Se encontró a sí mismo chocando con el borde de la acera de aquél lugar.
Casi sin pensarlo, había llegado hasta allí, y era obvio el porqué. Vienna pasaba algunas tardes leyendo ahí dentro, acompañada de alguna malteada que seguramente lo usaba para engañar a su cerebro y olvidarse del vodka.
“Battleship” era un lugar que funcionaba como cafetería de día y como bar de noche.
Pero no era muy lindo para que las viejitas tomaran el té por las tardes, tenía una decoración un tanto grotesca.
Si eres de apreciar el arte esto es lo tuyo, las paredes están grafiteadas por artistas callejeros, una barra de madera negra domina el lugar y las mesas están algo descuidadas por los bebedores compulsivos de las noches.
Sin embargo Battleship era cómodo para pasar el rato, ¿la razón? Un enorme ventanal a través del cuál los rayos del sol eran perfectos, su iluminación le daba el toque al lugar.
Vienna siempre decía que hasta lo más destruido tenía algo bueno, le gustaba venir aquí y solo mirar hacia afuera, mientras su cabeza pensaba miles de cosas.
Alexander recordaba haberla dibujado una vez.
La imagen de Vienna mirando por la ventana se veía muy bien en grafito, impregnada en su cuaderno de dibujo.
Entró tranquilamente, como algo de todos los días.
Eligió una mesa y se sentó en ella a esperar, no sabía qué realmente, pero así lo haría.
Un tiempo después, la notó.
Una chica sentada debajo de la luz del sol, tal como lo habría hecho ella.
Había elegido aquél lugar, ese espacio que había sido tan especial para ambos tiempo atrás.
Su corazón dio un pequeño salto, pero no se trataba más que de una ilusión óptica.
No era ella...
A pesar que aquella muchacha lucía idéntica a Vienna, no se trataba de ella.
Sin embargo, algo impulsaba a Alexander acercarse a ella, albergando una tonta esperanza dentro de sí, de encontrar algo de su chica en esa muchacha.
Despacio, tomó la otra silla y se sentó frente a ella.
La chica, que hasta ese entonces había estado concentrada en un cómic, levantó su vista y se sorprendió de ver a un chico lindo sentado en frente de sus ojos.
Pensó que se había confundido de persona, sin embargo dijo:
—Hola.
—Hola — respondió Alexander, quien tristemente descubrió que la voz de aquella chica no era parecida a la de Vienna.
—¿Quieres compartir la lectura? — preguntó ella después de notar como el chico miraba atento su cómic.
—Claro — dijo él, acercándose un poco más a ella.
Vienna también amaba leer, pero prefería más las novelas policiales que los cómic. Solía decir que tantos dibujos y colores solo nublaban su mente y no le permitían imaginar a los personajes ella misma.
Tenía un carisma importante, pero las cosas las tomaba en serio, si era el momento de dejar volar su imaginación ella lo hacía, pero a su modo.
El tiempo pasó y se encontró a sí mismo riendo por las ocurrencias de aquella chica en el bar, que trataba de explicarle en simples palabras pero en largas oraciones, cómo se daba aquella historia.
Le contó sobre sus personajes favoritos y las demás entregas que tenía aquél cómic, las cuáles eran un número impar de revistas que ella guardaba como un tesoro en su mesa de luz.
Era divertida y charlatana, había entrado en confianza con él rápidamente.
Le agradó. Era parecida...
—¿Puedo decirte Vienna? — se animó a preguntar.
—¿Qué? —preguntó ella algo confundida —. Te dije que mi nombre es Summer.
—Sí, lo sé, pero es que me recuerdas mucho a alguien.
Ella comenzaba a entender, y no le gustaba.
Alexander le había parecido simpático pero no iba a hacer lo que él casi directamente y sin pudor le pedía.
Se disculpó para irse al baño del lugar.
Alexander continuó sentado, pero como empezó a suponer, la chica no regresó nunca del baño. Se había ido, pero había dejado en la mesa del Battleship su revista y el disfrute de un buen momento.
ESTÁS LEYENDO
El Centro de Sheffield ©
Cerita Pendek[Completa] Alexander es un chico casi común. Lo puedes ver caminar por la ciudad, lo puedes encontrar comiendo en una cafetería, tal vez lo encuentras en el parque. Pero lo que hace más común a Alexander es que tiene el corazón roto. Está en una bús...
