▪Capítulo 4 ▪

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Craig fue a su salón de clases, llegaría tarde y claramente ya podía escuchar al profesor dándole el sermón de puntualidad una vez más en el semestre, pero para su sorpresa en el momento en el que abrió la puerta del salón, escuchó algo que lo dejó desconcertado.

-Joven Tucker, bienvenido. Puede tomar el asiento que guste e integrarse en la clase cuando desee - fue lo que dijo el profesor con suma amabilidad, el azabache intentó buscar sarcasmo en su tono de voz pero no había. Sólo entró y se sentó en el primer asiento vacío que encontró para hacer el intento de centrarse en la clase.

Buscaría a las asiáticas en el receso, era lo más prudente, mientras tanto asistiría normalmente a clases.
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La clase pasó normalmente, al menos para la mayoría de chicos y como era costumbre en el momento que el timbre anunció la salida al almuerzo todos se empujaron entre sí para abrirse paso en la salida.

Craig espero que todos salieran para así poder cruzar la puerta sin molestia alguna, camino por los pasillos hasta llegar a las escaleras donde siempre se encontraban las chicas asiáticas en los descansos y horas libres.  Pensaba hablar tranquilamente con ellas, incluso había pasado las dos horas de clase relajándose así mismo para no hacer un escándalo frente a todos.

Repasaba en su mente cada una de las palabras que diría a aquellas chicas y como les exigiría que pararan, pero un golpe en su pecho lo distrajo de su labor, alguien había chocado con él  y cuando miro quien había sido, comenzó a sentir como el enojo se encendía un poco en su interior, ¿acaso no podía ir algún lado sin toparse con él?.

-¿No te cansas de entrometerte en mi camino? - comentó con fastidio al chico rubio que estaba en frente de Craig.

- Yo...Lo siento, tenía prisa, así que iba rápido y no sabía que tú también venías, no te vi y pues... ¡espera! ¿qué estoy haciendo? ¡No deben verme contigo, gah! ¡Es tu culpa! - el rubio habló atropelladamente y se notaba más nervioso de lo normal, en ningún momento, Craig  pensó como afectaría la situación a Tweek, y estaba a apunto de arrepentirse por haberle hablado así hasta que escucho la última frase del rubio. ¡Lo estaba culpando!.

-¿Mi culpa? ¿De qué mierda hablas? - preguntó Craig enojado, estaba claro que el culpable de todo ese problema  era Tweek.

- ¡Sí!, si no fueses tan protector y amable conmigo no pensarían que somos homosexuales. ¡Es tu culpa! - explicó el rubio jalando su cabello con desesperación.

- Si no fueras tan marica no debería protegerte - contestó Craig cómo si fuese algo evidente.

-¡Yo no pedí que me protegieras! - volvió a espetar el rubio de forma exaltada, mientras seguía jalando los mechones de cabello.

Craig se estaba debatiendo mentalmente el detenerlo o no, pero finalmente optó por no hacerlo, ya que gracias a los gritos de Tweek, algunas miradas curiosas se posaban en ellos.

Así que dirigió su vista a las asiáticas que ya se encontraban casi todas reunidas en las escaleras, abrió su mochila y sacó aquel dibujo que había arrancado del mural de la escuela ante la atenta mirada de Tweek. Suspiró, era hora de resolver varias dudas.

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Pues al fin estoy de vacaciones ¡Yay!.

Las actualizaciones serán más seguidas, no puedo decir que serán fechas exactas, pero algo es algo... supongo, jeje.

Nos leemos pronto, ahora es asegurado xd



¡Malditas asiáticas!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora