Nadie me avisó del miedo que iba a sentir cuando me mirases de nuevo, después de una tempestad que no dejó arcoiris.
Ningún verso me habló de el instinto que te hace correr en la dirección equivocada. De esquivar las miradas o de esconderse del huracán que puso mi cerebro del revés.
Nunca me explicaron que a veces las historias no tienen ninguna parte buena. Ni que los giros de 540° no equivalen a los de 180° en la vida real. Estúpida física.
Nadie dijo que el karma también se equivoca. Pero, es que ¿Y si no se equivoca?
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Musas Distantes
PuisiIntermitencia sentimental y torpeza verbal. Causa: Musas distantes.
