Capitulo 06|Flashback

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Rosi me miró extrañada.
   —Claro que sí Vanessa, ¿Que otro lugar seguro hay, para guardar algo tan importante como lo es tu registro médico? No creas que ella no se preocupa por tí.

Rodee los ojos y respiré profundo

   —Si eso es lo que dices... Ahora debe ser la estrella en televisión, me alegra que pueda estar en un nivel alto...

Después de que salimos de la habitación, me dirigí hacía mi cuarto. Cierro la puerta detrás mío asegurándome de que tenga seguro.

Me quedo allí por un momento, recargada de espaldas en la puerta, me deslizo hasta llegar al suelo, oculto mi cabeza en mis rodillas, apresando las piernas a mi pecho...y lloro, lloro lo que no he podido llorar éste tiempo, lloro por no entender nada de lo que ésta pasando, por no encontrar una solución ni el origen de todo ésto.

Golpeo el piso con mis puños de la impotencia.

Mis ojos se pierden en algún punto del techo, mientras que las últimas lágrimas desaparecen en mi cuello y mi respiración se hace cada vez más profunda.

...Christopher Hilton...—se repite en mi cabeza.

Nunca antes había escuchado ése nombre, entonces, ¿Cómo es que mi mente proyecta imágenes tan dolorosas?

Espero que no sigan apareciendo esas visiones, aún tengo la esperanza de que no sea real, pero es demasiado pequeña.

Seco mis mejillas y párpados húmedos con mis dedos. En ese momento me doy cuenta que hay algo ajeno a mi habitación, allí sobre la cama. Me levanto con torpeza y me acerco, es una caja en forma de rombo, forrada con papel verde. Lo tomo rápidamente y me siento en el borde de la cama.

Con cuidado retiro el envoltorio de una cajita de terciopelo negra, descubro que al reverso tiene grabada una frase:

"Para mi niña Vanessa en tus Quince Años. Deseo que alcances lo infinito."
                                                       -Papá

La sangre me baja a los pies, dejo de sostener la caja, la cual casi cae al piso, la sostengo con torpeza en mis manos temblorosas, me arrodillo al frente de la cama apoyando mis brazos en ella. Allí debato si abrirla o no.

Mi Padre...no. Se me retuerce el corazón. No es una broma, ellos no jugarían con eso.

¿Mi Padre dejo algo para mí antes de...?

Aún me sorprende. Las lágrimas caen sobre el terciopelo, lo seco rápidamente.

Aún recuerdo esa tarde lluviosa, hace ya casi dos años, tenía miedo de que mi padre no viniera a mi fiesta,  ya que habían reportado tormentas eléctricas en California y Washington.
Parecía una niña ansiosa mirando a través de la ventana. Mis hermanos tomaron mí brazo obligándome a qué soplara las velas.

Todo fue por obligación ese día, cortar el pastel, hasta comerlo... Recuerdo que pedí que mi Padre apareciera por esa puerta, con su típico uniforme militar y abriera los brazos para que lo abrazara, al mismo tiempo llenarlo de besos.

Ese fue mi deseo de cumpleaños, en vez de eso, después de cortar el pastel, resiví una llamada. Una llamada de muerte.

Corrí a la cocina a contestar rebosada de felicidad, escuché su voz, sonaba agitado su tono me asustaba, parecía que tuviese miedo y a la vez felicidad. Se disculpaba una y otra vez por no haber ido, se llamo idiota por "perder sus últimos momentos en cosas inútiles que conmigo". No me escuchaba o me ignoraba, no lo sé, porque no respondía mis preguntas, solo hablaba.

Parte del miedo no me permite recordar con claridad que más dijo, solo un sonido horroroso, un estruendo tras otro, el sonido de la pólvora, una pistola o una bomba talvez... Llamaron a mi padre por su nombre y no escuché nada más.

Fue la última vez que escuche su voz, de la peor manera posible, él se rompió al final, junto con mi alma.

Apesar de que la llamada había terminado, seguía gritando su nombre, llegó mi madre a calmarme pero huía de sus brazos, no sabía que hacer, mi respiración me fallaba no concebía atrapar el oxígeno en mis pulmones y caí.

El día siguiente llegó Rosalind con la noticia de que nuestro mejor amigo había muerto.

Fuera de las lágrimas y el dolor que nos consumía, nunca me resolvieron éstas preguntas: si decían que mi papá había muerto en acción... ¿Cómo pudo llamarme? ¿Quien lo mató? ¿Cómo murió? ¿Quién o qué lo mató? ¿Contra qué peleaba? ¿Porque el presidente no permitió que se revelara más información de la masacre de ese día? En fin, tantas preguntas sin respuesta.

Hay más de donde vino eso, hay cosas por resolver, enigmas por descifrar... Parte de mis metas aquí en Washington es esa; descubrir todo ese misterio detrás, aunque me carcoma el alma de tan solo pensarlo , sé que al descubrirlo será mucho peor....que quizá no salga viva de ésto, pero mi familia y yo merecemos saber la verdad.

Solo espero cumplir mi promesa, a pesar de que ellos no quieran que la cumpla.

Destapo el rombo de terciopelo y encuentro un dije corazón de cristal color azúl rey, con una inscripción dorada en la parte trasera : "Alcanza lo infinito", Decía.

Dejo el collar en la caja y la guardo en uno de los cajones de la mesa de noche.

Con las pocas fuerzas que me quedaban, me tumbe sobre la cama ahogué mis sollozos en la almohada que apretaba a mi cara con mis brazos, mis chillidos se hicieron bajos a la vez que el sueño me consumía.

Ese era mi punto débil.

Mi Padre.

***

Oh, un capítulo fuerte la verdad, por fin Vanessa se nos abre.
¿Les ha gustado?
Me gustaría escuchar sus opiniones :3
En unos días verán los otros dos capítulos siguientes ( ya están escritos).
¡Muchas gracias a todos¡ Buena suerte ;)

—Dedicada a leli8a—

-GisselleJN

Destino CodificadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora