—Entonces... ¿Soy libre? —. Pregunté ilusionado.
—Seh, tienes toda la habitación para volar —. Rió.
—Ahhh ;-; p-pero ¿No somos amigos?—.
—Claro que si bichito, lo que pasa es que te quiero mucho ¿Sabes? —. Suspiré con pesadez.
—¡Pero eres muy grande!—. Dije mientras extendía mis brazos. Golden rió levemente... Esta vez era una risa dulce y linda.
—Que adorable eres—. Continuó riendo.
—Es la verdad, eres un gigante para mi—. Me quejé.
—Bueno si... Pero aun así te quiero—. Sonrió de lado, que perfecta y linda sonrisa tiene.
—Ahg...—. Desvíe la mirada y me crucé de brazos— Como sea—.
...
—¡Por aquí!—. Susurró.
El viento soplaba, hacía que las hojas del frondoso y calmado bosque chocaran unas con otras produciendo un tenue sonido.
Algunos piídos de pájaros interrumpían el silencioso ambiente. Las hojas secas se rompían cuando las botas de nuestros cazadores tocaban el suelo. Con mucho cuidado trataban de hacer el menor ruido posible para no ahuyentar a ninguna posible presa.
—Shhh...—. La mano del peligris se extendió hacia atrás de su cuerpo dando a entender al pelirrojo que se detuviera.
—¿Mhn?—. El ojiámbar trataba de divisar entre la flora la presa que había visto el contrario.
Logró percibir al conejo. El peligrís sonrió de lado victorioso. Apuntó con su escopeta hacia el pequeño lepórido que estaba tranquilamente comiendo hierva. Aunque estuviera a unos veinticinco metros... El mexicano lo había avistado a lo lejos y se disponía a apretar el gatillo.
Un simple estruendo se escuchó antes de que el susodicho cazador celebrara haber dado en el blanco. Carcajeó victorioso.
—Ahh... Eso si es tener puntería, ha huevo—. Se mofó del pelirrojo, este suspiró algo molesto.
—Si como digas... Que yo haya fallado una vez no significa que seas mejor—. Contraatacó gracioso. El de ojos bicolor ya había corrido hacia la presa y la había cogido.
—Wow... Este wey es bien pinche grande—. Volvió a burlarse.
—No es tan grande... Apenas pesará un kilo—. Eak sonrió travieso.
—Pesa unos dos kilos y medio—. Rió— Este me lo ceno yo al ajillo—. Foxy negó.
—Tú solo no, debes compartir; que tenemos que cazar mucho... Ya sabes que las cosechas se perdieron por estos meses de noche—. Refunfuñó mientras se cruzaba de brazos.
—Ahg... Pues que nos ayuden a cazar, somos pocos hombres en la aldea... Encima el pinche rubito marica no nos ayuda—. El de pelo carmesí comenzó a reír a carcajada limpia.
—¡Es que el pobre no sabe coger una escopeta! Aunque lo intentara... Con lo débil que es seguro se le cae—. Continuó riendo. Eak rió también.
—Ahg... Deberíamos hablar con él , tal vez deje las pinches mariconadas y nos ayude a cazar—. El pelirrojo lo miró serio.
—Pff... Lo que digas—. Refunfuñó. Jamás le había agradado el rubio de orbes grises y mucho menos quería estar más tiempo con él.
Tras la caza de varios conejos, codornices y un jabalí. Ambos cazadores se dirigieron de vuelta al poblado. El ojos ámbar cargaba las codornices y los conejos atados con sogas, mientras que el peligrís se las apañaba para llevar el sólo al pesado jabalí.
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(CANCELADA) FNAFHS Fairy
Fanfiction>AU creado por mi, lo explicaré a continuaciónPersonajes ed00chanPersonajes originales Scott<
