IV.

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Me encontraba a mi mismo demasiado impactado con el descubrimiento acerca del curioso hábito de Donghyuck, como para despegar mi mirada de él.
Y así fuí, durante la hora restante de viaje observándolo como un idiota.
Podía ver que se rehusaba por completo a dirigirme la mirada, sabía que no era una simple casualidad que justamente no mirara en mi dirección.
Pero no me importaba.
Realmente no me importaba en lo mas mínimo porque estaba fascinado de la cabeza a los pies.

Fascinado con su rostro hermoso, el cual cada mañana escondía en el hueco de mi cuello.
Fascinado con el leve rosa que sus mejillas estaban tomando.
Y fascinado con la manera en la cual era conciente de mi mirada, y a pesar  de ello no la rechazaba en absoluto.
Jamás me miró fastidiado, o me indicó que dejara de mirarlo de ninguna manera.

Ese día cuando el bus llegó a destino, fue la primera vez que Donghyuck me miró. Directamente sólo a mí.
No podría olvidarlo, jamás.
Como jamás olvidaré todas nuestras otras primeras veces.

La primera vez que Lee Donghyuck me miró, conmigo siendo consciente de ésto, estaba enojado.

Se levantó rápido de su asiento hastiado con la lentitud de la chica a su lado. Mis pies se movieron por su cuenta llevandome hasta aquel asiento de dos junto a la puerta.
Ella pasó por delante mío y descendió. Entonces, si yo avanzaba, bloqueaba el paso de Donghyuck.
El me miró completamente inexpresivo.
En ese instante, no tuvo que hablar para decirme que lo correcto era dejarlo pasar.
Así que, naturalmente permití que se tome la libertad de pasar primero.

Pero jamás dijo gracias, sonrió, o suavizó su rostro.
Nada.
Lo usual.
Me observó detenidamente unos largos segundos, y luego bajó.
Tras aquel incidente, no volví a llegar tarde a tomar el bus.

No quería que se enfade conmigo.

La primera vez que Lee Donghyuck me habló directamente, estaba dormido.

Últimamente su cuerpo caía completamente inconsciente a mi lado, y era mi deber removerme un poco para que despertara.

Es gracioso pensar, que a pesar de lo resuelto que me encontraba a hablarle, no lo hice.
Y por ese motivo él tuvo que hacerlo primero.

Estaba masomenos cálido, o al menos tan calido como puede estar el invierno cuando quiere marcharse.
Yo no llevaba bufanda esa vez, y Donghyuck removiédose sobre mí me causó cosquillas en la quijada.
Su cabello era suave.

Fue durante un pequeño embotellamiento matutino que ocurrió la magia.

-¿Llegamos?-  susurró. Se me erizó la piel. Y lo único que pude hacer fue negar robóticamente  Su voz, entre dormido y consciente, un poco ronca, pero dulce, era un placer. Donghyuck se acomodó mejor encima mío, y no era sólo porque el bus se había detenido, todo el mundo lo hizo durante los segundos que alcancé a recuperar mi respiración.

Cuando finalmente arribamos destino, me moví un poco. Y Donghyuck se despertó despacio.
Olvidar aquella mañana no está en mi rango de posibilidades.

Por primera vez, me sonrió.

Aunque, aún es un tema de debate entre nosotros, sé que fue una sonrisa. Fue pequeña y tímida, pero fue una sonrisa.
Estaba demasiado desorientado por su gesto, tanto, que antes de lo que yo pudiera reaccionar para preguntarle su nombre, de nuevo, se había escurrido entre mis dedos bajando del bus a toda prisa.

El hábito de Lee Donghyuck era que, dormía sobre mí, en el bus. Y yo estaba determinado a descubrir por qué.
Pero antes, necesitaba conocer su nombre.

El trabajo en el área de diseño gráfico de una editorial no es, generalmente, tortuoso. Pero debido a la falta de concentración que sufría en ese momento a causa de Donghyuck, los diseños pendientes para policiales se acumulaban, y los románticos, salían de dos en dos.

Mi mente nunca supo funcionar correctamente cuando se trata de él.

Quizás, lo que sigue. Fue el mejor día de mi vida.
Aunque hay experiencias que definitivamente podría considerar el mejor día de mi vida. Pero llegué a la conclusión, no sin antes ruborizarme de la cabeza hasta los pies, que la terminología correcta para dichos acontecimientos sería la mejor noche de mi vida.

Oh mi Dios.

A veces, realmente pierdo la concentración cuando de Donghyuck se trata.

Aquella mañana el invierno atacó con histeria. A pesar de que ya debía irse. Se negaba.
Siempre fuí del tipo de persona que prefiere prevenir, a lamentar. Así que salí abrigado aunque la primavera amenazaba con querer tocar la puerta.

Tomé mi lugar habitual junto a Donghyuck y noté que el iba ligero.
Tembló a mi lado.
Su cuerpo delgado estaba muy cerca mío.

Tenía frío.

Y yo simplemente no podía permitirlo.

-Lo siento- le dije cuando me moví un poco. Me miró desorientado para luego pegar su cuerpo a la ventana y abrazarse a sí mismo. Pude ver que estaba sonrojado a través de su reflejo en el espejo.
Me deshice de mi abrigo. Lo abulté y suavemente apoyé mi mano en su hombro.

-Toma- Se lo tendí.

Me miró unos largos segundos y luego tímidamente lo aceptó.

Mi corazón festejó en mi pecho.
Lentamente se vistió con mi ropa. Me sentí bendecido con la imágen.

-Gracias- habló bajito. No pude hacer más que sonreír como un idiota.
Entonces él me miró como si yo fuese estúpido. Así que dirigí mi vista al frente y dejé que descansara en mi hombro.

No esperaba que me devuelva la chaqueta. Y no lo hizo.

Pero Lee Donghyuck no se cansaba de sorprenderme.

Antes de bajarse del bus. Cuando yo estaba a punto de bajar el escalón de volteó. Tironeó mi polera y dijo:

-Lee Donghyuck.-

Creí que moriría. No llegué a contestar.

De nuevo, Donghyuck había sido más rápido.

✨✨

JEN AQUÍ.
OMG.
SE LO DIJO.
Dios estaba nerviosa mientras lo escribía. Soy tan tonta.
Gracias por sus comentarios y ánimos y perdón por responderlos tarde. En serio soy lo peor.
Las amo. Siempre me hacen feliz con sus comentarios o votos o cuando no puedo creer que alguien me lea. Son lo máximo.
Saben que cualquier cosa incómoda en la lectura pueden decírmelo sin duda.

Ily✨

Jeno's waifu.💍

Bus Ride. (Markhyuck/Markchan)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora