Paso por acá entregando una actualización de este fanfic mientras sigo celebrando mi cumpleaños.
De antemano muchas gracias a todas y cada una de las lindas personas, que pacientes esperan.
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PDV Camus.
Reflejo mi cara en el espejo de la alcoba de mi madre, unas profundas y pocas atractivas ojeras pintan de violáceo la piel debajo de mis ojos. Bufo cual toro salvaje y procedo a dejarme caer sobre el amplísimo y mullido colchón cuyas sábanas huelen a ese suavizante de lavanda que tanto le gusta.
Cierro los ojos y apreto mi boca en un gesto de incomodidad inusitada pues recuerdo que hacía pocas semanas cuando tuve aquel ataque de pánico producto de aquellos impertinentes sueños, más lo que me ha atormentado estos últimos días no ha sido el echo de que cumpliré quince geniales " primaveras".....
Si no el echo de que Milo mi amigo de la más tierna infancia produce los más improbables e insólitos sentimientos.
-touché.....
Ahora no puedo pasar ni un segundo lejos de él.
Cada vez que lo veo junto a su madre adoptiva y el novio de esta, un deseo incontrolable de besarlo y no separarme de él me oprime.
¿ Será que me estoy enamorando?
¡ Merde! ¿ Acaso no hay algún dios que vea mi aflicción y se compadezca de mi patética cavilación?
-ya sueno como los hijos de doña Eulalia-murmuro refiriéndome a la forma de hablar de esos muchachos, vecinos nuestros que siempre en cada cumpleaños mío desde que entré a la adolescencia han querido " iniciarme en la cerveza"-sólo soy un chico normal, con una vida algo agitada últimamente, pero de ahí.....
Plim.
Es Milo.
Abandono mi monólogo interno, es un mensaje de texto, vaya teniendo un celular último modelo y no usa sus demás funciones tan nices...... Me detengo y analizo lo que estoy pensando..... ¡ no quiero sonar como un frívolo!
" Cam, feliz cumple....."
Digito un gracias amigo, sintiendo un mal sabor en mi boca a la vez que mis oídos captan un murmullo de sorpresa de parte de mi madre que la noche anterior me dejó dormir en sus aposentos prometiéndome que este día me recompensaría no sólo por mis quince años, si no también por mis buenas calificaciones en el colegio.
-¡ claro! ¡ pasa Dégel!-a la mención de este nombre una inexplicable sensación de añoranza se apodera de mi interior.
De repente todo a mi alrededor se tornó confuso e incluso me parecía que ese no era mi casa, que yo debía estar en una habitación caldeada, antigua y observando un viejo candelabro que siempre brillaba.
Chasqueó la lengua apartando esa bruma en su mente. Él habla, el tono de su voz era profundo y de un apabullante poder que me obligó a salir corriendo y lanzarme a sus brazos y llamarlo padre.
-¿ crees que quiera recibirme?Oigo reír a mi madre.
-vamos querido, suenas como un niño temeroso-cierra la puerta-¿ tienes miedo del ser que tanto proclamas amar?
Frunzo el entrecejo, no soy nada para él.... ¿ o si?
Guarda silencio, espero su réplica la fin luego de un minuto angustioso, el desconocido dijo.
-¡ llámalo Carrie! necesito verlo, cinco años lejos de él han profundizado esta sangrante herida.
Antes de que mamá me llame a los gritos, decido salir a enfrentar a ese tipo y decirle que no estaría dispuesto a nada, ni siquiera a un soborno. Tropiezo con mamá cuando tuerzo en la dirección hacia la sala, ella frunce el ceño al ver mis fachas.
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Veinte años más, segunda temporada Reencarnación.
FanfictionDespués de una larga espera, al fin Dégel vuelve a ver a Camus, pero los designios de sus dioses lo conmutan a dejar que el pequeño viva lejos de él por veinte años en consecuencia por adelantar su nacimiento. Saint Seiya no es mío sólo uso sus pe...