Nos vamos de la casa con Denis aún en shock.
-Llama a Nerea, Alessa. Denis no va a estar bien y le dará uno de esos ataques suyos de furia, tranquila que no se pone muy violento.
Asiento y me quedo parada mientras los demás adelantan. Marco el número de la hermana mediana y, por suerte, me lo coge.
-¿Sí?
-Nerea, soy Alessa.
-Dime. Y, ¿qué ha pasado entre Denis y Sandra?
-Digamos que hemos ido a su casa y...- no me salen las palabras para decírselo suavemente.
-¿Y...?
-Pues... Estaba engañando a Denis. Ahora él está en shock y me ha dicho María que le dará un ataque de furia.
-Bien, nos vemos donde nos hemos separado, díselo a María y sabrá ir.
-Si, vale adiós.
Cuelgo, me adelanto donde están ellos y se lo digo a mi amiga.
Llegamos a casa y Denis sube a su cuarto rapidamente.
-Chicas, lo siento, pero todo esto es culpa mía. Yo fui la que le metí en la cabeza la idea de ir a buscar a Sandra y así que se reconcilien, pero solo ha servido para que Denis descubra la verdad, una muy hiriente.
-Alessa, tarde o temprano iba a darse cuenta de todo y es mejor que lo supiera aunque la verdad doliese.
-Espero que tú no seas así Alessa- bromea María.
-¿Por qué dices eso?- pregunta Nerea curiosa.
-A Alessa le gusta Denis.
-Chist, baja la voz, no quiero que se entere él.
-Sube a hablar y consolarle, así os acercáis más.
Asiento, subo y toco la puerta de su cuarto, solo espero que no esté enfadado conmigo por convencerle de venir.
-Pasa.
Entro y me quedo sin habla, Denis sin camiseta.
-¿Cómo estás?
-Bueno, destrozado. Sientate en la cama si quieres.
Me siento y él tambien lo hace, a mi lado.
-Nunca me ha pasado esto, ya que nunca me he enamorado, pero sé que duele mucho.
-No te imaginas cuanto.
-Denis... Lo siento, pero fue todo por mi culpa. Yo te dí esperanzas para recuperarla y ahora has descubierto que estaba con otro...
-No te preocupes, no es culpa tuya.
-Sí, lo es.
-Eres una cabezota.
-Lo sé, pero me siento mal, no sabías lo que estaba pasando y...
-Ni la menciones, tengo claro que no voy a seguir enamorado de ella.
Asiento y decido preguntarle una cosa, cuando estoy con él me vuelvo muy tímida.
-Denis... ¿Quieres un abrazo?
Él me mira a los ojos y asiente despacio. Apoya su cabeza en mi cuello y le acaricio el pelo, cuando empiezo a escuchar suspiros de placer provenir de él.
-Puedes desahogarte lo que quieras, no te voy a juzgar.
-Eso me dijiste cuando nos conocimos- escucho una risita de él, con lo que yo también sonrío.
-Lo sé, me refiero a que no te voy a reprochar nada sobre el asunto.
Al cabo de un rato, escucho un llanto y siento que mi hombro se humedece.
-Yo la amaba Alessa- ahora la que tengo ganas de llorar soy yo,me contengo mordiéndome el labio- y ella a otro hombre- ya sabes lo que estoy sintiendo yo ahora- ha destrozado mi vida, nuestros planes, el futuro que teníamos, todo- grita él.
Rápidamente, Denis se deshace del abrazo y se pone de pie. Su rostro ahora está rojo, lleno de lágrimas, de tristeza, por haber perdido a un ser amado al ser rechazado, y de rabia, por la situación en general.
Golpea la pared con la mano y me levanto rápido. Le sujeto los brazos para que no se haga daño.
-Denis, basta, te vas a hacer daño- suplico.
Él se tranquiliza un poco y yo le llevo a la cama, donde lo siento a mi lado.
-Lo siento Alessa- me abraza fuertemente.
-No te preocupes, pero no quiero que te pase nada.
-Quédate conmigo por favor. No quiero estar solo esta noche.
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La Ciudad Que Nos Unió
RomanceUna chica viajera hace un parón en la gran ciudad de Barcelona, donde conoce a un joven gallego, entrando en su vida un sentimiento desconocido para ella.
