Capítulo dos-Unas Navidades para recordar

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La noche había sido mejor de lo que pensaba,a pesar del gran vacío que dejaron mis abuelos en esa mesa no me lo pasé mal al final.

La luz de la ventana me impidió abrir los ojos,alcancé mi móvil de la balda y al desbloquearlo tenía 249 mensajes de 9 conversaciones,putos grupos de Whatsapp.

Me fijé en la cobertura,cero,tras un bufido fui al pasillo,me senté en las escaleras a contestar a todos,él grupo de CN,en el que se encuentran mis amigos más cercanos no paraba de actualizarse,y esque estos ya estaban hablando de regalos y actuaciones navideñas.

-El suelo está frío,será mejor que te levantes.

Me estremecí un segundo,mí hermano me había asustado y su sonrisa pícara me daba ganas de tirarle una zapatilla a la cara.

Bajé las escaleras seguida por Marcos,al llegar al salón vimos los regalos alrededor del árbol,me parece absurdo para nuestra edad.

-¿Habéis visto?,mi regalo es el más grande-exclamó Andrés.

-¿Cuántos años tienes? ¿cinco?-reí ante su infantilismo.

-Tu di lo que quieras,pero cuando me regalo sea un descapotable y el tuyo una barbie tu irás en bicicleta.

Me reí ante su comentario y comencé a desayunar,uno a uno fuimos abriendo los regalos,como,soliamos hacer seguimos nuestro orden de edades:Andrés,yo,Lucía,Marcos,mis tíos y mis padres.

-Papá,¿a qué hora nos vamos?-intervino Marcos-he quedado con Esteban a las seis.

-Sobre las cuatro saldremos de aquí.

-¿Pero nos vamos hoy?-dije molesta.

-Pues como siempre Julia-intervino mi madre.

-Pero nisiquiera he visto a mis amigos-me quejé.

-Pues vístete y sal,a las cuatro nos vamos.

Fastidiada subí las escaleras y me cambié rápidamente,no me arreglé demasiado,iría a dar una vuelta por mi pueblo con mis amigos.

Me puse unas mallas negras y una sudadera gris gigante que me gustaba demasiado utilizar y unas vans del mismo color.

Puse la música en modo aleatorio en mi móvil,sonó 'Surfboard-Cody Simpson' mientras me hice una trenza de Espiga de lado.

Bajé la calle y vi varios coches desconocidos a la entrada de la casa de mis amigas,decidida toqué al timbre y me abrió la puerta su padre,un hombre mucho más alto que yo al que le sonreí nerviosa.

-Buenos días Julia-me dijo sin expresión-mis hijas no van a salir hoy,ha venido la familia.

-Oh bueno...-dije decepcionada-despidase de mi por ellas entonces porfavor.

-Claro,eso haré-dijo y tras esto cerró la puerta.

Claro,se me había pasado del todo que hoy es Navidad y probablemente nadie salga hoy,o por lo menos por la mañana.

Llegué a casa desganada,me abrió mi tía.

-¿No estaban en casa?-Me preguntó rápidamente.

-No-suspiré-su padre me ha dicho que ha venido la familia y no saldrán.

-Se me ocurre una idea,podrías quedarte aquí hasta Noche Vieja,y te llevaremos,hemos decidido cenar en tu casa para Noche Vieja.

-Si,si,me quedo-asentí rápida.

La tarde pasó lenta y aburrida, mis padres y mi hermano se fueron,mis primos y yo veíamos un capítulo repetido de Gossip Girl,que ya había visto demasiadas veces repetido.

Se veía brillar el sol fuera,y los sobrinos del vecino de enfrente jugaban con sus regalos en la carretera.

-Oye-aclaré la voz para llamar su atención-aunque nadie salga podríamos dar una vuelta nosotros tres en vez de morirnos del asco.

-Por mi si-exclamó Andrés-estoy harto de ver esto ya.

-Pues vamos-sonreí.

Me quité la sudadera para quedarme tan sólo con una camiseta de manga corta de color rosa claro.

Salimos fuera y cojí las llaves,empezamos a pasear por la calle,pronto anochecería,ya que en esta época del año lo hacía muy pronto y eran cerca de las siete.

Nos paramos en el parque,ya que mi primo vió a un par de amigos y empezaron a hablar.

Observé el cielo,que poco a poco se había ido nublando y el frío vacilaba.

Salimos del parque y continuamos cuesta arriba,volví a ver a Eva y Ana en la cima con su hermana Carla montada a caballito en los hombros de un chico desconocido.

Las últimas gotas de lluviaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora