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Capítulo O42

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-Por cierto-le dije antes de salir-
-¿Sí?-preguntó esperanzado-
-¿En qué puesto estoy?-reí ante mi falta de coherencia en ese momento-
-Fotógrafa principal-contesto- Te encargarás de todas las fotografías importantes que ocurran dentro y fuera de esta empresa-me dijo- Comienzas mañana, ahora solo céntrate en instalarte-me guiño el ojo-
-Eso hare…-le dije mientras abría la puerta de su oficina- Y gracias-dije antes de salir-
Salí tranquilamente de la oficina de “Alexander”-reí entre dientes- Vaya nombre ridículo-pensé mientras bajaba la falda que se me había subido mientras estaba sentada. Y vaya declaración-pensé mientras le daba una mirada a su secretaria “Julia” para avisarle que había terminado, y al parecer ella solo se limitó a mirar mis manos bajándome la falda. 
-No ha sucedido nada-la mire fastidiada-
-Seguro que no-dijo alzando sus feas cejas mientras dirigía su mirada a su computador-
-Me voy a MI OFICINA-le dije recalcando- 
-Adelante-dijo entre dientes- La hora del almuerzo es a las 2 en punto-me dijo anotando algo en una pequeña agenda que tenía a lado de su teclado-
-¿Eso es en 10 minutos?-pregunté-
-En efecto Señorita-me dijo sin mirarme-
-Gracias…-dije dudosa-


Me dirigí a mi oficina y comencé a sacar las últimas cosas que me quedaban por acomodar, ya era todo, pero me llamo la atención la última cosa que se encontraba hasta el fondo de la amplia caja.
Sonreí de costado al recordar aquella vieja foto de Justin y de mí, estábamos ambos colgados en la gruesa rama de un árbol, yo tenía 15 y él tenía 16. En ese tiempo, absolutamente nada nos importaba, él siempre cuidaba de mí, y bueno lo seguía haciendo hasta que a mí se me ocurrió la estúpida idea de mentirle… y vaya mentira. 
Wow… no me había puesto a pensar en eso, que estúpida era en ese entonces, y es decir, no había pasado tanto tiempo desde eso, apenas 1 año y medio, todo esto era tan extraño… ni si quiera sé que le vi a Jasón, Justin es mucho más guapo, siempre sonriente, mientras que Jasón siempre mantenía esa fría y distante mirada que me causaba más de mil sensaciones al mirarlo.
Cada noche que pase en el centro de rehabilitación memorizaba en cómo había perdido mi virginidad con aquel idiota de “cara bonita” por qué ahora veo que lo único bonito que tenía eran sus bolas. 

¿Qué acabo de pensar?-susurré para mis adentros- Que asco…-hice una mueca como si estuviera hablando con otra persona, pero realmente estaba sola… Totalmente sola.

Dieron las 2 de la tarde, en punto y me dirigí con mi sándwich al área de comida de la empresa…-reí sorpresivamente- Es como un Instituto-pensé mientras entraba a la cafetería y veía a todos los de la empresa sentados en diferentes mesas circulares con bancas de la misma forma a su alrededor.

Comencé a caminar por las mesas que se me atravesaban para llegar a una mesa sola, jamás me había sentado sola en una mesa, pero bueno, parece que tendría que comenzar a practicar en ello. Camine alrededor de 1 metro y medio para encontrarme con aquella melena recortada rubia, con traje de vestir por supuesto. Ahora entiendo todo, su “Bienvenida a Pic & Shoot”. Ella trabajaba ahí y no me lo dijo… ¿Y por qué me lo diría? Ahora, no nos llevamos en lo absoluto. Y fue en el momento en que recordé a Derek… ha estado tan extraño estos últimos días, casi ya no viene a visitar a Taylor y cuando lo hace siempre está demasiado antipático, siempre irritado por cualquier cosa… ¿Será ella la culpable?-la mire fulminante mientras ella y sus “víboras, que tenía como amigas” me miraban de la misma manera que yo a ella. Sharon solo me dedico una de sus vengadoras miradas… vaya miedo, y nótese el sarcasmo.

Quite la vista de Sharon y me dirigí a una mesa blanca, sinceramente no me importaba estar sola a la hora del almuerzo. Era una hora al día… podría soportarlo, yo solo vengo a trabajar, a ganar dinero para mantenerme e irme de ese pequeño apartamento, que ahora con mi precioso sueldo podré conseguirlo aún más rápido. 
Le di un mordisco a mi sándwich y al instante tome de mi zumo de naranja. Suspire pesadamente admirando cada rincón de la enorme cafetería, tenía un hermoso mural con el nombre de la empresa frente a los cristales que daban al jardín de eventos… era totalmente bello.

-¡Hey!-me interrumpió la vista una figura que se paró frente a mí, evidentemente una mujer.
-Hey…-sonreí-
-No te sientas mal-me dijo- Aquí todos siempre hacemos amigos
-No es eso lo que más me preocupa-reí levemente- ¿Quieres sentarte?-le pregunté. Entre nos, soy muy buena haciendo amigos, me gusta socializar con la gente.
-Claro, pensé que nunca lo dirías-dijo para luego sentarse-
-Ann-me dijo aquella rubia-
-______-sonreí-
-me sonrío también- ¿De qué es tú sándwich?-preguntó mientras lo señalaba-
-Cajeta-reí- Odio los sándwiches normales, y odio…-alargué el jamón-reí-
-Ann soltó una carcajada- ¡Pensé que era la única que pensaba así!
-¡Te apoyo!

Estuvimos hablando acerca de las personas de la oficina, al parecer todas eran muy agradables y no quise meter a Sharon en nuestra platica, posiblemente a Ann le caiga bien y a mí no… gustos diferentes. 
En algunas partes reíamos demasiado haciendo que algunas personas se girarán a vernos, eso hizo que me incomodará un poco, pero en fin.

-¿Y conociste al jefé, enserio?-preguntó incrédula-
-¿Cómo que, “enserio”?-pregunté extrañada-
-Si…-comenzó- No es por ofender, pero dicen todos que te acostaste con él para poder conseguir una oficina.
-¿Lo creíste?-le pregunté-
-¿Te soy sincera?-preguntó y yo asentí con la cabeza- ¡Sí!-dijo con una mueca- ¡Ay lo siento!-chilló-
-No importa, ya todos creen que soy puta-reí y ella me acompaño-
-¿Al menos son amigos?-preguntó-
-Mucho-dije recordando su confesión de esta mañana-
-¿Te parece guapo?-preguntó- ¡Es mi platónico!-río y solté una carcajada-
-¿Estas bromeando?-pregunté divertida-
-¡No! ¡Está más bueno que comer con las manos!
-¿De dónde copiaste eso?-reí ante su comentario- No te miento, está más que bueno…
-Antes de que renuncie, le daré un beso y saldré corriendo-dijo riendo-
-¿Renunciar?-pregunté- ¿Por qué?
-Tengo otro trabajo en marcha, y simplemente odio ser la que guarda los documentos-dijo entrecerrando los ojos- Es desagradablemente aburrido-suspiro- Una vez encontré unos papeles para inscribirse en el casting de una…-se acercó a mi odio- Una revista porno-dijo y me sonroje al instante-
-¿Qué?-reí con fuerza- ¡Eso es asqueroso! ¡El simple hecho de compartir tu “tesoro”-dije haciendo comillas con los dedos- con más de 8 hombres a diario me resulta asquerosísimo.
-¡Lo sé!-chilló nuevamente-
-Bien, creo que debo irme-le dije- Aún tengo cosas que guardar y papeles no pornográficos que atender-sonreí de lado-
-Nos vemos-me dijo-
-Me gusto hablar contigo-le dije parándome y dirigiéndome hacia mi oficina-










{Rachel}






Entre a la casa después de hacer las compras por mí misma, Peter estaba esperándome en la sala, seguramente viendo el beis bol, como siempre.
Tome las llaves y cerré la puerta a mis espaldas, pude verificar a simple vista que Peter no estaba en la sala, lo cual se me hizo extraño.

-¡Peter!-grité para que me escuchara-
-¡Rachel!-gritó, su voz se escuchaba más bien como un gruñido enojado- 

Subí casi corriendo a las escaleras para ver que Peter estaba hincado en el suelo tomando unos papeles en la mano derecha y con la mano izquierda estaba secando sus ¿lágrimas?
-Mi amor…-dije acercándome a él- ¿Estas bien?-pregunté preocupada-
-¡Aléjate de mí!-gritó haciendo que me apartara de un solo jalón-
-¿Qué te ocurre?-pregunté a metros de distancia-
-¿_____ no es mi hija?-preguntó mirándome enfurecido con una mezcla de clara tristeza- ¿Todo este tiempo me has estado engañando?-me quede paralizada. ¿Cómo mierda se había enterado? Esos papeles los había perdió hace años- ¡Respondeme!-gritó parándose rápidamente-
-Peter yo…-tartamudeé-
-¿Sí, o no es mi hija? ¡Solo responde eso, maldita sea!-gritó con fuerza tirando los papeles al suelo- Quiero oírlo decir de ti-me miro con asco puro-
-Lo siento Peter… en verdad no quería-dije mientras las lágrimas comenzaban a salir, él me miro con odio y salió por la puerta- ¿¡A dónde vas!?-grité-
-¡Lejos de ti y tus putas mentiras!-gritó y yo no podía hacer nada más… lo había perdido

Imperfect Princess |j.bHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora