Llegar a mi departamento fue más duro de lo que pensé.
Tras perderme y pedir direcciones más de cuatro veces. Estaba cansado. El agotamiento que mi adrenalina había impedido que sintiera, comenzaba a presentarse.
Me dolía la cabeza, me ardían los pies.
El ascensor decidió averiarse ese día.
No estoy quejándome, pero subir esas escaleras supuso para mí, un esfuerzo físico tan enorme, que no era capaz de creerme a mí mismo cómo fui capaz de moverme tanto durante las previas horas.
Casi arrastrándome llegué, y fue desmotivador.
La puerta estaba abierta, así la había dejado antes de salir. Y su interior, bueno, el interior de mi departamento era un desastre.
Sé que mencioné antes cuán desastroso estaba su interior, pero esa descripción resulta pobre.
Cerré la puerta con fuerza. No soy una persona violenta, pero el desorden ante mí era lo suficientemente abrumador como para que me sintiera Billy Elliot, después de bailar I love to boogie. (+1)
Cuando se cerró esa puerta, toda mi felicidad se vio opacada por el peso de esa parte de mi vida que no tenía la presencia de Donghyuck.
Cualquier música vibrante reproduciéndose en algún lugar de mi cabeza, se cortó abruptamente.
El teléfono sonó al momento en el que me dejé caer en la cama. Gruñí.
¿Por qué tenía un teléfono de todas maneras?
Me bastaba con mi móvil. Mas tarde me desharía de aquel artefacto odioso.
De todas formas respondí.
Era Taeyong.
La culpa consumió mi cuerpo entero.
Atendí el teléfono esperando de manera egoísta que el cansancio se reflejara en mi voz y entonces, la llamada durara lo mínimo y necesario.
Tan pronto estuvo terminada volví a pegar mi cabeza a la almohada y sentir que la vida era bonita.
Mis extremidades me gritaban con entumecimiento que había realizado más actividad física de lo que estaba capacitado.
Me reí.
Me reí como un tonto pre-adolescente. Y sonriendo, me quedé dormido.
A la mañana siguiente el despertador zumbó y acudí devotamente a su llamado. Más porque apestaba, y quería calmar mi resentimiento muscular con una ducha que por querer levantarme. Aunque, no voy a mentir, había algo de ansiedad allí también.
Ahora que la intensidad eufórica se desvanecía lentamente había algo un poco mas profundo dentro de mí.
No supe en ese momento de qué se trataba pero creo que era alguna especie de felicidad que no había conocido hasta ese momento de mi vida.
Conocer a Donghyuck fue como despertarme de un sueño aletargado y sin sentido.
No es como si mágicamente mi vida adquiriera un significado mesiánico o algo de ese tipo. Pero darme cuenta de que había vivido mi vida de manera mediocre, me había parecido una revelación encantadora.
Recuerdo con bastante cariño éste día, no porque me acuerde exactamente de qué hice y en qué orden. Sino porque eran mis primeros pasos hacia mi mismo, al coraje y la legitimación propia.
Puede sonar estúpido, y sencillo. Pero para mí, saber quien soy, fue una de las cosas mas difíciles. Siempre estaré agradecido con Donghyuck por ayudarme a descubrirlo.
Todo lo que había hecho en mi vida hasta este momento había sido producto en mayor parte de las decisiones de otros que mías. Supongo que debería haberlo notado cuando no hube de decidirme por que carrera universitaria quería seguir sino hasta que mi primo me ayudó. Y felizmente podría haber acabado ingeniero o cualquier otra cosa. Pero la verdad es que no había notado el lugar irresponsable y apático que tenía en mi propia vida, hasta que quise hacer algo y me encontré con mis limitaciones.
Y lo que quería hacer después de ducharme y volver a acostarme, era enviar un mensaje a Donghyuck. En realidad quería llamarlo por teléfono, pero supuse que seria bastante pasado de moda, y tal vez un poco escalofriante dado que solo habíamos tenido un encuentro formal. Tampoco quería ser demasiado entusiasta y chocarme con el rechazo pero, quería que volviéramos a vernos. Naturalmente quería saber mas acerca de el. Pero no tenia demasiada experiencia en todo esto de estar enamorado y estaba un poco abrumado.
Escribí y borré una infinidad de textos. Esto era realmente difícil. Me pregunté si todas las personas con éstos sentimientos se sienten tan inciertas y nerviosas.
Más tarde ese mismo día, una persona de la que no he hablado demasiado, me dijo que sí.
En realidad no sabía con quién hablar de ésto. No quiero sonar cruel pero Taeyong y Yuta pueden ser un poco asfixiantes.
Así que la persona que me pareció más idónea para hablar acerca de mis sentimientos fue Johnny.
Aún creo que es la mejor persona con la que pude haber hablado acerca de eso.
Johnny habló muy seriamente conmigo ese día. Conocía a Johnny hace años y aún así era ignorante a tantas cosas.
Supongo que jamás acabas de conocer a las personas.
Valoro muchísimo la charla telefónica que tuve con mi amigo ese día. Recuerdo haberle dicho que estaba asustado. Que me hostigaba la idea de no agradarle lo suficiente a Donghyuck. De acabar herido.
Johnny se quedó muy callado del otro lado de la línea. Y luego me dijo algo que nunca olvidaré.
El dijo: "Mark, incluso si las cosas funcionan. Incluso si te levantas cada día a su lado, ves su rostro y sabes que eres afortunado. No hay manera en el mundo en la que puedas afirmar que ese amor no vaya a lastimarte. Es lo trágico y maravilloso de sentirlo, se trata de Fé. De darle a alguien el poder de herirte y saber que nunca intentará hacerlo. E incluso de esa manera, aún habrá momentos en los que dos personas que se aman pueden hacerse daño. Pero eso no significa que no valga la pena intentarlo."
Johnny me dijo que todas mis incertidumbres y nerviosismos estaban justificados. Y también me hizo comprender que sería un cobarde toda la vida si no hacía lo que mi corazón ahuyaba.
Cuando esa llamada telefónica acabó, por muy descabellado e inverosímil que suene, me sentía un poco más adulto. Cambiado.
Así que, con nudos en el estómago utilice parte de mi energía ordenando mi departamento y practicando qué le diría a Donghyuck cuando lo llamara.
Practiqué y practiqué y practiqué.
Aún no me sentía listo cuando lo llamé.
Me sudaban las manos y cada tono se sentía a distancias diferentes.
Donghyuck respondió casi alegre.
Hablamos hasta que ambos bostezabamos del otro lado del teléfono.
Donghyuck habló tanto ese día, comparado con el anterior que se sintió como escuchar su voz por primera vez.
Antes de terminar la llamada con mucha reticencia el me dijo. -Mark ¿Puedo llamarte también mañana?-
Obviamente le dije que sí. Y el me llamó.
°°°
Uf, it has been a long ass ride but acá estoy. Volvió Bus Ride y efectivamente no le quedan muchos capítulos.
Espero que puedan perdonarme la ausencia prolongada. Y si aun queda alguien que disfruta esta historia porfavor diganme si todavía les gusta.
Esta historia es la que mas disfrute escribir durante un año.
Y tiene un lugar muy importante en mi corazón junto con "Me enamoré de un Estúpido". Como dije en el afterword de esa historia estos dos años fueron muy raros para mí. Así que de repente no sabía como seguir escribiendo.
Haber podido escribir Bus Ride después de tanto tiempo se sintio como encontrarme con alguien que amé y seguir sintiendo lo mismo, pero no saber muy bien como actuar.
Espero que les haya gustado el cap, y bueno deben quedar unos poquitos más. Esta historia se suponia iba a ser corta jajaja.
Gracias por todo.
Jen.
||sin editar
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Bus Ride. (Markhyuck/Markchan)
Fanfiction"Lee Donghyuck tenía un hábito muy peculiar. Y además, era lo más lindo que vi en mi vida. " ©j-bamjams/JEN0JAMS -° junio, 2017. finalización: julio, 2020°- ESTA PORTADA HERMOSA PORTADA LA HIZO @xhoffe
