CAPITULO VEINTISIETE

290 35 51
                                        

CAPITULO VEINTISIETE

–Dante se acercó a Farah abrazándola cuando vio cómo lloraba, verla así le rompió el corazón, Olivia era una mujer fuerte que sólo lloraba cuando se sentía muy presionada, pero lo que él no sabía era que Farah desde que tenía doce años decidió que nunca más volvería a llorar, que eso la hacía parecer débil y nunca más sería débil, Farah sufrió muchas críticas y burlas en la escuela por la falta de tener una madre, en cada festival ella terminaba encerrada en el baño de la escuela llorando, Leonor nunca fungió el papel de madre y aunque Farah le agradecía estar a su lado nunca la quiso como una madre, así que para ella era difícil esas fechas, en cuanto fue creciendo prefería no asistir a esos festivales y su padre lo entendía así que sin reprocharle nada esos días no asistía y para evitarle el dolor que ella sentía se iban de vacaciones, Oliver quiso cubrir la ausencia de su madre con viajes, con regalos y parecía que Farah era feliz, pero la realidad era otra eso sólo hacían que Farah se convirtiera cada vez en una mujer fría y superficial, y ahora rodeada de personas que le demostraban realmente cariño sus sentimientos estaban a flor de piel, a pesar de no tener todos los lujos que tenía al lado de su padre y que sabía que tendría al casarse con Paúl, prefería mil veces estar ahí al lado de Dante, junto a Lucia que en el poco tiempo que la había tratado se ganó su cariño y Eloísa aunque sabía que ella estaba un poco celosa los últimos días que paso con ellos habían sido amenos–

Dante – mi amor –sus palabras llenas de ternura provocaron en Farah sentir más nostalgia– por favor chaparrita ya no llores –se separó un poco del abrazó– no me gusta verte así

Farah – lo siento –pudo decir tratando de controlar el llanto– es sólo que no sé qué me pasa –respondió apenada bajando el rostro, Dante con delicadeza tomo su mentón y lo alzó–

Dante – me encanta que muestres lo que realmente sientes –Farah le dio una sonrisa– no tiene nada malo llorar, sólo que no me gusta verte así porque lo único que quiero es que tú seas feliz –limpió con sus dedos las lágrimas de Farah–

Farah – y lo soy no te imaginas lo feliz que soy a tu lado –lo abrazó cerrando los ojos y perdiéndose en sus brazos, Dante le daba esa paz esa serenidad que necesitaba en su vida–

Lucia – mi amor perdón por interrumpirlos –se acercó a ellos– mi autobús sale en una hora y yo

Dante – te llevó –Farah tomó la mano de Dante–

Farah – ¿puede acompañarlos? –Lucia sonrió y asintió–

Dante – claro chaparrita –se acercó dejando un dulce beso en sus labios para posteriormente ayudar a Lucia con sus maletas–



–Olivia abrió sus ojos con cansancio, la noche anterior había terminado exhausta, Paulette la observaban sonriendo mientras estaba hincada en la cama, Olivia agradeció que Paul y ella se habían puesto la pijama antes de dormirse–

Paulette – Oli por favor –pidió sonriendo– ya levántense, se nos hace tarde –Olivia negó y la pequeña se levantó y abrió la cortina dejando entrar todo el sol–

Paul – mi amor cierra eso –se colocó una almohada en el rostro y Paulette negó, se acercó a Olivia y le tomó la mano, pero Paulette no contaba con que Olivia la jalará haciéndola caer en la cama–

Paulette – eres una tramposa –reía y Olivia no dejaba de hacerle cosquillas– basta

Olivia – ahora quieres que paré –sonreía al ver a Paulette riendo– sabes que te amo pero estás abusando –Paulette negó y Paul las miraba sonriendo sintiendo una tranquilidad por haber escogido a la madre perfecta para su hija–

Perderte de NuevoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora