedo hablar con Alex?-pregunté aún más sorprendida que nunca. No tengo ningún tipo de experiencia, ¿Cómo es que había conseguido un puesto tan grande? Aparte de todo, ni si quiera sé que puesto tengo.
-Claro, pero te recomiendo primero ir a dejar tus cosas a tú oficina-me dijo- Ten-dijo dándome unas llaves que contenían mi nombre- 
-Gra-gracias-dije nerviosa tomando las llaves- 

Fui hacia mi oficina, era hermosa, tenía las paredes detrás de mi escritorio completamente cristalizadas y se podía admirar la gran vista. Tome la caja y empecé a acomodar mis cosas en su lugar correspondido. Luego iría a hablar con Alex.












{***}











-Ya puedes pasar-dijo la secretaría que hacía una hora me había dicho que me acostaba con todos por dinero. Que dicha-bufé-
-Gracias-dije sin mirarla y adentrándome a la oficina de Alex-

-Hola ______-me recibió con los brazos abiertos esperando a que le diera un abrazo-
-Hola-sonreí-
-¿A que debo tú llegada?-me preguntó mientras rodeaba su escritorio y se sentaba en su gran silla de cuero-
-Quería hablar contigo-sonreí nerviosa-
-Bien-me miro detenidamente- Dime de que se trata.
-Bueno…-comencé- Llegué y tú secretaria me dijo que me había…-tartamudeé- 
-¿Qué te dijo?-preguntó extrañado-
-reí nerviosa desviando mí mirada- Pues que tú y yo-suspire-
-¿Tú y yo qué?-preguntó mientras dejaba de recargarse en su silla giratoria-
-Tuvimossexo-dije sonrojándome mientras hablaba rápidamente-
-¿Qué?-preguntó irritado. Vaya, ¿pude haberlo dicho más específicamente?-pensé sarcástica-
-Qué tú y yo nos acostamos-dije de la misma manera, y él saco una carcajada- ¿Qué..?-alargué- Esto es serio, Alejandro.-dije enojada y él río más fuerte- ¿Por qué carajo te ríes?-pregunté divertida-
-En primer lugar-comenzó a decir mientras recargaba su pierna derecha en su rodilla izquierda-No me llamo “Alejandro”-dijo entre comillas- Me llamo Alexander-sonrío de lado-
-Sí claro…ALEJANDRO-dije divertida mientras recalcaba su nombre-
-Enserio, ve esto-dijo entregandomé uno de todos sus diplomas-
-Vaya…-le dije- Alexander, quiero ir al grano-reí-
-Espera-me detuvo- ¿Quieres que hable con Julia?-preguntó preocupado-
-No, no-le dije horrorizada- Ahora cree que soy una puta, no quiero que crea que soy una chismosa-reí y el río a mí par- Bien, “Alexander” iré al grano-dije entre comillas-
-Finalmente-sonrío y yo le seguí su acción-
-Bueno, seré directa, ¿Por qué tengo una oficina?-pregunté directamente- No es que no quiera tener una oficina, quiero decir, amo tener una oficina-reí estúpidamente- Pero la pregunta es ¿por qué la tengo y que puesto estoy ocupando? Es algo raro a vista de todos, claro-dije seria- Que sin sí siquiera hacer una entrevista ni nada, haya conseguido lo que pocas personas pueden lograr-le dije con la boca torcida-
-Solo lo eh echo por algo-me dijo acercando su rostro que estaba aproximadamente a un metro de mí, él estaba del otro lado del escritorio.
-¿Cuál es esa razón?-pregunté confundida-
-Tú pasión-dijo sin rodeos. Soy yo oh… ¿Lo que me dijo hizo que me dieran nauseas?- ¿Te encuentras bien?-preguntó preocupado seguramente por la cara que había hecho-
-Sí, sí-dije agitando la cabeza- Continua-le dije regresando mi mirada a él-
-Eso fue lo que me hizo darme cuenta de que aparte de que me atraes, tienes una pasión increíble por la fotografía, y eso es lo que necesito para hacer más grande esta empresa-dijo rápidamente.
-¿Qué?-dije asustada- ¿Te atraigo?-pregunté-
-Mierda…-susurró para sí mismo mientras volteaba la mirada- ____ escucha… sé que es algo pronto pero en el momento en que te vi entrar por esa puerta-señalo la puerta de entrada de su oficina- Supe que eras para mi…-sonrío cálidamente para mí. Y yo solo pude pensar que esto es totalmente estúpido para mí misma, es como… sí se tratara de una mala broma. Yo no puedo gustarle.
-No solo por qué te guste significa que debas darme ese tipo de empleos-dije levemente- No soy una cualquiera, puedo ganarme ese trabajo Alex yo no quiero qué…
-Yo no quiero que te sientas así-me dijo tomando mi mano por debajo del escritorio llegando a rosar mi pierna-
-Yo…-dije nerviosa mientras dejaba que él pusiera su mano ahí-
-No digas nada-me dijo quitando su mano- Puedo esperar-sonrío-
-Sí…-susurré- Con permiso-dije mientras me levantaba de la silla que estaba frente a su escritorio-
-____-dijo él mientras yo me encontraba de espaldas haciendo que volteará-
-¿Sí?-dije nerviosa-
-No quiero que esto, cambie algo ¿De acuerdo?
-De acuerdo-le sonreí para luego salirme de su oficina.

Imperfect Princess |j.bHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora