Se dio cuenta de que el fin de semana había pasado volando en cuanto vio que eran casi las doce y domingo, sabía que en pocas horas entraba a trabajar y debía dormir, pero prefirió terminar con la composición con la que llevaba meses, pues si todo le salía bien podría presentarlo a su superior y tener una primera oportunidad.
En cuanto le dio a la tecla para grabar su obra, volvió a mirar el reloj que marcaba con claridad las tres de la madrugada, no se arrepintió pues tal vez aquella sería una de las noches en las que dormiría sin tener que pensar como continuar. Su móvil le avisó que le quedaban menos de cuatro horas para que sonara la alarma, pero no le dio mucha importancia, pues estaba acostumbrado a trasnochar.
En cuanto cerró los ojos unos ruidos al otro lado de la pared extrañaron a Wonsik, no era común escuchar nada pues su habitación daba con el cuarto donde Hani anteriormente utilizaba con lugar de trabajo, pero ahora era diferente. Comenzó a distinguir el sonido en cuanto acercó su oreja a la pared y se ruborizó, al parecer sus vecinos habían utilizado esa habitación de dormitorio.
El edificio no era un lugar caro, no estaba en la mejor zona de Corea pero era un sitio tranquilo y no podía decir que el material de las casas fuera malo, pero sí que tenía claro que las paredes no estaban insonorizadas y tampoco eran lo suficientemente gruesas como para no escuchar los gemidos de los nuevos inquilinos mientras estrenaban su piso por todo lo alto.
Intentó dormir de nuevo, no era nada malo, las muestras de amor no tenían por qué ser silenciosas, así que se concentró en el trabajo que acababa de realizar y poco a poco, con una nueva sinfonía de fondo, finalmente cayó en un profundo sueño.
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La semana pasó de manera rutinaria, únicamente cambió los encuentros puntuales con Hani en el portal por saludos mañaneros con Hakyeon, ambos siempre iban con prisa y nunca se paraban a charlar, aunque para Wonsik era un alivio. No podía evitar ruborizarse cada vez que se encontraba con él, y no solo porque le pareciera alguien realmente guapo si no que recordaba lo bien que se lo pasaban él y su novio casi cada noche.
Pero, llegó el viernes por la tarde y Wonsik tuvo que superar el poder intercambiar más de dos palabras con Hakyeon, cuando picó a su puerta al poco de llegar de su trabajo.
- ¡Hola Wonsik! – Aquel día vestía con camisa azul, tal vez ni siquiera se había cambiado de ropa. – Espero no molestar.
- Para nada... - Intentó hablar sin que le temblara la voz y olvidando que era él quien comenzaba a quitarle el sueño cada vez que se metía en la cama.
- Bien, si no estás muy ocupado esta noche, me gustaría invitarte a casa. Al fin hemos terminado de colocar todo, y Taekwoon y yo vamos a dar una pequeña fiesta. Nada fuera de lugar, solo unos aperitivos y un poco de música, puedes traerte a tu novio si quieres.
- ¿Cómo sabes que...? – Lo miró sorprendido, en esta situación donde no se conocían, lo más normal es que hubiera dicho el género femenino.
- ¿Qué te gustan los hombres? ¿O que tienes novio? - Sonrió ante mi expresión. – Lo primero me lo dijo Hani, lo segundo lo he intuido.
- Pero no tengo novio. – Ahora era él el sorprendido.
- ¿Cómo qué no? ¡Pero si eres muy guapo!
Wonsik se ruborizó más de lo que ya estaba ¿cómo podía aquel hombre, el mismo que tendrían que arrestar por provocar solo con una sonrisa un paro cardíaco, decir eso?
- Esto lo vamos remediar, te espero esta noche a las nueve, vienen varios amigos míos y solteros. ¡No me falles! –
Le guiñó un ojo y volvió a su casa antes de que le pudiera dar una respuesta negativa. Wonsik no era de los que salían, y si lo hacía no socializaba, era una especie de bicho raro según sus amigos de la universidad. En aquellos fines de semana solía quedarse en su habitación, descubriendo un programa que le permitía crear melodías nuevas, y cuando le invitaban a alguna fiesta, solía quedarse apartado, hablando con su mejor amigo, el cual tenía el mismo gusto que él por las "juergas universitarias".
Los últimos meses del curso fue cuando Wonsik conoció algo fuera de sus estudios, aquel chico del que se enamoró perdidamente lo hizo descubrir nuevas sensaciones y experiencias, sacándolo de la burbuja que estaba. El problema vino cuando el muchacho decidió trabajar en otro país y no volvieron a verse. Le prometió seguir con su pasión y tal vez ese fue el motivo por el que Wonsik volvió a su rutina, y se centró en lo que más le importaba, la música.
-o-o-o-o-o-o-
Esto va arrancando...😶
Gracias por leer!❤
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Menú para tres
FanfictionLa vida de Wonsik era una rutina... trabajo, casa, perro, comida. Todo cambia cuando aparecen los nuevos vecinos y tendrá que tomar una decisión... o no... ¿Para que escoger?
