El bisturí hace un sonido sordo cuando lo apoyo en el recipiente a mi lado. Me quito los guantes manchados de sangre, y corro el barbijo que usé durante la cirugía.
Ordeno el resto de mis instrumentos y salgo de la habitación, para ir a mi despacho. La chica, aún en el quirófano, tardará algunas horas en despertar, y quiero estar ahí cuando lo haga.
Me siento en mi silla de cuero favorita, tras el escritorio, con una taza de té de limón, y abro una carpeta con la información de mi próximo paciente. Santiago Bauza, 17 años.
No debería ser difícil.
El tiempo pasa rápido. Cuando termino de leer el expediente, vuelvo al quirófano, pero me mantengo en la antesala, desde donde observo a la paciente. Recuerdo cuando llegó, cómo lloraba y gritaba, temerosa del bisturí que pronto la abriría.
Ahora también lloraba, pero ya no podía gritar. Ya nunca podría.
Y en algunas horas, tampoco podría respirar.
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Pequeños One shots
De TodoHistorias para mi clase de literatura ✨ De varios temas y géneros con cierta inspiración de Pinterest y Tumblr, donde se ven las cosas desde puntos de vista distintos, y donde no todo es lo que parece.