ascensor (tercera y ultima parte)

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(Tercera parte)

Y sólo bastaron aquellas palabras para hundirse en ella con profundidad. Los gemidos de ambas escaparon altamente de entre sus labios, exclamando sus nombres. Las embestidas que Lauren daba para llegar más y más dentro de ella iban acelerando el ritmo poco a poco. El sudor de sus cuerpos se entremezclaba. Besó el moreno  y suave cuello de Camila, mientras ella se dedicaba a acariciar con vehemencia la espalda de Lauren. Mordisqueo una pequeña parte de su piel al sentir las palmas de la joven hacer presión en su trasero. Se hundió aún más en su interior, pensando en cómo había sido posible que hubiera aguantado tanto tiempo sin siquiera besar los dulces labios de Camila… y lo imperdonable era el no haberse dado cuenta de que Camila sentía lo mismo por ella. ¡Pudo disfrutar de aquel jugoso manjar desde hace mucho!

Entre gemidos y jadeos, se aseguraron de repetirse aquellas palabras que tanto los llenaban. La tibieza y humedad del cuerpo de Camila la transportaron a lugares más allá de la realidad. En su mente sólo estaba Camila y Ella, haciendo el amor tan maravillosamente, sin importarles estar en medio de un ascensor sin electricidad… al contrario. Muchas fantasías surcaban en la mente de la joven cuando observaba a la castaña, y no podía decir que nunca se imaginó haciéndola suya dentro de un ascensor.

-Lauren… - La besó cuando sintió el orgasmo muy cerca. Camila apretó contra ella, sintiendo llamas ardientes avivarse en cada parte de su ser.

-Camila… - Se desplomó sobre su cuerpo cuando sintió su esencia liberarse en su interior, su parte más sensible contraerse junto a la de ella; su olor transpirado penetraba en su nariz ¡Dios! No había sido como muchas veces lo soñó, no… ¡Había sido mucho mejor!

-¡Dios! –La chica la abrazó fuertemente contra ella, besando su hombro y acariciando su espalda – Y te decía que eras como mi hermana. –Rió antes de besar su mejilla.– Que mentira tan grande. ¡Dios! –Exclamó de nuevo.- ¡Estoy tan feliz!

Lauren levantó el rostro para observarla. Ella le sonreía de manera radiante, esa sonrisa que tanto lo derretía. Sus bellos ojos brillaban con una intensidad innata.

-Ten claro que te amo, lauren, y no como un hermana. Aunque creo que eso quedó claro– La joven la besó con suavidad, aún sin querer salir de ella. Sin duda había sido una completa cobarde al no haberse atrevido antes. Una ciega de primera por no darse cuenta de los sentimientos de ella para con ella. Un idiota por tardar no sabía cuanto tiempo en decirle que la amaba. Pensó que el encierro en aquel ascensor había dado cabida a la valentía antes dormida… O quizás fue ese efecto sedante que ocasiona el calor.

¡Y otro tanto tiempo aguantando aquel martirio de no poseerla, de no tenerla¡ Sufriendo al verla salir con aquellos idotas que no la merecían.

-¿Por qué me decías que era como tu hermana?

-Porque creí que tú me querías de esa forma.- los labios de Lauren se curvaron en una sonrisa.

-Eres una tonta… - La sonrisa que adornaba su cara era inmensamente ancha. Parecía un sueño, más estaba seguro de que era la realidad.

-Y tú una imbécil. Me hubieras dicho que me amabas desde mucho antes. – Ella fue quien la besó.

-Nuestro momento… y fue en un ascensor.

-¿No te gustó? – Enredó sus manos en la mata de cabello castaño.

-¿Bromeas? Se cumplió una de mis mejores fantasías.

-Hum… Bueno, una fantasía ya realizada. ¿Dónde más has imaginado estar conmigo, Jauregui?

Sonrió ante la pícara mirada de Camila. La besó una vez más, justo antes de sentir el piso del lugar vibrar ligeramente.

-¡La luz! – Exclamó saliendo de ella para levantarse, pero las piernas y los brazos de la joven se lo impidieron.

-Esta fantasía puede durar un poco más…

-Pero, Camila… - La joven estiró sólo una de sus brazos hasta llegar a  los botones del ascensor para así oprimir el botón de cerrar, para luego abrazarla de nuevo. Se movió de manera sorpresiva, logrando estar ahora sobre el cuerpo de lauren.

Su cabello despeinado, su rostro sonrojado… ¡Dios, era tan hermosa, tan pasional, tan intensa… perfecta!

-Aja… - Bajó sus labios hasta su pecho, esparciendo besos por su piel.

-¿Planeaste esto?

-No… - Sus labios acariciaron su mandíbula antes de llegar a su boca. – El momento me dio la oportunidad, y no la iba a desaprovechar. Pero te me adelantaste, con ese beso… - Lauren la atrajo por la nuca para besarla de nuevo.

-¿Y Austin?

-¿Quieres que vaya a mi cita con Austin?

-¡No!– Acarició sus piernas con vehemencia. – Gimió al sentir los pechos de Camila restregarse contra su torso, y de nuevo le vinieron las ganas de apretarlos contra sus palmas. Llevó a cabo ese placentero acto cuando ella se enderezó, contoneando lentamente sus caderas sobre su pene nuevamente excitado.

La joven realizaba esa tentadora danza sobre su miembro, sólo dando lentos y rítmicos movimientos circulares.

Es hermosa…

Y ahora es suya. Después de tanto desearlo.

Ahora es mía.

-Te amo, Camila.

-Te amo, Lauren… - Lo recibió de nuevo dentro de ella.

Nuevamente, sus mentes se perdieron, sus cuerpos se agitaron, y sus corazones se aceleraron.

Entre tanto placer y tanta felicidad, lauren no logró dar con esa pequeña lista mental, la cual contenía el nombre de esos lugares con los cuales soñaba, mientras hacía a Camila suya, una y otra vez…_

1. Un ascensor. (Cumplido, de manera inesperada. ¡Pero cumplido!)

2. Un auto . (No sabía por qué, pero lo deseaba)

3. Una solitaria cabaña. (En alguna montaña de Canadá..)

4. Una laguna.

5. Una cascada.

6. La playa.

7. Sobre la arena.

En realidad, ya no importaba en donde demostrarle lo mucho que la amaba y deseaba. Con tal de estar con ella, cualquier sitio sería perfecto.

FIN


Y, que les pareció?

one shots camren G!P Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora