capitulo 8

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DOMINIK:

Es una mañana demasiado gris, tomo una ducha caliente y una vez puesta en orden mi habitación bajo a prepararme una taza de café. Danielle se encuentra allí, descalza, tomando un vaso de agua.

─ Buenos días. ─ saludo animadamente.

─ ¿Qué tienen de buenos? ─ me mira de reojo y el asombro se estampa en mi cara. Luego deja el vaso en el fregadero y me observa detenidamente. ─ lo siento, no tengo muy buena actitud en las mañanas, además no dormí muy bien.

─ ¿Por qué?

─ No lo sé, tal vez es porque todavia no me acostumbro al lugar.

─ Tranquila, pronto se pasara esa sensación.

─ Si, pero tampoco me quiero acostumbrar.

─ ¿Por qué no?

─ Porque solo estaremos aquí un tiempo y luego volveremos... ─ sus ojos me miran con un rastro de dolor y no puedo evitar sentirme mal.

─ Oye, te prometí que las iba a sacar de allí y lo voy a cumplir.

Sonríe y me da un abrazo fugaz.

En ese momento se me ocurre que podemos hacer en un día como hoy:

─ Danielle, alístate. Iremos a conseguir algo de ropa para ti y para Leilanny.

─ Esta bien. ─ contesta sin protestar y sale de la cocina

Una vez termino la taza de café, camino hasta la habitación de Michael. Golpeo y la puerta se abre casi al instante.

─ ¿Qué quieres?

─ Pedirte perdón, creo que no debí exagerar anoche.

─ Esta bien, de todas maneras debería haberte avisado y no lo hice.

─ Entonces... ¿Todo está bien, hermano?

─ Sí, todo arreglado.

─ Bueno, ahora que todo está bien. Quería decirte que te arregles, vamos a comprarle ropa a las chicas y en la noche las llevaremos a cenar. ¿Te parece bien?

─ Si, pero dejame a mi escoger el restaurante, será algo muy formal. ─ Michael sonríe de una manera perversa.

ー Esta bien. ー no le presto mucha atención y salgo de allí a la oficina de mi habitación a trabajar un rato.

(...)

ー ¡Dominik, mueve ese culo huesudo y baja ahora mismo!

Grita Michael desde la planta baja, me coloco un Jersey, cierro la puerta con llave y bajo corriendo.

ー Aquí estoy. ¿Cuál es la prisa?

ー No tengo prisa, pero llevamos casi veinte minutos esperándote.

ー Bueno ya vamonos.

Me subo al auto y Michael arranca.

Cerca de treinta minutos llegamos al centro comercial, la lluvia hace presencia y afortunadamente ya estamos en el estacionamiento del lugar.

La primera parada es en una tienda de ropa interior a la que con gusto entramos, tomamos asiento mientras las chicas se prueban la mitad de la tienda. Todas las chicas que hay en la tienda parecen no tener ningún problema con que las veamos en ropa interior y Michael tiene muchos problemas para disimular su entusiasmo, yo por el contrario se disimular mucho más y la vista es realmente placentera.

Me levanto de mi asiento y comienzo a caminar por la tienda mirando lencería que realmente no es de mi agrado, la encargada sale de uno de los vestieres y la puerta queda ligeramente abierta, permitiendo observar a Danielle con un bellísimo sujetador negro, se ve muy sexy y una fugaz imagen de ella frente a mí luciendo esa prenda alcanza a exitarme, cierro los ojos, trago saliva y me dirijo de nuevo al asiento, la imagen aparece una vez más en mi mente y trato de alejarla; me concentro en las hermosas chicas que desfilan sin ningún problema frente a nosotros fingiendo que no lo hacen y posan muy seductoramente frente al espejo.

S de SangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora