— ¡Joder Su, es la quinta vez que te lo digo!-grité, irritada para tirarme al sillón que tenía a mis espaldas, quitando mis ojos de los suyos y posándolos en aquella linda foto que nos habíamos tomado Justin y yo, un día cerca del parque.
—Bien, no tienes que ponerte así—dijo, divertida— Podemos hacer algo fácil y sencillo— Después de ir de compras, aun no tengo el vestido para tú boda—me miro, con los ojos entrecerrados.
— ¡¿Cómo puedes pensar en eso?!-exploté— ¡Posiblemente ya ni siquiera haya una boda! Te lo repito—dije, serena— ¡Me echo de su oficina!-grité.
— ¡Bien!-dijo, harta— Escucha, sabía que algo así iba a pasa, tú lo hartarías tarde o temprano—dijo, mirando la cutícula de sus ambas manos, puse mis ojos rápidamente en su rostro.
— ¿Hartarlo?-pregunté, sorprendida.
— Dile que estas embarazada—soltó de golpe, ignorando mi pregunta.
— ¿Mentirle?-pregunté, incrédula— Eso no está bien…
—Han tenido sexo, ¿no?-dijo, mirándome.
—Sí….-respondí, incomoda desviando la mirada.
—Entonces, no entiendo que te preocupa. Solo dile eso, no hay mucho problema ¿O sí?-me miro.
—Pues…—lo pensé unos segundos. Sí le digo que estaba embarazada, sería como amarrarlo a una vida que… ahora no sé si el querrá, no se sí nos vamos a casar, ¿Qué haría cuando se diera cuenta de que es mentira?
— ¡Vamos!-me animo— No tiene por qué enterarse. Podemos adelantar la boda—sonrió.
— ¿Qué vamos a hacer cuando se enteré de que no tengo el “estomago abultado”—dije, haciendo comillas con los dedos ya indiferente a este tema-—¿Recuerdas mis clases de actuación en la Universidad?-preguntó, con una sonrisa de oreja a oreja.
—Sí—contesté, con miedo, esperando su respuesta.
— Tengo un tipo…—hizo una mueca, buscando la palabra correcta— ¡No sé cómo se llama!-chilló— En fin. Es un vientre de embarazo falso—me guiño el ojo— No hay de qué preocuparse—hizo una pausa— ¡Además!-espetó— Puedes embarazarte después, ósea no de mentira—río— Un embarazo real.
—la mire incrédula, con una mirada de cruel y tristeza mezclada— Sujad—dije seria mirándola— Sabes que no puedo tener hijos. ¡Te lo había dicho! ¿Qué te pasa? Sabes cuánto me molesta hablar de ese tema.
— Au…—se mordió falsamente la uña del pulgar— ¡Eso sí es un problema!-rio— No importa, con el vientre falso es suficiente, te doy unas pastillas para vomitar y ¡Listo!-
—Eso sería bueno…—suspire— Pero no Su, estaría mal engañarlo.
— ¿Quieres tenerlo junto a ti?-me preguntó, enojada. Asentí con la cabeza— ¡Entonces hazlo!-gritó— Sí no quieres que esa tipa de lo quite, hazlo, no hay otra opción—me miro secamente— A menos que lo dejes antes de que te deje él, cancela todo por ti misma, no tendrías tanta humillación.
—No…—susurré, con miedo. No quiero que me deje, menos por ella… como sea, no quiero que me deje por nadie, quiero mantenerlo por siempre a mi lado…Por siempre—Lo haré—dije, decidida.
—Entonces… ¿Qué esperas?-me preguntó, acercándome mi teléfono celular a mi rostro.
— ¿De qué?-pregunté, confundida cogiendo el celular.
—Llámalo—sonrió.
—Bien—tragué saliva, cogí el teléfono, busqué en contactos <<favoritos>> y marque el único número que se encontraba. Justin.
