Como me duele que no funcionara. Besar tus labios con el corazón, sentir tus brazos sosteniendo mi alma, y quedarme con las ganas de arrancarnos la ropa, de ver marcas con tu nombre en mi piel, de ver mis arañazos en tu espalda, de saber que fui la primera en llegar.
Dejé que fueran otras las que llegaran a poner su bandera y declararse reinas de tu mundo. Pero también he visto como se desbancan unas a otras, y al final sus banderas quedan guardadas en una caja y la corona cambia de dueña.
Por eso yo te tatuaré mi bandera en el corazón, justo al lado de la herida con mi nombre.
Que ya sé que podría curarnos las heridas sangrantes a ambos ahora mismo, pero quiero dejarnos la cicatriz para recordarnos lo que no se debe hacer.
Y quiero ser la última.
No quiero ser la última a la que le hagas el amor, ni la última de la que te enamores. No quiero ser la última en la que pienses antes de quedarte dormido.
No quiero ser la estrofa de tu vida. Quiero ser una constante que se refleje en el último verso.
Quiero que cuando nuestros cuerpos estén cerca de expirar, pienses en nosotros, en como me quedaba tu corona, en lo bien que te queda mi bandera.
Y quizás, y solo quizás, podamos volver a amarnos una última vez.
Tal vez no haré presencia en los libros de historia, pero sabré que esta quedará en mi bandera acompañando a tu alma.
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Musas Distantes
ŞiirIntermitencia sentimental y torpeza verbal. Causa: Musas distantes.
