»Capítulo VIII«

63 13 1
                                        

NWO
1-7-2073
12.20 Hs.
-Laberinto del Jefe-

I

Astrid los guiaba por los pasillos. Según expuso había muchas trampas en el camino a la habitación del jefe, y ella ayudaría a evitarlas.
El lugar era bastante escalofriante con aquellas paredes de rocas mohosas alumbrado por antorchas y cierta luz diurna que ingresaba por algunas aberturas que pretendían ser ventanales.
Goddess, Reita y Korón iban detrás de ella, quien parecía conocer muy bien el lugar.
Aquello llamó mucho la atención del pequeño especialista en magia. Y se sorprendía de que Reita no lo notara.
Pero la Elfa lo había cegado con su belleza e inocente apariencia. No era de menos.
Sin embargo, Goddess era conocido por su astucia y sagacidad ante situaciones similares. En ningún momento bajó la guardia.

—Queda sencillamente una habitación para llegar.

Ambos asintieron.
Y al ingresar al lugar, Goddess no lo pasó por alto.
La barra de PH de la Elfa pasó de ser verde a un tono rojizo.

'Nueva misión:
Sobrevive al ataque de Astrid'

Un temporizador indicó que esto debía ser por cinco minutos.
Reita detestaba ese tipo de misión.
¿Por qué simplemente no establecían la muerte del enemigo como objetivo?
El rubio observó a Korón atacando a varios Hámsters de tamaño más pequeños a los que enfrentaron en la habitación anterior.
Goddess activó cartas de inmunidad física y mágica con gran velocidad.
La Elfa estaba programada para convencerlos de llegar allí y atacarlos, cuestión que fuera mas difícil llegar y lograr superar a la sala del Jefe.
Goddess no dudó y en un par de segundos se hallaba, con su ya conocida, espada de fuego, atacando a la fémina.
Tomó la iniciativa en vista de la tardía reacción por parte del rubio que en ese momento era su compañero.
Cuando éste se dispuso a atacar a la Elfa fue que se alejó, atacando con magia y dejando la espada.
El tiempo se hacia eterno así. Y no debían de gastar demasiado ATP ni maná, en vista de que lo siguiente era la habitación del Jefe.
Reita se cansó de la situación pasado el tercer minuto.
Comenzó a correr y saltar por toda la habitación, esquivando los ataques de Astrid.
Junto con el '1:59' aparecieron más pequeños monstruos que perseguían al espadachín.
Goddess estaba tan concentrado en atacar a la mayor cantidad de personajes posible que aquello le tomó por sorpresa en gran manera.
Miraba sin entender, con los ojos un poco más abiertos.
—¿¡Qué se supone que haces?! —Gritó esquivando y devolviendo ataques a Astrid y varios monstruos. Reita se hallaba en la otra punta de la habitación.
—¡Que el tiempo pase sin gastar puntos! —Exclamó con una sonrisa el rubio.
Goddess no pudo evitar reír.
¿Qué clase de jugador solitario era Reita?
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, se unió en la carrera con Reita.
Esquivaban los ataques, su vidas no disminuían al contar con los escudos, saltaban y corrían, a veces dejaban atrás a la manada de monstruos que se había formado al no matarlos. A veces estos se acercaban y lograban atacarlos, entonces hacían una competencia por quién era más rápido para alejarse. Una mini carrera de dos.
Goddess iba riendo. No había hecho aquello antes en una habitación así.
Supuso que no estaba tan mal relajarse en un juego.
Korón igualmente corría junto a ellos.
Estaba divirtiéndose tanto que no notó un hámster que apareció ante los últimos 30 segundos, y tropezó con el mismo.
Pero no cayó, porque ahí estuvo 0Reita's0 para sostenerlo, con una sonrisa deslumbrante en su rostro.
Sin embargo, cayeron ambos, cuando un Hámster embistió contra el rubio tirando a ambos hacia el suelo, haciéndolos reír.
Habían acabado los cinco minutos.

Ninth World Online [RxR]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora