Cap 5 parte 1

846 117 18
                                        

—¡Golden no me deja en paz!—. Se quejaba un pequeño castaño que estaba siendo molestado por la codorniz, que estaba picando el pelo del hada.

—No exageres—. Dijo Golden desde la cocina, estaba cocinando la cena de hoy. Freddy no lo soportó más y empujó a la codorniz.

—¡GOLDEN ME ESTA MOLESTANDOOOOO!—. Gritó de nuevo el castaño con un tono muy infantil. Puso un puchero enorme. El rubio suspiró con pesadez, dejó lo que estaba haciendo y fue a la habitación. Cogió al ave y lo llevó al salón.

—¿Contento bichito?—. Preguntó. Freddy asintió para luego salir del cuarto de Golden y posarse en el hombro de este. Ambos estaban en la cocina, Golden haciendo la cena y Freddy sentado en su hombro mirando lo que hacía el contrario.

—¿Y por qué los humanos cocináis las cosas?—. Preguntó curioso — En el aldea hada esta prohibido el fuego y vosotros lo usáis como si no fuera nada—. El de orbes grises sonrió de lado.

—Las cocinamos para que sepan mejor... Y seguramente lo tengáis prohibido por que es peligroso hacer fuego en un bosque—. Freddy ladeó la cabeza.

—¿Y por qué os coméis a los animales? ¿Sois caníbales? —. Ante eso Golden empezó a reír.

—Por que su carne tiene vitaminas creo (?... Y no somos caníbales por que no son la misma especie—.

—¿Qué no son la misma especie? Pero sois la misma familia... Mamíferos, o simplemente ambos sois animales—. El que sostenía la sartén asintió.

—Supongo que si... Pero la carne es necesaria comerla, aunque algunos preferimos no pensar mucho en que antes estaban vivos—. Respondió refiriéndose a sí mismo.

—Pues las hadas nos ponemos enfermas si comemos carne... Solo podemos comer miel o polen, pétalos... Frutos secos, frutas, algunas hortalizas—. Comenzó a enumerar el pequeño.

—Vaya... Espera—. El rubio dejó de nuevo a un lado la cena y se dirigió a la mesa de la cocina, donde había un cuaderno. Lo cogió y empezó a apuntar con una pluma y tinta lo que le acaba de decir el pequeño hada. Freddy lo miró curioso.

—¿Por qué apuntas eso?—. Golden sonrió.

—En los libros viene muy poca información sobre las hadas... Prefiero apuntar la información que obtengo por mi mismo de vuestra especie para que nunca se me olvide—. Respondió.

—Wow... Pues apunta esto: Sentirse sólo es la mayor tortura para un hada—. Golden miró a Freddy sorprendido.

—¿De verdad?—. El castaño asintió.

—La soledad afecta mucho a un hada—. Al decir esas palabras se le vino a la cabeza Fred. Ladeó la cabeza con una sonrisa bobalicona... Le echaba de menos, quería abrazarlo.

—¿Y cómo lo sabes?—. Preguntó Golden. Freddy no respondió, sus fantasías eran más importantes para él en ese momento— ¿Freddy? ¿¡Me escuchas!?—. El castaño se alteró. Al ser tan pequeño, cuando Golden gritaba el hada escuchaba un estruendo horroroso.

—¿¡EH!?—. Preguntó alterado, se puso totalmente rojo. Golden sonrió.

—¿En qué pensabas?—. Freddy agachó la cabeza mirando sus rodillas mientras jugaba con sus pies con nerviosismo— Bueno da igual... ¿Cómo sabes que las hadas lo pasan fatal si están solas?—.

—Lo se por que es una de las primeras cosas que se aprende, incluso antes de nacer... Lo pasas horrible solo en esa crisálida hasta que sales—. Sonrió de lado— Y al salir y ver a tantas hadas sonreirte y darte la bienvenida... Comprendes que el estar sólo es horrible—.

—Wow... También apuntaré eso—. Respondió el ojigris. Entonces el ave comenzó a piar— Voy a darle de comer... Ahora vengo —. Comentó mientras cogía con sumo cuidado a Freddy y lo dejaba encima de la mesa. Golden sacó una bolsa de pienso de un cajón de la cocina para luego dirigirse hacia el ave con un puñado en la mano. La codorniz comía serenamente de la mano de Golden... Este sonrió, disfrutaba mucho la compañía de cualquier animal— Si fuera un hada... Sería de los animales—. Comentó. Freddy asintió.

—Seguro, tú tienes paciencia con ellos... Yo no, prefiero mil veces las plantas, no hacen ruido, no ensucian, no son molestas... Y hacen compañía además de adornar de una forma preciosa todo—. Respondió el castaño. Golden lo miró extrañado mientras levantaba una ceja.

—¿Hacen compañía?—.

—Sip—. Cuando el de orbes grises terminó de alimentar a su plumoso amigo se dirigió hacia Freddy.

—Pero si son plantas... ¿Cómo van a hacer compañía? Solo sirven para decorar—. El ojiazul sonrió. Voló hacia la maceta en la que había una amapola de color celeste que Golden había cogido para adornar la cocina. Se apoyó en el borde de la maceta para luego sentarse con cuidado en la arena. Golden se acercó también y lo miró con intriga.

Freddy abrazó el tallo de la amapola. En ese momento las hojas crecieron en torno a Freddy, rodeándolo delicadamente. El ojigris quedó perplejo.

—Esta amapola es mi amiga... Ella escucha mis bobadas y yo escucho las suyas... Solemos hablar cuando tú no estás —. Dijo con tono sereno el castaño— Las plantas son seres vivos... Ellos sienten, aunque parezcan simple decoración no lo son... No la ofendas—. Se quejó. Golden cerró la boca y pasó saliva para luego asentir.

—Perdón Freddy—.

—No me lo pidas a mi... Pideselo a ella—. Susurró mientras se levantaba y acariciaba las delicadas hojas de la flor.

— P-Perdón amapola (?—. Se disculpó el ojigris no muy seguro. Freddy sonrió.

—Ella te perdona... Dice que jamás había visto a un humano tan educado, para ella todos sois unos vagos y gandules sin corazón—. Respondió.

— O-Oye :'v —. En ese momento la puerta principal se abrió de golpe.

—¡GOLDEN NECESITAMOS TU AYUDA!—. Exclamó Eak. Golden se le quedó mirando confuso.

—No os voy a ayudar a caz—. El peligris le agarró de los hombros y lo miró con preocupación.

—En bosque se está incendiando—. Golden se quedó sin habla. Eak lo tomó de la muñeca y lo arrastró hacia fuera de la casa mostrándole las llamas. El castaño también salió.

— N-No—. Susurró aterrado el pequeño hada. Escuchaba los horribles gritos de aquellos árboles que ahora estaban en llamas... Las suplicas, como pedían ayuda. Algunos se morían rápidamente. El castaño no lo soportó más y cerró los ojos entre lágrimas. Su corazón se estremecía ante aquella escena.

—¿¡Cómo a pasado esto!?—. Exigió información Golden. Eak negó.

—¡No lo se pero eso no importa ahora!—. Le dió un cubo al contrario y señaló el pozo y el canal. Foxy y las demás personas del poblado ya estaban esforzándose por apagar el fuego con cubos. Rezaban por que lloviera.

Ninguno de ellos descansó hasta apagar el fuego... Pero no eran los únicos.

Hadas estaban luchando dentro del bosque por apagar el fuego y no arder al igual que su hogar.

~~~~~~~~{...}~~~~~~~

Sad :'v aquí en España también esta habiendo un gran incendio en Galicia... Es algo muy triste y lo peor es que es provocado :'( por favor cuiden los bosques, son nuestro oxígeno y el hogar de muchos animales

Siguiente parte


(CANCELADA) FNAFHS FairyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora