Capítulo 1

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Lucca

- No, otra vez vino borracho- suspiro frustrado, mientras empiezo a sollozar.


-Lu... ¿Dónde estás?- comienza a decir, mi miedo incrementa conforme oigo que se acerca.


Estoy en mi armario hecho bolita, rogando que no me encuentre.


- Lu...- No por favor, que hice yo para merecer esto...


Mi ritmo cardíaco incrementa cuando escucho la puerta de mi cuarto abrirse.


Todos los días, desde que él apareció son una tortura para mí, él siempre me hace daño... me lastima sin pudor alguno, lloro desconsoladamente, mientras pido un milagro para que esto ya no se vuelva a repetir.

Desde que mi padre murió en un accidente automovilístico, aleje a mis amigos y familiares, no me queda nada no sé porqué vivir, muchas veces he pensado en el suicidio, porque a nadie le importo, ni siquiera mi madre, desde que Mario mi padre murió a cambiado radicalmente, ya no es la mujer amable, que cuidaba a su hijo, tan solo es una señora extraña que se la pasa día, tras día tomando alcohol sin descanso.


- ¡No te escondas Lu... ¡Nos vamos a divertir!- en ese instante rogué al cielo para que se vaya...


- Te encontré- dijo mientras que de mi boca salían gritos ahogados.-ahora aprenderás...- Me golpeó, los golpes no me dolían; lo que me dolió fue lo que vino después... Me violo como todas las noches, puse resistencia, pero no fue suficiente...


Daño mi integridad, mi seguridad, y se fue sin más.


Cada vez lo odio más, lo odio por el daño que me ocasiona, lo odio porque ha sido el motivo de mis pesadillas, porque por él perdí mi inocencia.

Porque cada vez que lo veo, mi mundo se derrumba, porque tan solo con una palabra él tiene el poder de destrozar mi vida, hacerla mil pedazos y hacer como si nada. Cada vez me siento más perdido, en este mundo que simplemente es una mierda.

-Ya déjame- le grite.

-Te dejare cuando yo quiera- me dijo y me dio un puñetazo en el estómago, que me dejo inmóvil por un instante.

Un hilo de sangre salía de mi boca, Santiago, mi padrastro viendo el daño que me ocasionó, se fue sin más, dejándome una herida mucho más grande en el corazón.

Con lágrimas derramándose de mis ojos decidí que lo mejor era descansar y así olvidar por un momento lo espantosa que es mi vida...

My PunishmentDonde viven las historias. Descúbrelo ahora