Capítulo 8.

284 10 2
                                        

- Usted sufrió una violación, ¿no se acuerda? -me pregunta de nuevo mientras coge una silla y se sienta a mi lado.

Niego con la cabeza y en ese instante, Jesús y el doctor se miran preocupados.

- Este chico de aquí la ha traído esta mañana. -dice refiriéndose a Jesús.

- ¿Por qué cojones me has traído? -digo alterada.

- Estaba perocupado. -susurra Jesús.

- ¡Ni preocupado ni leches Jesús, tú eres la última persona con la que quiero estar ahora mismo!

- Señorita, relájese. -me ordena el doctor.

Suspiro y cierro los ojos mientras poso una de mis manos sobre la frente.- Está bien. Lo siento. -

Una vez que el doctor se ha ido, Jesús me agarra la mano suavemente y la acaricia.- No sabías lo que decías, Megan.

- ¿Lo que decía de qué?

- Sobre Katherine y yo. -me recuerda.- Entre nosotros no ha pasado nada, ni pasará. Es la hermana de uno de mis amigos.

- Ya sé que es la hermana de uno de tus amigos, y mi jodida mejor amiga con la que ahora estoy enfadada.

- Escúchame, olvídate de eso. Cuando te den el alta, que no será muy tarde, irás a hablar con ella.

Asiento y miro hacia el techo mientras suspiro.

La verdad es que no sé como Jesús me convence tan rápido de algunas cosas. Siempre he hecho lo que me ha apetecido, nadie me ha mandado nunca. Excepto mis padres.

Tras un largo rato hablando con Jesús sobre nosotros en este largo período de tiempo, entra el mismo doctor de antes.

- Vamos a darle el alta. -anuncia.- El hombre no le ha contagiado nada, ha tenido usted suerte.

- Sí bueno.. -levanto las cejas.

- Suerte en ese aspecto, me refiero. Respecto a lo sucedido, la policía ya está informada, y gracias a las pruebas que te hemos hecho podrían encontrarlo, aunque no será muy fácil. -confiesa.- La llamaremos, tendrá que volver.

Asiento y me levanto poco a poco de la camilla. El doctor se va de nuevo y Jesús me da la ropa que anteriormente llevaba.
Lo miro y levanta los hombros.

- Puedes cambiarte delante mía, no voy a asustarme. -sonríe.

Sonrío levemente y procedo a cambiarme.
Una vez que he terminado y hemos salido del hospital, Jesús me lleva hasta su coche y me monto en él.

- Es nuevo. -le digo observándolo una vez dentro.

- Claro, tuve que comprarme otro. -dice obvio.

Me abrocho el cinturón y pone rumbo a mi casa.

Una vez que llegamos, abro la puerta lo más silenciosamente que puedo, pero no me ha servido de mucho.

Mi madre se encontraba sentada en el sofá, mirándome fijamente.

- ¡Se puede saber donde has estado toda la noche! -grita mientras se levanta.- ¡Y este chico quién es!

- Mamá, relájate.

- ¡No Megan, he estado muy preocupada!

- Ya te dije que me iba a casa de Kate. -digo relajada.- Y me he quedado a dormir allí, simplemente. -Mi madre suspira mientras mira a mi acompañante.- Es Jesús.

- Vale. -dice cabreada y sube a su habitación, en la que se encuentra mi padre. O eso creo.

Jesús me mira y sonríe.- Tiene el mismo carácter que tú.

Lo miro y hago el mismo gesto que ha hecho él anteriormente.

———

Siento haber estado tanto tiempo sin subir, pero no me apetecía mucho escribir y no tenía apenas inspiración, pero ahora después de tanto tiempo vuelvo a hacerlo con muchas ganas, y espero que os guste.

+5 comentarios y sigo.

Take me away.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora