Unos segundos después, cuando hube captado lo que pretendía, golpee reiteradas veces la puerta con ambos puños estrepitosa y ansiosamente.
-¡Matt! ¡Abre la maldita puerta!-
-No lo hare.-escuché una pequeña risa a través de la madera.
Era increíble. Sin embargo, no me sorprendía del todo. Matt era el tipo de chico que no paraba de pelear hasta conseguir lo que quería. Y esa noche, lo que quería, era dejarme encerrada.
Deslicé mi cuerpo por la puerta hasta topar el suelo. Debía idear un plan, algo evasivo y al mismo tiempo discreto, para largarme a la carrera y, egocéntricamente, salirme con la mía.-¡Hey!-mis oídos captaron, después de 10 minutos, un eufórico saludo de Matt después de contestar su móvil.-Claro, estoy ahí en 5.-contestó a la otra voz a la que no pude identificar.-No, no irá, ella está….-lo pensó un momento.-Castigada.-podía sentir su sonrisa mientras lo decía. “Pronto veremos quién es el castigado”
-Me voy hermanita.- dijo del otro lado mientras tomaba las llaves del mostrador.-no hagas nada malo.-gritó para después cerrar la puerta de entrada.
Corrí hacia la ventana y vi como montaba su motocicleta y se dirigía a quien sabe dónde. Dejando la mía a la vista, o mejor dicho, en mis manos.
Tome el móvil que yacía en el bolsillo trasero de mis jeans y eché un vistazo a la hora. Nueve de la noche, maldición, en una hora comenzaba la carrera y yo estaba sola, encerrada en mi habitación, pero, no me quedaría ahí por mucho.
Rápidamente envié un mensaje a Perrie.“Tú, en mi casa. Ahora.”
La parte del plan, “evasiva y discreta”, la mandaría al diablo.
(***)
Al cabo de, me imagino, unos veinte minutos, escuché el motor de la motocicleta de Perrie en la entrada de la casa. Esperaba oír la puerta abrirse y cerrarse para luego escuchar los pasos de mi amiga subir los escalones. Pero en lugar de eso, mi móvil se ilumino y de él resonó el tono que indicaba una llamada.
-La puerta está cerrada Avril.-dijo después de contestar su llamada.
-Ve hacia mi ventana, tengo una idea.-dije y después colgué sin esperar una respuesta.
Me dirigí hacia la ventana y la abrí. Perrie se encontraba con unos jeans azul oscuro, una blusa de tiras color beige y unas botas de tacón. Ella al dirigir su vista hacia mi levantó los brazos en señal de pregunta y gritó.
-¡Y ahora que tienes en mente!-
Me adentré en la habitación y tome el móvil de mi escritorio, donde lo había dejado minutos atrás, para enviarle un mensaje.
“Tú y yo iremos a esa carrera.”
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Racers |Harry Styles|
Fanfic«No idealices al ser amado; míralo como es, crudamente y sin anestesia». "¿Sentimientos olvidados?-dijo con dolor en su mirada.-Gracias a ti los encontré." El destino unirá a dos personas iguales, que al mismo tiempo, son totalmente distintas.