Otabek se dirigía a su moto con Yuri en brazos, tenía que hacerle un montón de preguntas. En qué estaba pensando el menor al buscarse una pelea? No, la pregunta era, Estaba pensando?! Ese Rubio sí se le sacaría un montón de canas. Pero, había algo distinto en Yuri, su olor seguía siendo dulce pero, acaso era... miedo? Joder, no pudo distinguirlo antes, porque a pesar de tener miedo aún seguía peleando?
Ya había llegado a su moto y sintió como el rubio empezó a moverse.
-Oi, Perro, bajame!- Su voz era apenas audible, aún a pesar del esfuerzo de hace unos momentos aún le quedaba algo de ánimos para pelear con el?.
Otabek lo bajó delicadamente, tratando que siguiera apoyándose en el. Al momento que Yuri puso un pie en el suelo soltó un grito, y no era para menos, seguramente se había fracturado la pierna.
-Oye, no te muevas, estas muy herido.- Dijo Otabek poniendo la mano de Yuri en su hombro para que se apoyará en el.
Yuri lo miro con el ceño fruncido. Primero quiere golpeado y después lo ayuda? Quien entiende a los perros?!?! Sin duda alguna eran como agua y aceite, eran polos totalmente opuestos.
Ambos estaban frente la moto del moreno,
-Oye..-dijo el mayor, rompiendo el incómodo silencio- Sí que les disté una buena paliza a esos dos eh.
Yuri volteo a verlo con asombro y un poco de enojo, en rubio se ruborizo por el enojo.
-No me creías capas de pelear? Ah! Es que como no te di tu buena paliza ese día que te conocí... Tal vez hubiera cambiado las cosas.-dijo el menor con una sonrisa socarrona.
Otabek sólo chasquio la lengua y sonrio de lado, cada vez que se acordaba de ese día sentía un dolor en el pecho. Pensó en poner su mano en la cintura del menor, sólo para ayudarlo, claro, no por otro motivos -claro, Beka, sólo para ayudarlo- pero pensó en la reacción del menor.
-Con tu permiso, princesa- Tomo al menor por la cintura y lo cargo para poder subirlo a la moto.
-Hey! Quien te dio permiso de tocarme, perro?!?!- gritó el menor, son su ya acostumbrado tono.
-Sólo es para ayudar- Le dijo poniéndole el casco.- Ni quien quiera tocarte, niño tonto.
Al subir a la moto Otabek alzó su chaqueta y observo a Yuri. Este le trataba de decir algo al menor, pero el no entendía.
-No hablo idioma perro, no te entiendo.-Dijo el Rubio arrugando la nariz.
-Sujétate de mi, de otro modo te caerás por la velocidad.
-Tsss, por quien me tomas?! Después oleré a Perro.- puso sus manos en los hombros del mayos, pero sentía que al momento de comenzar a andar este se caería.
-Como gustes.-volteo su mirada al camino- pero si te caes yo no te levantare.-Dijo entre risas el Moreno.
Prendió la moto, y arranco por las frías calles. Pensó en llamarle a Mila, pero primero tenía que atender las heridas del menor, no podía seguir así y sin mencionar que estaban a orillas de Queens, cerca de Brooklyn.
El Kazajo recordó el pretexto de su salida-Claro! El lente para la cámara- Pensó Otabek. Sin pensarlo más se dirigió a su destino.
Yuri iba tomando al Moreno de la cintura, término por hacerle caso, no era como sí quisiera tocarlo o algo por el estilo, claro que no! Otabek era un perro, un perro que olía mal y que tenía un pésimo gusto al vestirse.
Pero el pequeño tenía que reconocer, el "perro" sí que estaba ejercitado.
Después de un rato llegaron al lugar, el Kasajo se estaciono frente a un local de tatuajes, la fachada era muy mona, muy del gusto de Plisetsky. Tenía unas combinaciones de estampados.
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5 minutos.
FanfictionMi nombre es Otabek Altin, tengo 20 años. Estudio, trabajo. Aparentemente soy normal pero tengo un don, puedo ver la muerte de los demás. -Los personajes de esta historia son del anime Yuri!! On ice, creadora Kubo-sensei.
