Juntos | Final

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—¿Y crees que venga? —Catorce ató sus zapatos, a la espera de que Rafa respondiera. Eran los únicos en el vestuario ya que habían llegado antes que el resto del equipo, aprovecharon para ponerse al día con todo lo que en las últimas semanas no habían podido hablar. Y Catorce insistió en querer conversar sobre sus vidas cotidianas, aunque Rafa supo que la verdad tras sus palabras era otra— Extraño al cuñadito.

Rafa rodó los ojos.

—No lo sé —Confesó finalmente, dejó salir un suspiro.

Rafa no estaba acostumbrado a llevar una relación, mucho menos a llevar una con alguien tan particular como Valentino. Intentó continuamente no quedar como un insensible ante su sordera y el mayor hizo lo posible por usar su tacto en contra, bromeó continuamente sobre no escuchar cosas y demás. Fue frustrante al principio pero Rafa entendió que no había problema alguno excepto el de Valentino con molestarlo. El chico era tan impredecible en ocasiones.

Catorce soltó un quejido.

—¿Cómo que no sabés, Rafita? ¡Estamos en la final! —extendió sus brazos al techo y dio un salto sobre sus pies, sacudiendo la cabeza para dar énfasis a su emoción— ¿Lo invitaste?

—Claro que lo hice.

Tras un par de segundos en silencio, Catorce pareció tener una idea y sonrió hacia Rafa.

—Llámalo.

—¿Qué? No. Debe tener cosas que hacer y no puedo molestarlo por un partido.

—Oh, por favor. Si no viene con algo rojo o una buena excusa yo, y me disculpo por esto, le voy a dejar su linda carita llena de golpes. Sí, señor. Apolodoros Nikotatópulos no permite que sus amigos sean igno-

El teléfono de Rafa sonó, interrumpiendo el discurso de Catorce.

«I'm here jaja mira ese inglés q me mando soy bilingüe»

«Pero posta estoy en la entrada del iad, venime a buscar o termino perdido en el vestuario de las ladies ahre seguía»

—Es Valentino. —Dijo Rafa. Catorce se inclinó sobre su hombro y leyó el mensaje— Parecés mina siempre pendiente de mis conversaciones. —Soltó una risita al final pero a Catorce no le sentó bien el comentario porque se enderezó, alzando su barbilla y frunciendo el ceño con indignación.

—Sólo me preocupo por vos. Perdón por ser un buen amigo y querer que seas feliz con este pibe. —Acomodó su uniforme y se dio la vuelta para salir del vestuario. Rafa lo detuvo poniendo una mano sobre su hombro— ¿Qué querés?

—Que vengas conmigo a buscar a Valentino.

Catorce tardó en responder, pero finalmente cedió y acompañó a Rafa a través de los pasillos del Instituto, saludaron a un par de estudiantes y cuando llegaron a las escaleras cerca de la entrada fue Valentino quien los ubicó primero.

La mandíbula de Catorce habría caído al suelo de no ser porque estaba fijada a su cabeza.

Valentino llevaba sobre su cabeza una gorra negra con un logo plasmado en ella, la bandera de los Halcones Dorados bordada fue inesperado y golpeó fuerte a Rafa, porque él no esperó eso en absoluto. Luego cuando se fijó en el rostro de Valentino, notó un #1 escrito en ambas mejillas con lápiz negro y toques dorados que brillaron bajo las luces del pasillo.

—¡Eh, bombón! Veo que trajiste a Catorce —Los saludó con un gesto de su mano— ¿Qué tal mi look? ¿Me veo lo suficientemente fan? —Mostró con orgullo su maquillaje, sin quitar la sonrisa de su rostro— Tardé en llegar porque me dormí en el colectivo y-

Monedas en el bolsilloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora