Llegada tarde

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(Camila G!P)

Lauren's POV

Llevo 3 horas esperando a que Camila  llegue a casa. Menos mal que dijo que hoy llegaba pronto de trabajar.

Media hora después escucho las llaves en la puerta, por lo que me asomo al pasillo desde la cocina.

-Princesa, estoy en casa.

-¿A buenas horas, no? Menos mal que hoy llegabas pronto...

-Princesa, me he quedado haciendo horas extras para poder tener vacaciones la semana que viene para estar juntas.

-CLARO, JUNTAS CON TUS AMIGOS, ¿VERDAD?

-¿Por que dices eso?

-TODOS LOS AÑOS, LA SEMANA QUE TIENES DE VACACIONES, LA PASAS ENTERA CON TUS AMIGOS ¡Y A MI QUE ME DEN!

-¡NO ES ASÍ! YO NO TENGO LA CULPA DE QUE NUNCA QUIERAS IR A NINGÚN SITIO

-¿QUE YO NO QUIERO? MIRA, AQUÍ TE QUEDAS, ESTA DISCUSIÓN NO LLEVA A NINGÚN SITIO.

Me doy la vuelta y me voy a la habitación que compartimos Camila y yo. Cierro la puerta y me apoyo en ella, intentando relajarme. Pocos segundos después, noto como Camila presiona la puerta para que se abra, y por mucho que yo intente frenarle no soy tan fuerte como ella, por lo que no le cuesta demasiado entrar en la habitación.

-Nena...

-¡NI NENA NI LECHES CAMILA! ¡VETE DE AQUÍ!

-Nunca me voy a separar de tu lado.

Poco a poco Camila me va arrinconando contra la pared poniendo sus brazos a ambos lados de mi cabeza y presionando mi cuerpo contra la pared con el suyo. Tiene la mandíbula apretada y se que tiene un cabreo de campeonato.

-Princesa, mirame.

-No quiero, Camila.

-Mírame, no quiero cabrearme más.

Acabo mirándole pero no porque ella me lo diga, sino porque quiero comprobar hasta que nivel está cabreada. En cuanto mi mirada se encuentra con la suya, sus músculos se van relajando y su respiración con ellos, es algo que siempre le pasa.

-Mirar tus ojos o simplemente pensar en ellos es lo único que me hace relajarme en momentos así, nena

Después de decir esas palabras, se acerca a mi aún más, hasta que nuestras respiraciones se mezclan y junta sus labios con los míos lentamente, casi rozando únicamente hasta que los presiona un poco más, formando un beso perfecto, lleno de pasión, pero también demasiado amor.

El beso se va volviendo cada vez más y más apasionado a cada segundo que pasa. Se abre paso con su lengua en mi boca y empieza una lucha con la mía hasta quedar sin respiración.

Despues de separarnos del beso, empezamos a desvestirnos una ala otra mientras avanzamos hasta la gran cama que compartimos, donde Camila cae hacia atrás quedando tumbada en ella y yo quedo sentada a horcajadas sobre ella, pero en un rápido y ágil movimiento da la vuelta y me deja debajo de su cuerpo. Va bajando sus manos por todo mi cuerpo acariciando lo con suavidad para bajar hasta mis bragas y tras apartarlas, mete un dedo en mi interior, moviéndolo a un ritmo constante mientras con la otra mano quita mi sujetador y lleva su boca a mis pechos, succionando y chupando a su antojo, brindándome todo el placer que sabe que puede darme. Llego a un orgasmo desgarrador en cuestión de minutos y tras quitarnos las últimas prendas, entra en mi de una sola embestida, arrancándome un gemido mientras ella gime en mi oído con su voz lenta y ronca, mucho más ronca por la situación en la que los encontramos. Llegamos juntas al orgasmo y nos corremos al mismo tiempo, cayendo exhaustas en nuestra cama al mismo tiempo que me susurra una simple frase que me hace sonreír.

-Me encanta pelearme contigo sí vamos a acabar así, nena

Y nos quedamos dormidas para el día siguiente repetir con una sesión de sexo soñoliento de ese que tanto nos gusta.

Un mes y medio después, tenemos que ir al médico, ya que yo me encuentro fatal, tengo náuseas y no paro de vomitar.

-Sra Jauregui.

-Aquí

-Pasen, por favor.

Entramos a la sala y el médico me manda cambiarme tras un biombo que hay en la habitación y me da una bata. Me la pongo y salgo de detrás del biombo.

-Bien, ahora túmbese en esta camilla.

Hago lo que me manda y tras colocarme, desabrocha un botón que tiene la bata en la zona de la barriga, donde posteriormente pone un gel que está congelado y pone un aparato sobre el gel.

-Veamos... -dice mientras mueve el aparato. Se pasa así unos minutos hasta que dice-Aquí está. Enhorabuena, Sra Jauregui, está usted embarazada, de seis semanas.

Camila no duda en preguntarle al médico sí podemos seguir manteniendo relaciones mientras yo este embarazada, a lo que el médico le contesta que siempre y cuando tengamos cuidado, podremos hacerlo.

Después de hacer todo el proceso pertinente, salimos del hospital y nos montamos en el coche rumbo a casa.

-Nena, me encantan nuestras peleas sí todas van a acabar así. Ya me imagino a una niña preciosa, igualita a ti, correteando por toda la casa.

-Pues yo me he imaginado a un niño con tu cabello, tus ojos y tus hoyuelos dando casi tanta guerra como tu. Pero aún falta un tiempo hasta que sepamos que va a ser.

-Siempre y cuando esté bien, me da igual lo que sea. Te amo, princesa.

-Te amo, Camila.



FIN

one shots camren G!P Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora