Broken girl.

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Era una niña cuando todo comenzó, era feliz, hasta que él se fue y con su partida llegaron diferentes demonios a mi. Traté de esconder secretos que eran más grandes que mi cuerpo, estaba sola, afrontando con todo lo que venía, no tenía control de mi misma.  Mientras todos iban felices a casa de sus familiares en las fiestas navideñas yo prefería quedarme en casa, el peor año de mi vida, mi primera navidad sin él. Nadie podía ayudarme, ni siquiera podía pedir ayuda porque nadie sabía la situación en la que estaba involucrada, nadie entendería el dolor que estaba soportando sola, nadie podía sentarse conmigo y darme un consejo cuando no sabían absolutamente nada de lo que estaba pasando. Incluso notaron un cambio en mi actitud y no fueron capaz de intentar de adentrarse en mi cabeza, ni siquiera fueron capaces de darme palabras de apoyo; me escapaba de casa, bebía con mis amigos e incluso me drogaba con tal de poder olvidar todo lo que estaba pasando a mi alrededor, no quería seguir así, no quería despertar más. Fue el comienzo de mi fin; quemé todo tipo de recuerdo que quedaba de él para así poder olvidarle, pero fue inútil, su recuerdo permanecía en mi memoria hasta el día de hoy, cada día que pasaba se volvía para mi más difícil tener que ocultar mis cicatrices, me sentía una basura y lo peor era que no podía acudir a nadie porque no lo entenderían. Mi estómago no era capaz de mantener la comida dentro, cada día me volvía más insoportable, no era capaz de establecer conversaciones porque me volvía fría y la gente no lo soportaba; pasé noches enteras llorando y encerrada en mi habitación sólo para que alguien se preocupara por mi y tratara de sacarme del infierno que tenía dentro de mi, pero fue imposible, nadie nunca se dio cuenta y yo seguí quemándome por dentro esperando poder algún día recuperarme. Lo más cerca que tenía del amor era él y ya no estaba conmigo, estaba muerto y yo aún no podía superarlo. Pasaron años y años enteros y yo seguía aún si poder superar su muerte, aún seguía llorando y aún seguía lamentándome por no poder haber hecho nada para ayudarlo y sin darme cuenta yo estaba cayendo en el mismo vacío que él cuando intentó suicidarse. La oscuridad me perseguía y se adentraba en mi, cada día se volvía más difícil para mi el poder siquiera respirar, las canciones tristes se apoderaron de mi lista de reproducción, tenía ojeras de no poder dormir y sólo llorar, mi cuerpo se volvía más débil porque lo único que había en él era alcohol y nada de comida, estaba cansada, realmente cansada y lo único que esperaba era darme por vencida y poder dejar que la oscuridad ganara. Después de todo el tiempo que ha pasado... Aún sigo igual, sigo siendo ese problema que espera ser resuelto, han cambiado pequeñas cosas, sólo pequeñas cosas, reemplacé vicios viejos con unos nuevos y peores, los demonios aún están dentro de mi y no tienen intención alguna de irse, pensé que después de tanto tiempo tal vez podía haber cambiado algo y en realidad no es así, sigo siendo ese desastre que inició cuando él se fue. Intenté mejorar y encontrar a la verdadera yo, pero nunca tuvo intención alguna de volver; aún pienso en él cuando el olor del cigarrillo se apodera de mis fosas nasales, estoy en mi habitación escribiendo esto con lágrimas cayendo por mi rostro, aún tengo la esperanza de volver a encontrarlo, tal vez no en esta vida, pero al menos espero hacerlo en otra, para mi fue desesperante su partida, tanto así que cambió por completo mi inocencia, aún lloro y aún me hago daño sólo por castigo de no poder hacer nada por ayudarlo, me encuentro en la misma situación, sola, destruida y sin ayuda alguna. 

¿Mi final será igual o peor?

❀ H E L P ❀Donde viven las historias. Descúbrelo ahora