13/09/16
Ya pasé el primer día de suplicio en el colegio y no me ha ido mal. Pensaba que quizás iba a ser un poco más complicado. Quería un reto nuevo de ese lugar, pero sé que no será nada difícil y eso lo hace realmente aburrido. Lo único verdaderamente emocionante fue que ayer casi me agarran subiendo al tercer piso prohibido. Gracias a Dios no me encontraron; ese es mi lugar favorito. Si me hubiesen encontrado tendría que volver al árbol gigante que está casi en medio del colegio y donde todos están siempre fastidiando.
Para mi tranquilidad, la otra M no ha aparecido. Parece ser que se fue de vacaciones un rato y se lo agradezco silenciosamente.
Con mi violín, todo va sobre marcha. Simplemente encontré para lo que estoy hecha. Es realmente hermoso y creo que lo único verdaderamente emocionante en mi vida es tocar y seguir aprendiendo con mi instrumento. Según el profesor Eduardo cada día lo hago mucho mejor.
Recuerdo que al principio me costaba un poco mantener las posiciones pero ya después de un poquito más de un mes, empecé a entender cómo funciona mi cuerpo con el instrumento. Hoy en día dicen que soy una de las mejores de la academia pero no estoy muy de acuerdo con eso, tengo que mantenerme siempre en práctica aprendiendo cosas nuevas. En estos años de clases me he permitido sonreír de vez en cuando; no hay manera de evitarlo si el profesor Eduardo está dando la clase; él es todo un personaje y es muy gracioso, además tiene un humor negro muy particular. Cuando empecé a ver clases con él, me di cuenta rápidamente él no le caía muy bien todo el mundo, tal cual como me pasa a mí, que la gente ni se entera de que existo. Creo que eso nos conectó de alguna manera.
Pero debo decirte que a veces suelo sentirme incómoda en la academia y el causante de que me sienta así es A.
Descubrí a través del tiempo que A es un año menor que yo, pero pareciera que fuese muchísimo más grande por las miradas que me lanza desde que tuvimos aquel encuentro en las sillas. Se destaca en el fagot a pesar de que, cuando estuve cerca de él, aquel día que lo conocí, escuché que no quería en particular ese instrumento, sino, piano.
Desde que lo conocí es la única persona que me afecta verdaderamente con su mirada o su presencia. Todo el tiempo quiero evitarlo, por eso disfruto cuando el profesor Eduardo se antoja de darme clases en la cocina de la academia, donde todo está cerrado y nadie husmea la clase, pero cuando nos toca en el jardín, donde prácticamente ve clase todo el mundo, sufro.
Siempre que practicamos allí afuera, nos toca cerca del árbol donde ve clases A, y siempre, está mirándome cuando tiene la oportunidad, sin embargo, todo el tiempo que lo hace, va y me mira con el ceño fruncido. *Vale, si no te gusta lo que ves ¿para qué me miras?* Pienso eso siempre cuando lo encuentro mirándome. Me pone de nervios y más cuando lo escucho tocar. El tonto lo hace muy bien, y mi profesor como es el director de la academia, cada vez que lo escucha tocar dice que él tendrá un excelente futuro en la música, al igual que yo, y que un día deberíamos tocar alguna pieza juntos. Cuando menciona eso, los vellos se me ponen de punta, y mi humor se pone pésimo. El profesor como muy "bueno" que es, goza de mi desagrado; y siendo sinceros, no entiendo porque A me mira tanto. Llevamos seis años yendo al mismo sitio todos los días y si me ha dirigido la palabra en cinco ocasiones es demasiado decir. Si quiere decirme algo realmente importante debería haberlo hecho ya ¿no?... Pero bueno como te decía, el profesor, a pesar de que me cae muy bien, muchas veces también me enerva, y cuando lo hace casi siempre es porque tiene algo que ver con A...
-*¡VOLVÍ!* - gritó la otra M.
-*Se acabó la paz* - susurré.
-*Puedo oírte M, aun si no hablas, pero volví a darle sabor a tu vida, además te extrañaba ya*.
Solo pude poner los ojos en blanco y dejar de mirarla. Yo no la extrañaba para nada.
HOLAA!!, disculpen la tardanza. Disfruten este cap 7, BESOOOS!!
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Yo...y alguien más
JugendliteraturM es una chica de diecisiete años solitaria y muy desconfiada, por culpa de situaciones que le ha tocado vivir. Una de esas situaciones y la más problemática es que otra M vive en su cabeza y es totalmente diferente a ella. Sí, extrañamente dos per...