*click*
El arma empuñada no disparó.
Una lágrima cayó al suelo, nadie se percato pues la lluvia impedía distinguir la tristeza.
Hay sangre en el suelo, no es nuestra, no es de nadie ya.
El viento se lleva volando un cartel de protesta.
Dolor, se siente en todas partes.
La muchedumbre grita furiosa, nadie ayuda al herido, todos buscan más sangre.
Los soldados pisan fuerte, pero no se escuchan sus pisadas pues son muertos en vida, su voluntad, robada.
Alguien se para y la atención se centra en un punto. Un muerto.
¿quien lo mato? Pues el asesino no lo hizo a conciencia.
Son órdenes de arriba dijeron.
El asesino llora esa muerte inocente en silencio y así nadie le echara la culpa al superior.
