5. ¿Podría besarte?

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Después de esa noche, Evan se ha acercado mucho a mi, recibo mensajes de él todos los días, podría decir que veinticuatro/siete, literal.
Y aunque me interesa mucho, a veces finjo no esperar mensajes o llamadas de él, todo por el orgullo o como se llame, quiero estar segura de que se toma esto en serio. Aparento "desinterés" para notar su esfuerzo, qué es capaz de hacer. Maldita sea, sigo sin creer que yo, Charlotte Russo Peterson, le gusto.
Pero no me resisto a sus ojos, a su mirada, sus labios... su hermosa y maldita sonrisa. Es inevitable sentir algo en el estomago cada vez que lo miro o cuando él lo hace. Tan solo recordar cómo me sentí... parecía que perdía el piso, que mis piernas iban perdiendo fuerza, que conforme hablaba sus palabras me hipnotizaban.
Sonrío perdida en mis pensamientos, pero alguien los interrumpe.

— ¿Hola? Llamando a tierra firme.–  Brooke llama mi atención haciendo un movimiento con su mano.

— ¿Ah?

— Oye, ¿estás bien?.– pregunta mientras se sienta en la butaca de a lado sin apartar su vista de mí.

— Seguro, ¿Porqué no lo estaría?

— No lo sé, dímelo tú.– se encoge de hombros.

— Pensaba...  en el chico de la fiesta.– admito. formando una pequeña curva en mis labios.

— Uy, que novedad. ¿Qué pasó, por cierto? No me has comentado nada.

— Me confesó su amor, eso es todo.

— ¿Eso es todo? No, es el principio de todo.– arquea una de sus cejas.— y tú, ¿qué le dijiste?.

— Yo solo dije que fuéramos despacio. Y ya cállate.– le digo divertida.

— Por dios, te lo dije muchas veces, siempre lo negaste y no querías aceptarlo.– me mantengo en silencio– Me alegra que hayan dado un primer paso.

— Si.– muerdo mi labio inferior.

La profesora Zoe– de química– está aplicando su materia a última hora. Y ansío que, por fin, entregue el examen que realizamos hace unos cuantos días, tres para ser exacta. Espero y sea hoy. Estoy a punto de ser su asistente personal, si obtengo una buena calificación claro, y no lo dudo, pero la decisión es de ella.
Por el rabillo de mi ojo noto que Evan viene caminando hacía mi.

— ¡Hola nena!.

— ¡Hola!

— Bueno, les doy espacio.– se aleja Brooke y no tarda en sentarse en otra mesa. Evan toma su asiento.

— Tengo algo importante que decirte.

— ¿Quieres esconder un cuerpo?.– bromeo.

— ja ja ja, no. Es algo más peligroso.

— ¿Qué sería más peligroso que eso?

— ¿Quisieras salir conmigo esta tarde?.– eleva y baja las cejas un par de veces.— ¿tomas el riesgo?

— No lo sé, ¿a dónde?

— Lo tengo todo planeado, confía en mi.

— Siempre lo hago.– le digo y se mantiene unos segundos callado.

INTO YOUDonde viven las historias. Descúbrelo ahora