Capítulo 10

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Lucca estaba confundido, el beso que tuvo con Joseph hace unas horas, lo dejó marcado, no sabía lo que le pasaba, porque él pensaba que era heterosexual porque, tuvo unas cuantas novias, sabía cómo ligar a una chica, su padre le enseñó a hacerlo, antes de su muerte, aunque solo las trataba bien, para después abandonarlas a la deriva; pero llega este chico castaño que lo estaba volviendo loco, lo besa haciendole despertar cosas nuevas en su estómago, que él jamás se imaginaría sentir.

Aunque para él era nuevo lo que estaba experimentando, no se quejó, llegó a la conclusión que era gay, y no era fácil aceptarlo, ya que ser gay era mal visto por las personas que estaban a su alrededor.

Salió de su laguna de pensamientos al escuchar la puerta de la entrada, que anunciaba la llegada de su madre.

-Hola hijo como estas.- dijo feliz.

-Mal mami- dijo Lucca asustado a su madre.

-Qué sucede.- preguntó.

-Mamá, creo que soy gay.- Soltó sin rodeos.

-¿Qué dijiste?-dijo su madre sorprendida, por lo que acaba de decir su "bebé".

-Que creo que soy...

-Escuche lo que me dijiste, lo que me sorprende es cómo no te diste cuenta antes.- dijo un poco pensativa.- tú siempre diste señales de ser así, cuando tenías a tu "amigo".- comenzó su relato.- tu siempre te veías con él, no eran como los chicos que jugaban a la pelota, si no que tú preferías jugar a la cocinita, y entre otras cosas, nunca te separabas de él, y siempre andaban con las manos entrelazadas, desde ahí he pensado que te gustaban los hombres.-Dijo Ann, terminando su relato.

-¿Por qué no me lo dijiste?-dijo anonadado el muchacho.

-Porque no pensé, que tardarías mucho en descubrirlo... Por cierto ¿cómo te diste cuenta?- indagó Anncon curiosidad .

Al recordar lo sucedido después de su partida un rubor rojo recorrió sus mejillas.

-Porque Joseph me besó esta tarde y sentí elefantes en mi estómago.

-Ohm.- alargó.- Parece un buen muchacho, y por la forma que te ve creo que le gustas.- alardeo.

El rubor de las mejillas de Lucca incremento al escuchar las palabras de Ann.

-MAMÁ, no digas eso.- dijo bajando la cabeza para que no vea su cara hecha tomate.

-Yo solo digo la verdad.

Lucca se quedó analizando la situación, ¿era verdad lo que le acababa de decir su madre?, se preguntó, a decir verdad, el no recuerda mucho su niñez a parte de los momentos felices que compartió con su papi, lo demás lo olvido, solo mantenía recuerdos fugaces de su amistad.

Salió a caminar un rato, pensando en lo que le contó su madre hace un rato, no se dio cuenta que afuera estaba lloviendo, y olvidó ponerse suéter.

Después de estar estilando por la lluvia decidió volver casa, al llegar, el chico fue a cambiar su ropa ya que estaba estornudando, se acostó en su cama y se quedó dormido.

Se despertó por su alarma que anunciaba que tenía que ir al instituto, viendo su retraso corrió apresurado a su armario, tomo su uniforme y se lo puso lo más rápido que pudo. Salió de su casa apenas diciendo un adiós a su madre.

Cruzando la calle que le separaba al del colegio, pudo visualizar que la puerta está a punto de ser cerrada, corrió como nunca y casi le cierran la puerta en la cara. Al llegar a su clase se sentía un poco mareado, pero no le dio importancia, en el cambio de hora, vio a un Joseph que se le acercaba corriendo, no se dio cuando se desplomo, solo recordaba estar en las manos de Joseph y ser llevado a la enfermería inconsciente.                        

Cuando Lucca despertó, lo primero que vio es a Joseph sentado en las bancas de espera, lo admiro por un rato, estaba leyendo un libro, lo que lo hizo verse más atractivo para la vista del menor.

Lu.. No aguantó un minuto más porque tenía una fuerte jaqueca, y esta decidido allamar la atención del castaño que estaba al frente.

-Josh...- le tembló la voz, este último al escuchar su ahogada voz corrió en busca de su futuro enamorado.

-No hables, no es bueno para tu salud.- Manifestó en tono muy atractivo.

-Me duele la cabeza.- dijo en un susurro.

- Pronto llegará la doctora para que te revise.- Trató de tranquilizarlo.

En ese momento llego una doctora de estatura bajita que se acercaba a hacer las revisiones necesarias.

-Estará bien, solo necesita reposar y comer algo, porque su desmayo se produjo por la de comida y la fiebre que tiene, a causa de una pequeña gripe, será mejor, que tu muchacho- señalo al mayor.-que le invites a comer y lo lleves a su casa.- dijo la señora de mayor edad, señalando a Joseph.

El acogiendo las palabras de la doctora, llevó a al chico a comer y luego a su casa.

Este fue un buen día pensó Lucca.

My PunishmentDonde viven las historias. Descúbrelo ahora