Ya había pasado una semana desde el día que mis padres se habían marchado a la ciudad donde nací, Köln, desde entonces no se nada de ellos, Mikasa decidió quedarse unos días mas hasta que ellos vuelvan, confío en que estén bien, pero algo en los rostros que les figuraban ese día me hace preocupar demasiado.
Por cierto, mi padre tiene algo muy importante que decirme, tal vez suene egoísta pero espero vuelva pronto y pueda contarme todo.
—Eren, amor. —Armin acariciaba mi mano, se veía preocupado.—¿Te encuentras bien?
—¿Ah? Si, todo bien.—Contesté un poco cortante. Me costaba hablar, una gota de sudor se hacia larga al caer por mi mejilla.
—¿Seguro? Estas sudando y un poco frío. Ven vamos a mi casa, te aré algo de comer.—Dijo Armin jalando mi mano para que me levantara del césped. Se veía tan dulce.
—Bueno, creo que si, solamente me siento un poco mareado. —Dije apenas consiguiendo levantarme.
—¡Eren!—Gritó mi hermoso rubio. La vista se me comenzaba a desvanecer, las piernas se me doblaron, al igual que mis brazos y el resto de mi cuerpo, me desplomé en el suelo con un gran dolor de cabeza, quedando inconsciente instantáneamente y sin saber mas.
«¿Ah? ¿Donde estoy? Maldita sea, mi cabeza, me duele».
—Doctor, su hijo...a despertado.—Estaba sobre una camilla, frente a una luz que que apenas me dejaba abrir los ojos. Un hombre con una bata blanca se acercó a mi.
—¿Qué demonios sucede? ¿Qué hago aquí? —Traté de levantarme pero tenía mis manos sostenidas por correas en cada una, al igual en mis pies.—¿Qué pasa? ¿Qué quieren de mi?
—Hijo, tal vez no recuerdes esto inmediatamente, pero quiero decirte que esto lo hago por tu bien, debes cuidar a tu madre y Mikasa. Pronto sabrás a que me refiero, los amo, cuida de la familia Eren.
—¿Qué dices? ¿Papá? ¿Que haces? ¡¡¡Detente!!! —Mi padre tomó una jeringa con un liquido color rosa dentro del cristal, se acercó a mi y lo inyectó en mi cuello. Sentí un gran dolor que se expandió en todo mi cuerpo poco a poco. —¿Por qué?...¿Por...qué? —Mis ojos comenzaban a cerrarse hasta caer inconsciente.
—¡Eren! ¡Despierta!—A lo lejos escuchaba esa voz tan dulce que me llenaba de calma, era mi Armin. Desperté y vi su rostro completamente preocupado.—¿Estás bien?
—¿Qué? Por supuesto, te dije que solo era un pequeño mareo.—Dije soltando una pequeña sonrisa y limpiando mi cara.
—Eren, estuviste inconsciente dos días, y antes de despertar mencionaste a tu padre, ¿Pasa algo? —Dijo mi hermana, Mikasa también estaba aquí. «Vaya broma me están haciendo los dos» pensaba eso, pero la mirada de mi hermana me decía que hablaba en serio.
—¿Cómo? Deben estar bromeando, ¿Dos días?—No entendía nada y por sus rostros estoy seguro de que ellos tampoco. Un pequeño dolor en mi cabeza aun quedaba. Trataba de recordar que había sucedido antes, pero en mis memorias no veía nada anormal.
—Eren, ¿Recuerdas lo que soñabas antes de despertar?—Preguntó Mikasa preocupada.
—No, agh, ¿Mencioné a papá?
—Si, y le preguntabas "¿Por qué?". —Dijo mi hermana. —Demasiadas veces.—Mi pequeño rubio me veía preocupado, casi triste.
—Agh, solo recuerdo que veía una luz demasiado brillante frente a mi... ahh y no podía moverme, mis muñecas las sostenía algo.—Dije haciendo un enorme esfuerzo por recordar.
—Eren, sucede algo extraño, unos días antes de venir a la ciudad, también soñé con esa extraña luz, y también recuerdo haber visto a papá, lo acompañaba alguien mas, como un ayudante. A diferencia de ti, al hablar mientras estaba inconsciente mi compañera de cuarto me escucho decir "Vampiros". —Mikasa tomó mis manos y me vio directamente a los ojos. —Eren, nuestro padre oculta algo, y no pinta nada bien.—Mis ojos casi se salían al escuchar a mi hermana. Armin solamente oía a lo lejos.
—¿Nuestro padre? Él no podría hacer algo malo, ¡Lo conoces! ¡Él y yo te salvamos!—Mi hermana soltó un leve suspiro.
—Sabes que estaré agradecida por eso toda mi vida. Pero Eren, esto es serio, no puede ser coincidencia que ambos hayamos soñado exactamente lo mismo. Debemos encontrarlos, a él y a mamá.—Sus ojos se llenaron de lágrimas y comenzó a llorar.
—Tranquila, estaremos bien, estaremos juntos en cada momento.—Acerqué su rostro y besé su frente ligeramente para transmitirle calma, aunque en mi mente también surgían miles de dudas, y con ellas, preocupaciones.
—Eren, debemos hallar a mamá y papá ¡rápido!.
—Si, lo aremos. —Dije mostrando una pequeña sonrisa.
ESTÁS LEYENDO
A pesar de todo. (Eremin/Cielois)
RomanceLos personajes pertenecen a Hajime Isayama, creador de Shingeki no Kyojin. Los personajes pertenecen a Yana Toboso, creador de Kuroshitsuji.
