Advertencia: Triste.
No supo cómo es que aquello pudo golpearlo de tal manera, no vio venir aquel golpe tan bajo llamado amor. No dejaba ni que sus enemigos lo lastimaran de tal manera, pero el rechazo de aquella joven mujer lo había vuelto tan débil que a veces se arrepentía de haberla conocido.
De todas maneras, él seguía cerca de ella, no como pareja pero sí como amigos, porque se había resignado a ello, sólo bastaba con estar a su lado. No importaba la manera.
Ya era de noche, bastante tarde a decir verdad, y como no podía dormir decidió ir hasta la cocina de la mansión y beber algo, pero cuando estaba por bajar por las escaleras algo apareció de repente y lo abrazó con fuerza. Era su amada, y esta no dejaba de llorar, lo peor de todo era que él ya creía conocer la razón.
—¿Qué ocurre, Bessel? —Preguntó de todas maneras, sin dejar de abrazarla. Ella respiraba entrecortadamente, acongojada.
—Todo fue una mentira, Erik —Respiró hondo para luego seguir llorando. La chica sentía un dolor constante en el pecho, similar al de Erik al verla con su mejor amigo, y más aún al saber que este sólo la usaba. —Sólo me quiso para que Moira se sienta celosa y vuelva a él. Me siento tan estúpida, tan patética.
Yo también, dijo para sus adentros.
Y sí, era lo que él pensaba. Se sentía bastante culpable, aunque no solo porque lo supo desde el principio y decidió callarlo, sino porque por dentro estaba feliz de saber que ella ya no estaba con él, y de que ya sabía la verdad, aunque aquello no significaba que iban a estar juntos.
Cuando ella se separó un poco de él para limpiar sus injustas lágrimas con las mangas de su suéter, Erik sólo se limitó a mirarla con tristeza. Sin pensarlo, subió su mano hacia el pálido rostro de Bessel y movió un pequeño mechón rebelde para colocarlo detrás de su oreja. Pero su rostro también se fue acercando de a poco al de ella. No sabía lo que hacía, sólo seguía a su cuerpo, a su más grande deseo.
Bessel tragó en seco, si bien estaba dolida, sus labios se fueron abriendo de a poco conforme al acercamiento del mayor. Cuando estos se unieron, Erik se sintió tan bien y completo como culpable. Estaba besando a su amor no correspondido, sí, pero lo estaba haciendo en su momento de mayor vulnerabilidad. Aún así no se detuvo, ni ella tampoco.
Por otro lado, la joven también se sentía tan bien como mal. Besar al mejor amigo del hombre que la engañó nunca estuvo en sus planes, probar aquellos labios tan experimentados que parecían danzar con los suyos definitivamente no estaba en sus planes.
Por instinto, se fueron acercando cada vez más, él estaba con las manos en la cintura de ella, y ella con sus brazos rodeando el cuello de él. Bessel no quería parar, quería aún más, pero para su sorpresa (y para la de él mismo) Erik sí lo hizo.
No podía seguir con toda esa situación tan injusta para ambos.
—Vamos, te llevaré a tu habitación —Aquello sonó más frío de lo esperado, lo que hizo que Bessel se sintiera aun peor de lo que antes estaba. Frunció los labios para no volver a llorar, estaba comportándose como una verdadera niña, pero aquello era culpa de Erik (Además de Charles), y él lo sabía, sabía que posiblemente el próximo llanto de su amada sea por su estupidez e incompenecia.
Ella sólo asintió cabizbaja y comenzó a caminar por los pasillos con un Erik distante a su lado y hasta que llegaron a la habitación, ninguno dijo nada, ni tampoco lo hicieron después. Él no paraba de pensar en lo que había hecho (ni de cómo ella había correspondido), porque sí, lo había hecho y con la misma pasión que él, pero una pasión momentánea, y ella sólo se dedicó a hundirse en un mar de lágrimas y confusión.
ESTÁS LEYENDO
MARVEL ONE SHOTS
FanfictionOne shots escritos por mí. La mayoría de los personajes pertenecen a Marvel.
